Animales para soñar


Qué mágico es cuando nos dormimos y nos adentramos en sueños, en donde todo es posible, exceptuando las pesadillas, los sueños son muy bonitos, y podemos disfrutar mucho de ellos. En ellos vemos a familiares que echamos mucho de menos y que fallecieron hace tiempo, en ellos soñamos que el mundo es un lugar mejor para todos, soñamos que las penas se convierten en alegrías, que las relaciones rotas se arreglan, que las heridas del alma se sanan, que los problemas desaparecen, tenemos experiencias o momentos inolvidables, y siempre que nos levantamos nos despertamos con un soplo de energía, de positividad y de alegría.




En animales para soñar, de la editorial Picarona, animan a los niños a que tomen las riendas para dejarse llevar por este bonito cuento, cerrando los ojos, acurrucándose para ser conducidos allá donde quisieran visitar, para que también sean uno de esos niños que van junto con un animal al Reino de los Sueños. Se explica la historia de niños que se duermen y que son acompañados por animales que admiran. Un detalle del que se fijó mi hijo y ya fue adivinando a lo largo de la historia, que cuando al lado de la cama había un peluche, muñeco o animal en la habitación de los niños, éstos salían en sus sueños.

El Reino de los sueños al que son llevados, cada vez es distinto, y es increíble, allí disfrutan con otros animales, vuelan, corren, y están en otro lugar, muy especial, en el que ellos son los protagonistas y disfrutan de la belleza de los paisajes y de buena compañía. 



Es de los mejores libros que hemos leído, es muy recomendable leerlo antes de dormir, porque ayuda mucho a niños con dificultades para dormirse, y también les da mucha alegría y ganas de soñar, para descubrir qué pasará. En los sueños, podemos tener ideas "irreales e imposibles", y sabemos que la mente, tan poderosa como es, en todos los sentidos, puede facilitar tener sueños similares a lo que hemos estado pensado. Soñar despierto, con regularidad es algo que no debemos de perder nunca, de ilusión también se vive, ¿no?


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Dulces turcos



No es nada nuevo que cada vez más españoles estemos interesados en alimentos de otros países, y en particular en los dulces. Tienen sabores que nos embaucan, que nos despiertan los sentidos, que nos crean una especie de adicción xD, que nos presentan sabores y texturas nuevas para nuestros paladares que en muchos casos, en un principio pueden ser extraños pero que terminan por encantarnos.

Hace muuucho tiempo una amiga me dio un dulce, que estaba lleno de azúcar glasé y me parecía raro pero me gustó el sabor, aunque en ese momento no se me ocurrió preguntarle el nombre. Con el tiempo me acordaba de ese sabor, pero no lograba ni saber de qué origen era (memoria de pez que tiene una xD). Evidentemente el recuerdo me vino en el embarazo, que es cuando me acuerdo de todos los sabores de golp!! Pero un día por casualidad no me acuerdo en qué contexto, vi en un blog ese dulce que tanto anhelaba, y supe su nombre, Lokum

Es un tipo de dulce gelatinoso con sabor a frutas, que a veces lleva dentro trozos de frutos secos. Un montón de personas estaban en búsqueda de este dulce, y como no encontraban a nadie que los vendiera los hacían en casa, la receta está por muchos blogs. Pero para alguien que primero quiera probar antes de querer hacerlos, o que simplemente quisiera comprarlos preparados, era un poco rollo, tenías que irte a Turquía, porque sino nanay de la China jajajaja

A mí me dio por seguir buscando dulces turcos por la red, no perdía la esperanza de que alguien los vendiera en España, casi todo eran dulces marroquíes o sirios, pero finalmente encontré la web elturco.es 



Es una web que ayuda a conocer más sobre Turquía, su cultura, su gastronomía, y su idioma. Ofrecen servicios de traducción e interpretación, y además dan clases particulares para quienes les interese aprender turco. El centro está en Madrid, el horario se fija entre el profesor y los alumnos, la hora vale 30€ y por cada alumno extra que acuda son 20€. 

También tienen una tienda online para comprar productos turcos: pastas, carnes, lácteos, mermeladas, dulces, bebidas, tés, cafés y comida preparada. Los productos más vendidos, y buscados son las hojas de repollo que están preparadas rellenas de arroz, pimientos verdes rellenos de arroz, berenjenas rellenas de arroz, hojas de parra rellenas de arroz, una salsa de pimientos picante para acompañar. Te negro turco, café turco, un té tradicional de Turquía, que es de manzana, el mismo que se sirve en las cafeterías turcas. Bulgur para hacer platos turcos, lentejas rojas que suele utilizarse para hacer sopas.  



El dulce tan conocido que mencioné antes se llama lokum aunque en español también lo llaman delicias turcas. Los hay con pistachos, con coco pistacho y avellana y con aroma de frutas. Las que probé, tenían un sabor gelatinoso, son como una especie de chuche, con sabor a pétalo de rosa, a menta y a limón, y están recubiertos de coco.


