Puzzle por capas: etapas de la vida



Parece que lo haga aposta pero ha sido casualidad de la buena xD, hoy es mi cumple, y cada vez veo lo viejecilla que me voy haciendo, lo rápido que pasa el tiempo, lo increíblemente que llegamos a madurar, a cambiar, las vueltas que da la vida, qué es sentirse adulta, qué es sentirse más mayor...

Me hace reír que siempre me moría de ganas por ser más grande, y me añadía más edad, no deseaba nada más en el mundo que llegar a los 18 años, sí, mis padres eran bastante restrictivos pero era una frase que no dejaba de escuchar a mi hermana mayor y yo repetía como un lorito xD. Más que nada era para que yo pudiera hacer cosas que en la edad que tenía no podía, siempre he sido más madura de mi edad, y mis amistades me sacaban unos cuantos años.

Cuando tuve los ansiados 18, estaba contentísima, y luego fueron pasando los años hasta que llegué a los 20. Una vez estaba en ese punto, había quién me asustaba y me decía que una vez entras en los 20 es un non-stop y que veré pasar los años a una velocidad que nunca vi y me encontraré en nada en los 30 xD. ¡Vaya ánimos me dan! pues sí, es cierto que después de los 20 ya no controlo el tiempo y parece que solo me hago vieja. 

Ahora me gustaría parar el tiempo y quedarme como estoy, me da angustia que pasen los años, porque uno a veces se siente insatisfecho con lo que ha hecho en su vida ¿sabes? ya no es cuestión de miedo a las arrugas, porque ni fumo, ni bebo, ni me maquillo, evito mucho todo lo que pueda perjudicar la piel, y me alimento lo mejor posible. Yo me refiero a que me paro a pensar asustada y me digo ¿pero yo he hecho algo productivo durante todo este tiempo? vamos, ni que hubiera nacido para hacer algo irrelevante xD pero yo me entiendo, me gustaría aprovechar mejor mis días y sentirme orgullosa de mí. 



Cuando somos pequeños no somos para nada conscientes de cómo pasa el tiempo, y para mí este puzzle por capas de las etapas de la vida, es maravilloso. Los niños visualizan cómo empieza la vida, del ser humano trás nacer siendo un bebé, que luego pasa a niño, después a chico, a hombre y a anciano. A los peques les cuesta imaginarlo, no pueden creer que sus abuelos antes fueran jóvenes y niños, no pueden asimilarlo bien, y tampoco entienden que nosotros, sus padres, hayamos sido bebés en algún momento xD. Los peques se toman a cachondeo mis fotos de pequeña, y no me reconocen, con el marido igual, nos reímos mucho, la verdad. Mientras crecen van entendiendo mejor de qué se trata esto de que el tiempo pase y las personas crezcan, luego envejezcan y cambie su apariencia y su edad.



Para que sea todo más sencillo y muy lúdico, el puzzle está echo por capas partiendo de una base de madera. Empieza por el bebé y termina por el anciano. Se ven muy bien las diferencias y el crecimiento del ser humano. Salen los dos sexos, tanto hombre como mujer, lo que permite que se sepan como avanza cada uno. Las capas permiten que los peques se puedan autocorregir porque si no se ha escogido la pieza correcta directamente no entra en el puzzle. Así que este material es muy recomendable y se podría considerar de inspiración Montessori, ya que cumple con todos los requisitos. El puzzle es de Parentalis, en la sección de Rompecabezas y puzzles encontraréis mucha variedad, materiales de excelente calidad, dando preferencia siempre a la madera y a que el juguete en sí aporte conocimientos y habilidades al peque que lo tenga en sus manos. Otro puzzle por capas que recomiendo es el de la evolución  que trata el estructura del cuerpo de un niño y aquí está la de la niña, y el puzzle de la mujer embarazada que muestra la estructura de su cuerpo con los cambios del feto, Contiene 40 piezas, son cinco capas y encajan cada una por orden. Está recomendado a partir de 4 años, aunque mi peque de tres años y medio lo ha utilizado, porque se copia de los mayores jejeje si en algún momento tiene dificultad, se le orienta un poco y enseguida coge el truco.

http://picasion.com/

A los peques les ha encantado, los tres se han divertido muchísimo con él. No han necesitado mi ayuda en ningún momento, porque primero lo hice yo para mostrar cómo se utiliza, y si se equivocaban, se corregían solos porque se daban cuenta del error, lo que sabemos que les aporta mucha autonomía y no daña su autoestima. 

