No quiero ir a dormir



Seguramente una de las frases que habréis escuchado mucho desde que sois madres es "no quiero ir a dormir", e incluso si hacemos memoria, nos recordaremos de la cantidad de veces que lo hemos dicho cuando eramos pequeñas. Por eso una de las principales preocupaciones y una de las preguntas más repetidas está relacionada con el sueño infantil.

Muchas veces los niños no quieren dormir, no sabemos el porqué ni tenemos idea de como averiguarlo y mucho menos de cómo solucionarlo. Es cierto que el colecho es una forma de ayudar a los niños emocionalmente a que puedan dormir fácil y plácidamente, pero hay padres que a veces no toman la decisión, porque no todos pueden, sea por salud, por falta de espacio, etc.

Una de las opciones más parecida es quedarse con los hijos en la cama un rato, charlar y leer cuentos antes de ir a dormir para que luego se vayan a dormir más contentos por haber pasado un rato agradable con los padres, acompañarles y quedarse estirados con ellos un poco más o hasta que se duerman.

Pero, también es buena idea explicarles las cosas como son, tal y como siempre se insta en Montessori, y es un punto fuerte a favor de la sinceridad y de la comprensión de la vida real, de la que no hace falta que se hagan adultos para saber ciertas cosas, pueden y deben saberlas desde pequeños, no es necesario inventarnos leyendas o personajes imaginarios para que los peques acepten lo que ha de hacerse ni para que se les haga más divertido. 

La vida es importante entenderla cuanto antes para que al crecer no nos llevemos demasiadas decepciones, ni nos deje de gustar la vida, ni nos cueste adaptarnos, por eso creo conveniente explicar tranquilamente la necesidad de dormir y de los perjuicios de no dormir bien. Nosotros hemos explicado muchísimas veces a nuestros hijos, lo malo que es para el cuerpo dormir mal, y como hemos tenido etapas en las que hemos tenido insomnio (y más desde que soy madre, todo sea dicho xD).

Les hemos explicado que uno se siente mucho más cansado, se está más propenso a tener migraña, cuesta tener buena memoria, te puedes sentir más mareado, te hace sentirte más irritado, te acostumbras a dormir tarde y luego cuesta cambiar el ritmo, el día es para hacer cosas y la noche es para dormir (excepto que el trabajo sea de noche o que hayan asuntos importantes que no puedan esperar hasta el día siguiente). El cuerpo se resiente mucho, las defensas bajan (por ejemplo te resfrías más), puede caerse pelo, puedes tener taquicardias y todo puede desembocar en una gran ansiedad o depresión si se siguiera así durante años sin ponerle remedio.

Hacer la siesta es buena idea, si el cuerpo lo pide, aunque a mí me suele sentar fatal, pero de todas formas, nunca reemplaza el descanso necesario nocturno, la noche tiene algo que si te la pierdes por más que duermas y te levantes a las cuatro de la tarde, sientes un cansancio enorme como si no hubieses dormido nada. Dormir es un placer, es una de esas cosas gratuitas y bonitas de la vida, de las que disfrutar, al dormir bien el cuerpo está en buenas condiciones, te ves con mejor aspecto, con más energía, eres más productiva, te sientes más positiva y con muchas ideas, aprovechas mejor el día y tienes una mejor calidad de vida.



Y en este libro de No quiero ir a dormir de la Editorial Picarona, podemos mostrar de manera ilustrativa y en forma de cuento, un acontecimiento real cotidiano, como nos presenta este libro tan bonito, de una niña que se llama María que ha de irse a dormir y para retrasar el momento de ir a la cama, empieza con esas excusas de nunca acabar, "que si quiero ir al lavabo, que si me pica el ojo, que si me duele la barriga, que si mi manta me molesta, que si no puedo estirarme, que si puedo leer un libro, que si puedo jugar un poquito más"....