La halva es una mezcla de azúcar o miel con o sin frutos secos, pero siempre lleva alguno, es lo más parecido a un turrón aunque hay bastante diferencia en la textura y en el sabor. Hay halva con pistacho y halva natural que lleva sésamo, y es la que tenemos. Tiene sabor a sésamo, es muy dulce y empalaga, no es para comer mucho trozo de golpe. Luego tenemos el Pismaniye que es un dulce que está hecho con hilos de azúcar, es muy similar al algodón de azúcar, y contiene trocitos de pistacho. Este es el que tiene un sabor peculiar pero no deja de estar bueno.



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Costura para peques con creavea



Creavea es una web francesa que tiene multitudes de productos, de scrapbooking, costura, mercería, abalorios, bisutería, soportes para decorar, decoración, accesorios materiales, modelado-moldes, pintura bellas artes, decopatch, dibujo-escritura, cocina creativa, ocio. 

Es un lugar para descubrir cada rinconcito, que está lleno de cosas bonitas, entretenidas, y divertidas. Nosotros hemos probado tres productos para peques, dos de costura y uno de dibujo. He escogido los dos productos de costura uno para 6-10 años (para mi hijo mayor) y otro para 4-5 años (para mis hijas pequeñas) para que los peques practiquen más y trabajen la vida práctica por este lado. Los dedos y el cerebro están muy conectados, como dijo Steiner Rudolf de Waldorf: "Cuánto más ágiles sean los dedos, más ágil será la mente". 



Trabajar en profundidad este punto, sólo puede ser beneficioso, a pesar de ser un momento divertido y que produce tranquilidad. Me acuerdo de que cuando mi hijo estaba nervioso, le invitaba a venir a coser, y al rato se sentía mucho mejor, le ayudaba a deshacerse de su malestar. Fue una manera de producir un bonito momento juntos, aprendía y mejoraba su manera de coser y se entretenía mucho. Es un kit de punto de cruz, que trae una aguja y todos los hilos necesarios, con un dibujo de un pájaro que canta, para bordarlo, una vez terminado se puede introducir dentro de un cuadro de cartón azul que se monta en un plis plas, está recomendado para niños a partir de seis años. 


El otro kit de costura para 4-5 años incluye 4 tarjetas para enhebrar, 4 pequeños ovillos de lana, una pequeña aguja adaptada para niños, 4 tarjetas grandes con adhesivos para poder enganchar la tarjeta una vez enhebrada del todo, pero también se puede utilizar sin enganchar para que se pueda hacer más veces. 




Esta es la típica actividad para preescolar, niños que todavía no están preparados para coser, les va muy bien para iniciarse en la costura, y la aguja no pincha porque es de plástico, así que no hay peligro de que los peques se hagan daño. A mis hijas les ha gustado mucho y lo han repetido muchas veces, las tarjetas son duras y no se rompen.



Los lápices de cera los utilizó la pequeñina, le gustaron mucho por la forma que tienen y por la manera en que se agarran, parecen juguetes en vez de lápices jejeje habían seis de distintos colores, se pueden apilar unos encima de otros. Son fáciles de coger para manos pequeñitas, por eso Lefranc Bourgeois los fabricó pensando en los chiquitines porque sus manos tienen más dificultad para coger los lápices, y es una manera de estimularles en el agarre. No son tóxicos así que si se los meten en la boca para experimentar, no hay problema, pero si son menores de tres años dejar utilizar sólo bajo supervisión de un adulto para prevenir males mayores. Son muy duraderos, resistentes no se rompen con facilidad, pintan muy bien, y los hermanos los han probado también porque les picó la curiosidad :)




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Las cinco preguntas de la comprensión


En su libro Objetivo memoria, Hélène Weber propone cinco preguntas de la comprensión para entender mejor las nociones complejas. 

Estas cinco preguntas permiten: 
  1. Entender con precisión un conocimiento. 
  2. Memorizar un saber. 
  3. Reutilizar el conocimiento o el saber en un momento útil. 

Cuánto más llegamos a identificar las cuestiones de un conocimiento, más logramos articularlo con un uso concreto, mejor lo entendemos y más retenemos este conocimiento. 

Antes de haceros las cinco preguntas de la comprensión, Hélène Weber aconseja formular un proyecto de memorización preguntándose: 

¿Para qué me servirá esta información?
¿En qué contexto podré utilizarla? 

Las cinco preguntas de la comprensión son eficaces para dominar todo tipo de conocimientos o herramientas complejas (método de cálculo, noción de filosofía, hechos históricos…). Ellas podrán ayudar a los niños y a los adolescentes a entender y a memorizar nociones escolares eficazmente. 

1. ¿Qué es? 

Se trata en un primer tiempo de definir precisamente el conocimiento: 

  • La herramienta/el método /el hecho. 
  • Los términos empleados/la definición de las palabras. 
  • El nombre de las personas asociadas (autores,investigadores, pensadores). 


2. ¿Para hacer qué? 