Al mismo tiempo, podemos enseñar vocabulario (cuando son muy chiquitines), si saben leer y escribir, utilizar las letras móviles Montessori para ello es genial y montar los puzzles fuera del encaje para ver la evolución en cada etapa de forma directa. También se pueden hacer dibujos para que los peques intenten retratar los dibujos y se diviertan dibujando cada etapa y pintando los dibujos que hayan hecho. Podemos explicar las diferencias en cada etapa, qué vamos adquiriendo, cómo vamos aprendiendo, en qué cambiamos, por qué llegamos a parecer irreconocibles una vez en la edad adulta, por qué envejecemos, la importancia de llevar una vida sana para que cuando seamos ancianos disfrutemos de una buena salud, etc.



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Mis juguetes favoritos para el verano



Con tanto sol, tanto tiempo libre que se presentará, las vacaciones de los peques que en algunos lugares terminará hoy y en otros terminó ayer. La arena y el agua son los dos juegos que los niños andan ansiosos por jugar. Siempre pueden jugar con ellos obviamente pero en verano tienen más ganas porque hace mucha calor y se refrescan, en invierno con el frío da un poco de pereza a veces.

Pasamos mucho rato en las piscinas o en las playas, aunque personalmente la única piscina que me gusta es la que ponemos en nuestro patio, si voy a mojarme en la calle, prefiero la playa, no soy demasiado de piscinas compartidas, no estoy acostumbrada, y teniendo el mediterráneo tan bonito y grandioso, ¿por qué no aprovecharlo?

La arena de la playa y el mar, ya desprenden bastante diversión de por sí de forma natural, pero para que los peques puedan disfrutar aún más y para que jueguen en grupo a más cosas los pequeñines que por allí anden, los juguetes de verano son imprescindibles.

Vamos a ver mis juguetes favoritos para el verano, algunos son típicos, os sonarán y sabréis de qué van, pero otros son nuevos y os encantarán. 





























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Las perlas doradas Montessori


En otro post había publicado cómo utilizar las perlas de colores que van del 1 al 9, para trabajar las unidades, y lo siguiente son las decenas. 

Descripción del material
  • Una caja que contiene:
  • 9 decenas.
  • Una serie de perlas de 1 a 9: 1 perla roja, una pequeña barra con dos perlas verdes, una pequeña barra con 3 perlas rosas, una pequeña barra con 4 perlas amarillas, una pequeña barra con 5 perlas azules, una pequeña barra con 6 perlas malvas, una pequeña barra con 7 perlas blancas, una pequeña barra con 8 perlas marrones, una pequeña barra con 9 perlas azul marino.
  • Un tapete.

Edad de primera presentación: 4 años (cuando el niño terminó el sistema decimal)

Objetivos directos
Numeración del 11 al 19

Objetivos indirectos
Desarrollo de la mente matemática.
Preparación para el cálculo mental.
Desarrollo y construcción de la inteligencia.

Presentación

Introducción al 11-12-13 con las barras (1,2,3)

Coger una barra de 10 (decena), pedirle que la ponga verticalmente en la mesa.
Coger la perla roja, ponerla en la derecha de la decena en frente de la primera perla y decir “10,11, es 11” mostrando las cantidades.
Invitar al niño a que repita.



Coger una decena, ponerla verticalmente en la mesa, luego coger las dos unidades (barra verde de dos perlas) ponerla en la derecha de la decena en frente de la primera y de la segunda perla y decir “10,11,12, es 12” mostrando las cantidades.
Invitar al niño a que repita.

Coger una decena, ponerla verticalmente en la mesa, después coge 3 unidades (barra rosa de tres perlas) ponerla a la derecha de la decena en frente de la primera, la segunda y la tercer perla y decir “10,11,12,13, es 13” mostrando las cantidades.
Invitar al niño a que repita.

Decir al niño: “¿Cuentas?”
Decir al niño: “¿Cuál es este?



Otro día: introducción del 14-15-16 con las barras (4,5,6)
Repetir el 11,12,13 y pedir al niño que los nombre.
Presentar el 14,15,16 de la misma manera que los números anteriores.

Otro día: introducción del 17,18,19 con las barras (7,8,9)
Repetir el 11,12,13,14,15,16 y pedir al niño que los nombre.
Presentar el 17,18,19 de la misma manera que los números anteriores.