La madre la deja ir haciendo lo que le pide, pero termina diciéndole que mañana le toca ir al colegio y ha de dormirse pronto. Esto es lo más normal que si no es el colegio, el día de mañana será el trabajo, es importante coger el hábito de dormir pronto y despertarse pronto, lo leí varias veces y me tiene totalmente convencida, de que las personas que se acuestan pronto y madrugan, son las más felices, es la mejor rutina para el día a día, y no reservarla únicamente para días laborales, también habría que hacerlo en fines de semana, en festivos y en vacaciones, menos algunas veces que haya una cena en familia o algo en los que tales días se va más tarde a dormir.

Como la niña no se fue a dormir pronto, al día siguiente le costaba muchísimo levantarse de la cama, vestirse y desayunar. Estando en el colegio, se sentía bastante propensa a discutir y eso le impedía poder estar en un buen ambiente con sus amigas. Por la tarde fue al circo, hacía mucho tiempo que lo había planeado con su abuela y tenía muchísimas ganas de ir pero de tanto sueño que tenía, se pasó durante todo el espectáculo dormida. 

No tuvo un buen día, porque no disfrutó del circo, no jugó amistosamente con sus amigas, le costaba mucho despertarse, pero ese día aprendió la importancia del descanso, por lo tanto, desde entonces cuando su madre le leía un libro y finalizaba diciéndole "ahora a dormir", ella le contestaba "buenas noches, mamá" y se dormía.

Como os cuento, a mi especialmente me ha gustado mucho, y a mis hijos también porque se han visto reflejados, de que sí, tal día no dormí bien y me sentí mal, no dormir pronto no es sano y nos hace sentir incómodos, y al ser mediante un libro y con ilustraciones tan representativas y bonitas, sienten mucha conexión y comprensión, lo que les permite entenderlo y aprender junto con María.


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Cómo actuar ante las disputas entre hermanos



En el libro de Faber y Mazlish, hermanos y hermanas sin rivalidad, proponen soluciones para solucionar las discusiones entre hermanos y hermanas. Están compuestas por 4 niveles: 

Nivel 1: las discusiones normales 

  1.  Ignoradles. 
  2. Decíos a vosotros mismos, que cuando vuestros hijos solucionan sus conflictos, tienen una experiencia importante para ellos. 


Nivel 2: la situación se degrada, la intervención de un adulto puede ser útil 

  1. Reconoced su enfado (parece que estáis enfadados entre vosotros).
  2. Exprimid el punto de vista de cada niño (entonces, Sara, tú quieres coger en brazos al perro porque lo acabas de tener, y tú Billy, también sientes que tienes el derecho de cogerlo.) 
  3. Describid el problema con respeto escuchando la versión de cada niño con respeto reconociendo la gravedad del problema (es un caso difícil, hay dos niños y solamente un perro). 
  4. Manifestad vuestra confianza en la capacidad de los niños en encontrar su propia solución (confío en que vosotros podréis encontrar una solución que sea justa para los dos y para el perro). 
  5. Salid de la habitación. 


Otro ejemplo 

Padre:  Se os ve molestos.
Hijo: Sí, ella ha cogido mi cebra y yo estaba haciendo un zoo.
Hija: Yo también quería jugar.
Padre: Entonces, eres tú quien tuvo la idea de hacer un zoo y querías hacerlo solo.
Hijo: Así es.
Padre: Y cuando tu le viste hacerlo, también quisiste jugar con el zoo.
Hija: Sí 
Padre: Creo, que es un verdadero problema. Dos niños que quieren los mismos juguetes al mismo tiempo. Estoy seguro de que si lo intentáis, encontraréis una solución que sea justa para todos. Mientras reflexionáis, iré a leer el periódico. 

Nivel 3: Situación potencialmente peligrosa 

  1. Informaos (¿es una pelea de broma o es una pelea de verdad? Tenemos derecho de discutir para jugar, pero no tenemos el derecho de discutir realmente. 
  2. Informad a los niños: (tenemos el derecho de discutir para jugar si todos están de acuerdo, pero si no divierte a los niños, hay que parar) 


Nivel 4: situación verdaderamente peligrosa, la intervención del adulto indispensable

  1.  Describid lo que veáis (veo a dos niños muy enfadados que se hacen daño). 
  2. Definid la regla y fijad el límite (juntos no estáis seguros. Hay que tomar el tiempo suficiente para calmaros. Tú puedes ir a tu habitación y tú a la tuya). 