Seguidamente, ponéis en evidencia para qué sirve concretamente el conocimiento. 
  • ¿Qué permite que se entienda mejor? 
  • ¿Cuál es el uso concreto que fue hecho/que va a ser hecho? 


 3. ¿Cómo? 

Centraos en vuestra situación: 

¿Cómo vais a utilizar este conocimiento en una situación de resolución de problema que encontrarais? 

 4. ¿Con qué? 

Este conocimiento está obligatoriamente vinculado con otros conocimientos: 

¿Cuáles son estos vínculos? Los vínculos pueden estar enlazados en el contexto o en la disciplina. 

5. ¿Por qué? 

¿En qué ámbito este conocimiento/herramienta/método fue creado? ¿Cuál es el origen de este conocimiento? ¿Por qué su autor la necesitó? ¿A qué necesidades respondía este descubrimiento?

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La cadena del 100 y la cadena del 1000 Montessori


La cadena del 100

  • Contiene 1 cadena de 100 perlas (diez barritas de perlas enlazadas con anillas).


Material imprimible (descargar aquí):
  • Flechas verdes enumeradas del 1 al 9
  • Flechas azules enumeradas del 10 al 90
  • Una flecha roja enumerada con el 100
  • Flechas blancas enumeradas aleatoriamente entre el 1 y el 100.



Edad aproximada: Según el progreso de Montessori, este material se podría utilizar a los 4-5 años.

¿Cuáles son los objetivos a alcanzar con esta actividad?

  1. Conocer, saber nombrar y escribir los números enteros naturales hasta el 99.
  2. Localizar y colocar tales números en una línea recta.
  3. Decir los números siguientes de diez en diez.


Presentación

La cadena del 100 se coge por los extremos con las dos manos se nombra diciendo "es cien", luego el niño repite. Se extiende en el lugar de trabajo.




Doblar la cadena en forma de cuadrado para que se asemeje al cuadrado de perlas de cien y el niño pueda asimilarlo. El cuadrado de cien lo podéis encontrar aquí. Para contar las perlas, lo hacemos un dedo, pero hay un material para contar perlas, que podéis ver aquí.


Se cogen las flechas imprimibles, se mezclan, y se empiezan a colocar, empezando con las flechas verdes que son las unidades y van del 1 al 9. Después se colocan las flechas azules que son las decenas enteras y la flecha roja que es la centena. Luego se colocan las flechas blancas que tienen números escogidos aleatoriamente. 





La cadena del 100 la podéis encontrar aquí en Montessori vivo, y el material siguiente es la cadena del 1000 que la podéis encontrar aquí. Se pueden comprar por separado y también en forma de pack, como el que tengo yo, que me vienen las dos cadenas juntas en una caja de madera y la podéis encontrar aquí .


La cadena del 1000

  • Contiene una cadena de 1000 perlas (100 barritas de diez perlas enlazadas con anillas).

Material imprimible (descargar aquí):
  • Flechas verdes enumeradas del 1 al 9
  • Flechas azules enumeradas del 10 al 90, 110 al 190, 210 al 290… hasta el 910 al 990.
  • Flechas rojas enumeradas de cien en cien hasta 900
  • Una flecha grande verde que enumera el 1000
  • Flechas blancas enumeradas aleatoriamente entre el 1 y el 1000



Edad aproximada: En el progreso Montessori, este material podría utilizarse a los 5-6 años.

¿Cuáles son los objetivos a alcanzar con esta actividad?

  1. Conocer, saber nombrar y escribir los números enteros naturales hasta 999.
  2. Localizar y colocar tales números en una línea recta.
  3. Decir los siguientes números de 10 en 10.

Presentación

Se extiende la cadena del 1000, se toca y se nombra diciendo "es mil", el niño lo repite. 


Se puede utilizar el cubo del mil para hacer la comparación y que el niño vea que es la misma cantidad que diez cuadrados de cien perlas. Con nuestra cadena del 1000 formar cuadrados de cien (a nosotros nos ha costado y no lo hemos logrado demomento porque las anillas están muy juntas y nos costaba separar cada cuadrado). Colocar los cuadrados del cien encima de los que se han hecho con la cadena del 1000 para que el niño compruebe que es la misma cantidad. Apilar los diez cuadrados de cien perlas y ponerlos al lado del cubo del mil para que el niño observe que son iguales en cantidad.


Las perlas me llegaban desde la punta del comedor hasta la mitad de la habitación de al lado, en algunos momentos se curvaba porque la peque las tocaba pero luego la poníamos recta.

El niño empieza por colocar las flechas verdes que son las unidades del 1 al 9 como se hizo con la cadena del 100. Luego, coloca las flechas azules que son las decenas, del 10 al 90 como en la cadena del 100. Después continúa con la cadena añadiendo también las flechas rojas que son las centenas completas. Y termina la cadena con la flecha grande verde del 1000. Cuando ya están puestas todas las flechas anteriores, el niño coloca las flechas blancas, cualquiera que sea sin importancia que son aleatorias entre el 1 y el 1000.







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