Control del error


El conteo

Las perlas de colores podéis encontrarlas aquí, el set de nueve barras para trabajar las decenas del 10 al 19 la podéis encontrar aquí. También hay dos stands con perchas para colgar las perlas, debajo tienen un espacio para almacenar las perlas, uno es para las unidades y otro para las decenas. Todo este material es de Mumuchu.



Hemos utilizado estas tarjetas del 10 al 19 para practicar la secuencia de los números, la peque se orientaba mejor, podía hacerlo sola, imitaba el orden de las perlas, y para cuando ya lo domine mejor, se recorta el número y el peque tiene que emparejar el número con las perlas correspondientes. Podéis descargar el pdf aquí.




Para hacer ejercicios con los signos de mayor que, menor que e igual que, hemos utilizado las perlas de colores y las perlas doradas Montessori que nos han venido genial. Como en las escuelas enseñan este concepto mediante la boca de un cocodrilo, es así como hemos hecho esta actividad. Los peques se lo toman con mucho humor y lo asimilan con suma rapidez. En el documento también se tratan las unidades así que se puede utilizar solamente con las perlas de colores, y se va subiendo de nivel acorde al aprendizaje actual del hijo. Podéis descargar el pdf aquí.



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Timmy El Conejito



Timmy El Conejito, de la editorial Urano, es un libro para pequeñines que aman la cocina, que quieren preparar nuevos platos y estar con las manos en la masa constantemente, para superar miedos, para mejorar el autoestima y la seguridad personal, Timmy es un gran ejemplo de superación, de perseverancia y de paciencia.


La historia de Timmy trata de un conejito muy bonito y dulce, que es chef, siempre está cocinando y le gustaba mucho innovar y darlo todo en cuanto a creatividad se refiere. Un día soñó con una receta mágica que estaba en la cumbre de la montaña más alta. Por el camino fue buscando a otros animales para que le pudieran orientar, y cuando había algún desafío que Timmy no pudiera resolver, hacía una receta para que le ayudase. 

Él recorrió muchos lugares, persistió y cuando llegó a la montaña tan ansiada, no encontró la receta mágica. Se sintió desolado creyendo que simplemente se trataba de un rumor que pululaba por ahí, pero que por lo visto no era real. Pero de pronto vio a Carl El Águila que se le acercó con el rollo dorado que contenía la receta mágica. 



Timmy estuvo tan contento de haber dado con ella, que quería invitar a todo el mundo a que comiera de la receta mágica, que era la Tarta de chocolate superdeliciosa. Todos comieron, festejaron el momento y Timmy compartió la receta para que quien quisiera pudiera hacerla.

Nos ha gustado mucho que en cada receta que Timmy va mencionando a lo largo del libro, la concrete y ponga las cantidades y la explicación del procedimiento, esto hace que los peques puedan hacerla. Me encanta que Timmy relacione la comida sana con las soluciones, porque ciertamente comer bien ayuda a nuestro cuerpo y a nuestra mente. Hay mucha cooperación entre los animales, mucha bondad, amistad, generosidad, muy buenos valores que enseñar a los hijos para que puedan entablar relaciones buenas con los demás.


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Aprender los trazos de forma sensorial



En Montessori siempre se propicia el aprendizaje de manera sensorial, utilizando otros sentidos además del de la vista. Esto permite que a parte de que el aprendizaje sea más divertido, natural y espontáneo que también sea mucho más sencillo. Es ideal para cualquier tipo de niño, y para los niños que tienen dificultades concretas como sucede con los que tienen TDAH, TEA, entre otros, esta forma de adquirir habilidades y conocimiento,  les da un enorme apoyo y seguridad.

Normalmente los trazos que es el primer punto de partida antes de empezar con la lectoescritura, se inicia hacia los tres años, digamos en P3 de Educación Infantil, aunque hay muchos niños que se sienten muy interesados en empezar antes. Justamente mi hija que ahora tiene tres años, como siempre tenía en frente suyo una estimulación enorme porque sus dos hermanos aprendían en la misma mesa que ella, pues observaba, se empapaba de todo y exigía hacer lo mismo xD. Digo exigía porque si por lo que fuera le daba algo acorde a su edad, ella se enfadaba porque quería exactamente lo mismo, hasta me pide hacer deberes, porque su hermano mayor los hace, y a ella le gustan también.