Ejemplo 

Madre 

 Descripción 

Veo a un niño que está subido a una silla a punto de lanzar  un camión. Y a otro niño que está a punto de pegar con su bate de béisbol, y los dos están furiosos. 

Fijación de límites

 Es una situación muy peligrosa, tenéis que calmaros. 

Separación

 Tú ves a tu habitación y tú a la tuya. 

Resolución de problemas una vez la situación vuelve a la calma 

  • Unir a las personas concernidas y explicar el objetivo de la reunión. 
  • Explicar a cada uno las reglas fundamentales. 
  • Poner por escrito lo que siente cada niño y lo que le preocupa. 
  • Leer las notas en voz alta delante de los niños para asegurar que les habéis entendido bien. 
  • Permitir a cada niño que refute la versión del otro. 
  • Alentar a cada uno a que sugiera tantas soluciones como sean posibles. 
  • Poner por escrito todas las ideas, sin juzgarlas. 
  • Dejar a los niños que sean quienes empiecen. 
  • Escoger las soluciones que convienen a todo el mundo. 
  • Hacer un seguimiento para evaluar cómo pasan las cosas.


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Vida práctica Montessori: Atornillar y desatornillar




En Montessori se da preferencia a que las actividades sean siempre sean de utilidad en la vida real y que los materiales u objetos que se utilicen sean los que se suelen necesitar con normalidad, y que se eviten de cierta manera los que venden en jugueterías que se adaptan al niño queriéndole ofrecer el producto de una manera "menos peligrosa", cuando los peques necesitan tocar todo lo que tienen a su alrededor y utilizarlo de igual manera que lo hacen los adultos. Tenemos que deshacernos con urgencia de este típico miedo tan interiorizado de que los niños cojan cuchillos, tenedores de acero, vasos de cristal, platos de cerámica, un martillo, un destornillador, tornillos.... los niños tienen cuidado, y aprenden a ser mas cuidadosos siendo expuestos a lo real desde pequeños.

Hablando de vida práctica, siempre nos referimos a la vida diaria de todo lo que se os pueda ocurrir, haciendo que los peques utilicen lo mismo que sus padres, sin distinción, solamente les ofrecemos algunos medios que necesitan para lograrlo como por ejemplo un taburete o la torre de aprendizaje para llegar más arriba. Los juguetes de bricolaje van genial para la creatividad, para la motricidad fina y sobretodo para el juego simbólico, lo ideal es entrar en un equilibrio entre juego simbólico que es necesario y beneficioso y experiencias reales para que los hijos no se pierdan ni uno ni otro, cada uno le aporta aprendizajes importantes.



Mis peques están encantados con su nuevo set que les permite adquirir habilidades y destrezas, y además se divierten mucho, porque siempre ven a su papá que es un manitas y que es quien nos arregla todo en casa. Les gusta mucho tocar todas las herramientas y colaborar en las reparaciones o arreglos hogareños. Cuando se ponen a atornillar y a desatornillar, nos pueden dar las tantas de la noche, que les encanta, hacemos turnos, porque ya sabéis, "lo que veo, lo quiero", y cuando le toca a cada uno, tardan mucho y se quedan embelesados fijándose mucho, trabajando la concentración y la paciencia, ya que terminan dándose cuenta de que requiere movimiento de la muñeca, sujeción de los dedos y esperar hasta terminar.



Este set es de LindenMoodDetrás está Katrina, una mamá que se preocupa mucho en que sus hijas crecieran con Montessori, por lo que ella y su marido tuvieron la ingeniosa idea de crear este material tan bonito y preciado dirigido a niños de 2 a 6 años. El tablero tiene compartimentos separados, uno para el destornillador y otro para los tornillos, para guardarlos al finalizar. El tablero está recubierto con aceite de linaza y está hecho a mano de madera de pino. Un set es de tornillos para llave hexagonal (llave Allen). El otro set es de tornillos para el destornillador con punta Philips.




Edad de primera presentación: 2-3 años.

Objetivos directos

Ofrecer al niño la oportunidad de atornillar y desatornillar tornillos de manera ordenada, armoniosa y autónoma.

Objetivos indirectos


  • Coordinación motriz de los movimientos: desarrollo y autonomía psicomotriz.
  • Adaptación al ambiente: desarrollo social, autonomía e independencia.
  • Desarrollo de la voluntad y de la concentración.
  • Preparación de la mano para la utilización de las herramientas y precisión del gesto.
  • Construcción del pensamiento lógico.
  • Construcción de la confianza en sí mismo.
Presentación


  1. Ir a buscar el material en la estantería y depositarlo en la mesa.
  2. Presentarle el material nombrándolo, se le muestra al niño cómo se hace.
  3. Se coge el destornillador para introducir los tornillos poco a poco, cada tornillo tiene un tamaño distinto que está desordenado y el niño tiene que tratar de saber cuál es el correcto, al no ser el tamaño adecuado, no podrá entrar bien el tornillo o por el contrario, entrará demasiado rápido y por sí mismo descubrirá el error.
  4. Luego al terminar, se desatornilla y se dejan los tornillos y el destornillador en su sitio.


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Los errores son maravillosas oportunidades de aprendizaje


1 Aprender es entender por qué nos equivocamos 

Los errores son un tema de discusión. En la concepción tradicional, y en la escuela, el error siempre es algo muy negativo. Se cree que cuando uno se equivoca es por ignorancia, falta de adquisición o de dominio, por ausencia de trabajo o por falta de esfuerzos. La responsabilidad del error por parte del niño, suele relacionarse con que no ha escuchado, que no ha trabajado lo suficiente, que no lo entendió bien, que no se esforzó, y excepcionalmente se piensa que es por el adulto que no lo explicó bien. 

En la concepción tradicional, es suficiente colmando esta falta: 
  • Volviendo a explicar 
  • Animando a los niños a trabajar mediante recompensas. 
  • Castigando para que trabajen. 
  • Proponiendo nuevos ejercicios para que se entrenen más. 


El objetivo es reemplazar el error con la verdad y esta corrección pasa necesariamente por tener en cuenta la palabra del adulto. Por tanto, aprender es entender por qué nos equivocamos. Solo cuando el error es aceptado por las dos partes (niños y adultos), será cuando todo sea posible: reflexión, aprendizaje, progresión, creación, innovación. 

2 Me equivoco porque estoy aprendiendo 

Incumbe a los adultos desdramatizar el error, hacer entender que el error forma parte del proceso de aprendizaje, para que el niño piense entonces: me equivoco porque estoy aprendiendo, una vez que el niño ha entendido que hay que poderse equivocar para aprender, él podrá darle un rol positivo. En ese caso, el adulto se desinteresará en explicitar lo que el niño ha hecho mal o no ha hecho. El adulto podrá identificar los conocimientos en los cuales se apoya el razonamiento del niño y determinar los orígenes posibles. 

El error no es el efecto de la ignorancia, de la incertitud o de la casualidad… sino que es el efecto de un conocimiento anterior, que tuvo su interés, su acierto, y que ahora, se considera falso o simplemente inadaptado. G. Brousseau

3 Los errores utilizados como incentivos de progresión en el trabajo escolar

En el libro de Alain Sotto y Varinia Oberto Dar ganas de aprender, proponen varios tips para utilizar eficazmente los errores en el trabajo escolar de los niños:

La importancia de las correcciones personales

El 80% de las correcciones hechas en clase no serían ni memorizadas ni entendidas por los alumnos, entonces sería pertinente acompañar a los niños en casa volviendo a leer sus ejercicios y repasando las evaluaciones corregidas en clase.

La idea es analizar los errores pero al mismo tiempo también valorar los puntos difíciles superados. Esta visión sobre los aciertos, permite medir los progresos y consolidar la confianza en sí mismo por parte del niño. Ello puede hacerse con preguntas del tipo: ¿Cómo lo has hecho? ¿Por cuál empezaste? ¿A qué lección o a qué ejercicio te hace pensar esto? ¿Cómo podrías haberlo hecho de otra manera?

Identificar la causa de los errores

¿Es un problema de memorización?

El niño  puede preguntarse: ¿Qué creía que sabía al respecto? ¿Qué sé ahora?