Tener niños de diferentes edades con poca diferencia, es muy estimulante, y enriquecedor a nivel de imitación y de aprendizaje, por eso estoy 100% de a favor de la mezcla de alumnos de distintas edades. Si lo miramos desde este ángulo, se podría decir que tengo una "Casa de Niños" montada en casa, solo son tres, pero tienen de 3 a 6 años, como sería en la etapa Infantil de un colegio Montessori :)



Hemos podido conocer gracias a Iludivers, que presenta todos sus paquetes de forma cariñosa, con el lazo, envuelto en papel naranja, y con una tarjeta super simpática y amable, un material de inspiración Montessori. En Goula se inspiraron en las letras y en los números de lija, que son unos de los materiales más impresionantes y mas demandados de Montessori. Y me parece genial que se les haya ocurrido esta idea, porque es una manera perfecta de completar la preescritura de forma sensorial.


Tratar de recrear un trazo por uno mismo, dependiendo de la capacidad de un niño pequeño, puede costar más o menos, pero siempre se suele recomendar que primero el niño siga con el dedo la línea para que tenga más facilidad de plasmarla en el papel. Pero cuando hablamos de que el tacto es distinto, esto es mucho mejor, ya que la distinción entre la línea y lo que no es, está mucho más marcada y tiene un efecto más profundo.

Los pasos a dar para aprender los trazos de forma efectiva con estas tablas sensoriales, es que primero iremos escogiendo una tabla, arriba hay un trazo más grande y más sencillo, abajo hay otro similar pero más pequeño y un poco más difícil. Siempre hay que ir de fácil a difícil, subiendo la dificultad poco a poquito. Una vez el niño, ha sabido hacer el trazo de arriba, se pasará al segundo, y cuando ya sepa los dos trazos de la tabla, se harán los de otra tabla. Hasta que no aprenda unos trazos, no se presentan otros para que no haya confusión, falta de atención y desorden, en la mesa solo tiene que estar la tabla que se esté trabajando. No hay prisa ni hay por qué preocuparse, lo importante es que el peque aprenda tranquilamente de forma autónoma y que esté agusto.


Después de seguir con los dedos la línea del trazo, el siguiente paso es tener una bandeja para trazar de forma igualmente sensorial, y así se perfeccione y mejore el aprendizaje. La bandeja típica suele ser de madera, pero también puede ser cualquier otra, incluso un tupper o la bandeja del horno, cualquier bandeja que tenga suficiente espacio como para poder trazar lo que en ese momento estamos concentrados. Normalmente se utiliza arena decorativa, arena de la playa, sémola o harina, la sal es totalmente desaconsejable según varios consejos que he ido leyendo por la red. Mientras el peque traza con su dedo, le cuesta mucho menos interpretar el trazo porque es directamente con el mismo dedo con el que toco el trazo de la tabla. Aprender de forma manipulativa hace que haya un proceso muy potente, porque las manos están directamente conectadas con el cerebro y lo que tocamos con ellas, se graba de forma más rápida y permanente.


Después pasamos a una pizarra o a un papel, lo que prefiera el peque en ese momento, es indiferente la elección. Para que después de haber conseguido hacer bien el trazo con el dedo, se pase a hacerlo con un lápiz, enseñando cómo se hace bien el lápiz. Si el peque necesita trazar la línea de nuevo en la tabla, puede hacerlo tantas veces como quiera. No hay que decir nada que pueda ofenderle o desanimarle, hay que saber elogiar pero de manera positiva y correcta para su autoestima, diciéndole que lo ha conseguido, que lo ha hecho solo, que ahora sabe hacer trazos, etcétera.

Estas tablas de iludivers son 8, de madera, de excelente calidad, de diferentes niveles y se recomiendan a partir de los tres años (las recomendaciones son aproximativas, ya sabéis que hay que seguir al niño, y si tiene menos de tres años y le apetece iniciarse, será un buen momento para hacerlo). Me ha encantado que los trazos tengan un tacto distinto, porque eso es crucial para que el aprendizaje sea muy sensorial. El color de la madera y el trazo se distinguen perfectamente, y el trazo tiene un color llamativo que permite que el peque ponga toda su atención en él y que esté mucho más concentrado, porque como no hay segundos colores ni dibujos, esto permite una mayor atención. 

Las amigas de iludivers.com recomiendan este material para niños que, tengan la edad que tengan, se encuentran en la etapa que llaman Y si fuera..., caracterizada por la entrada en el mundo simbólico. El juego simbólico, el dibujo, la entrada a nivel vivencial en los aprendizajes y el desarrollo del equilibrio en el plano psicomotriz, son las características de esta etapa.

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