Un problema de saber hacer y de aplicar los conocimientos

El niño conoce la lección pero ignora cuándo y cómo aplicarla. Durante la memorización de un conocimiento (regla, teoría, definición, dato), el niño puede preguntarse: ¿Cuándo y cómo tendré que utilizarla?

El alumno puede también pasar por las 5 preguntas de la comprensión para asegurarse que domina la comprensión más allá de la simple memorización:
  1. ¿Qué es?
  2. ¿Para hacer el qué?
  3. ¿Cómo?
  4. ¿Con qué?
  5. ¿Por qué?
  6. ¿Es un defecto de automatización?

Se trata de transformar los conocimientos en reflejos para liberar la mente y aplicar automáticamente las reglas. Alain Sotto y Varinia Oberto escribieron:  

Si en un texto las reglas son muchas, su mente se desborda y no puede trabajar correctamente. Liberar su espacio mental gracias a los reflejos, es recuperar la energía, trabajar mejor y de manera menos cansina, evitando la sobrecarga cognitiva.

En el proceso de aprendizaje de la conducta, procedemos de esta manera: no prestamos atención cuando sobrepasamos una velocidad, ponemos el intermitente u observamos en nuestro retrovisor antes de adelantar. Y esta es la razón por la cual somos capaces de escuchar música o de charlar conduciendo.

Pero esta automatización no puede hacerse salvo con entrenamiento, el niño no puede contentarse con aprender, debe utilizar lo que aprende. Por ejemplo, la memorización de las tablas de multiplicar será mucho más eficaz cuando el niño las utilice en las operaciones de multiplicaciones o de divisiones además de la recitación oral de memoria.

Verificación y lectura repetida

Comprensión de la consigna

En la resolución de problema, en el estudio de documentos o en la redacción de una producción escrita, la comprensión de la consigna es esencial. Pueden haber varias respuestas o métodos para llegar a una misma respuesta. Se trata de aprender a verificar que se responde bien a la pregunta.

Esto puede hacerse mediante la identificación de palabras clave, con la lectura de todas las preguntas de los deberes para deducir el entrenamiento lógico, a veces incluso la respuesta tiene una pregunta que se repite. El niño puede movilizar sus conocimientos y ver cuáles son los que se aplican en este caso preciso.

Cerca del 50% de los fracasos (errores, sinsentido, incomprensión) son debidos a la precipitación, a una lectura demasiado rápida.

Volver a leer

Repetir la lectura durante el trabajo y al final de él, permite autocorregir una cantidad de errores. Esta manera de leer es mucho más eficaz cuando el niño lo hace en función de los errores anotados en los controles anteriores.

Las lecciones aprendidas

El niño puede verificar si ha memorizado bien los conocimientos que había aprendido haciéndose preguntas: ¿Qué he memorizado de importante?

Reflexionar es al menos hacerse bastantes preguntas más que aportar respuestas.

Trabajar en voz alta

A los niños que se les pide pronunciar las palabras de un dictado hacen muchas menos faltas de ortografía que los que las escriben sin mover los labios.

El trabajo en voz alta es un apoyo eficaz:
  • Escucharse es un suplemento estupendo de memorización.
  • El niño que aprende en voz alta tiene menos tendencia a despistarse.
  • Un error puede “sonar” en la oreja mientras que no desencadena ninguna reacción en lo escrito (por ejemplo en la conjugación).
  • Volver a leer en voz alta permite identificar repeticiones, los errores de sintaxis en un texto.
  • El niño aprende a hablarse en su cabeza.

4 Los errores son maravillosas oportunidades de aprendizaje en la vida de familia: el coraje de ser imperfecto tanto como adulto, como de niño

Jane Nelsen basa su concepto de disciplina positiva en la integración del error en el proceso de aprendizaje. Ella afirma que sería maravilloso decir al niño:

Te has equivocado, ¿qué has aprendido de este error?

Ella da algunas pautas:

  • Cada uno podría por ejemplo compartir “su error del día” y la lección que extrajo.
  • Partir de lo que se acertó y centrarse en las fuerzas antes de pedir al niño que evalúe su error para continuar lo que está bien y progresar.
  • No precipitarse para intervenir cuando los niños se equivocan para enseñarles a resolver los problemas por sí mismos.

Si los niños consideran a los errores como signos de debilidad, tendrán tendencia a sentirse desanimados mientras que integrar los errores en el proceso de aprendizaje, permite asumirlos y hacer un ejercicio enriquecedor:

Me pregunto lo que voy a aprender de este error.

Ella considera la herramienta de las tres R de la reparación como un medio de transmitir el ánimo de ser imperfecto. Estas tres R utilizadas tanto por niños como por padres, permitirá aprender de los errores, reparar lo que se hizo y mejorar las relaciones familiares.

Las 3 R de la reparación
  1. RECONOCER su parte de responsabilidad: Ups, he hecho un error.
  2. RECONCILIAR: Lamento haber…
  3. RESOLVER: Necesito tu ayuda. Me gustaría que encontráramos una solución juntos.

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Aprender los deportes de manera manipulativa con miniaturas





Me encantan los deportes, porque se aprenden otras maneras de divertirse y hacer ejercicio, y no nos apalancamos a la silla o al sofá dedicándonos solamente a juegos que no hay que moverse. El movimiento forma parte de las rutinas que nos hacen falta para tener buena salud, para sentirnos bien físicamente y también para quitar estrés y crear bienestar en nuestro interior.

De pequeña como extraescolar jugaba en el club femenino de fútbol y en el club femenino de baloncesto, y me gustaban mucho los dos, primero empecé con el baloncesto, que sentía verdadera pasión y siempre me iba al polideportivo del barrio a jugar con mis amigas y me pasaba toda la tarde jugando. Y luego me dio por el fútbol pero no duré demasiado, porque ya presentía yo que yo era más de jugar con las manos que con los pies xD.

Pero lo que siempre hacía con mis amigas, era jugar sin competir, jugábamos para pasar el rato y para mejorar la puntería y divertirnos jugando a baloncesto, pero nunca hemos tenido ese sentimiento de querer superar a la otra o de volvernos locas por ser las ganadoras. Al revés, creo que eso crea mucho negativismo y quita las ganas de jugar. Siempre jugué por gusto, porque me encantaba, y nunca para ganar medallas ni para alardear porque considero que no se puede valorar cuánto vale alguien en el baloncesto ni en ningún otro deporte, en los partidos, porque cuando son momentos de tensión, de nerviosismo y de mucha gente observando.


Y para profundizar en los deportes y conocer más cómo se juega en cada uno y con qué, hemos utilizado el Toob de deportes de Safari Ltd. Para poder utilizar las miniaturas al estilo Montessori, hice unas tarjetas Montessori de los deportes que podéis descargar aquí.

Primero emparejamos la imagen del deporte con los accesorios y después ponemos las miniaturas mencionando su nombre. Charlamos sobre cómo se juega en tales deportes. Luego cogemos las miniaturas y sin las tarjetas, pregunto a los peques "¿esta pelota, este bate o esta raqueta... en qué deporte se utiliza?". Les pido que me hagan una demostración de forma muy suave, de cómo se utilizan los accesorios de deportes.


Como todas las miniaturas están muy bien definidas, son de excelente calidad y la textura describe al detalle su apariencia, también hemos jugado a que cerrábamos los ojos, las tocábamos e intentábamos descubrir qué era. Ha sido muy guay porque de esta manera los peques interiorizan mejor los aprendizajes, disfrutan aprendiendo, se interesan en conocer más aquello que no sabían y pueden empezar a tener otro hobbie :)



Para los más peques, se pueden utilizar solamente las tarjetas de los accesorios sin las imágenes del deporte en sí, para que asocien cada miniatura con su imagen. Para los peque-lectores, las tarjetas se cortan por la línea blanca de abajo para que lean y emparejen, poniendo un goumet detrás del mismo color para que haya control de error.






También mi hijo mayor de seis años, escribió el nombre de todos los deportes, con las letras móviles Montessori, que podéis encontrar en Montessori vivo, unas veces mirando la tarjeta y otras en forma de dictado sin mirarla y al terminar se autocorregía leyendo la tarjeta.



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