Disciplina positiva

La ineficacia del método de las recompensas y de los castigos

junio 10, 2016



Los distintos tipos de disciplina y de autoridad

El nombre disciplina y el verbo disciplinar son generalmente confundidos. Mientras que son dos términos muy diferentes. El nombre hace referencia a un comportamiento conforme a reglas. El verbo significa someter a alguien a unas reglas que garantizan el orden.

Hay varios tipos de autoridad:

La autoridad fundada en la experiencia

Este tipo de autoridad está basada en la experiencia, en los conocimientos y en las competencias de una persona en un ámbito.

Por ejemplo cuando vais al médico, tomáis los medicamentos que os ha prescrito porque él tiene conocimientos sobre la enfermedad y la manera de curarla.


La autoridad fundada en la posición

Esta autoridad está basada en la posición de una persona en el seno de un grupo y en la definición de sus responsabilidades.

Por ejemplo cuando cogéis el tren, seguís las consignas de los controladores.

La autoridad fundada en los acuerdos informales

Esta forma de autoridad está basada en acuerdos que concluye la gente cotidianamente.

Por ejemplo, si cojo el avión para ir a ver a un amigo y él acepta venir a buscarme al aeropuerto, yo espero a que llegue ese día.

La autoridad fundada en el poder

El último tipo de autoridad abordado está basado en el poder de los unos sobre los otros. Este poder permite notablemente coaccionar a una persona a hacer cosas contra su voluntad.

Este tipo de poder es el utilizado al practicar el método de recompensas y castigos.

El método tradicional: recompensas y castigos

“Disciplinar” significa dominar gracias a un poder. Este poder permite recompensar o 
castigar.

Las recompensas y los castigos deben reunir condiciones para ser eficaces. La recompensa debe satisfacer una de las necesidades del niño, él ha de ser dependiende del adulto para obtenerlo y debe ser suficientemente importante para que él se someta a su voluntad. El castigo en cuanto a él, ha de ser suficientemente hiriente pero no demasiado para que el 
niño cese su comportamiento y no debe tener ninguna opción de librarse.

El por qué las recompensas son ineficaces

Las recompensas deben ser utilizadas siguiendo un gran rigor. Una recompensa debe ser dada justo después del comportamiento deseado, cada vez que este comportamiento se repite en un primer momento, luego menos regularmente y finalmente hay que velar para que cada recompensa no sea dada durante un comportamiento no deseado. Este último punto es muy delicado dado que la recompensa puede venir de un tercio. Por ejemplo, un alumno que perturba la clase es recompensado con las risas de sus compañeros.

Todas las condiciones requeridas así como el rigor necesario son muy difíciles de mantener a largo plazo lo que provoca el fracaso de las recompensas.

Los cumplidos han de evitarse también, porque ocultan normalmente ganas de cambiar al niño. Bajo una fachada de amabilidad una crítica es generalmente sobreentendida. Hace salir las ganas de control del padre en la vida del hijo. Asimismo queriendo hacer feliz al hijo, el padre emite un juicio que no corresponde a lo que piensa el hijo. Por ejemplo él podría decir "eres un buen jugador de fútbol” mientras que el hijo considera lo contrario. Él se sentirá solo e incomprendido. El cumplido habrá tenido el efecto inverso del esperado.

El por qué los castigos son ineficaces

Utilizados por 84% a 97% de los padres en un momento u otro de la vida del hijo, los castigos no son menos eficaces.

Al principio pueden tener un efecto disuasivo. Pero como sucede con las recompensas, el gran rigor con el que hay que practicarlos los hace ineficaces a largo plazo:

  • Un comportamiento castigado una vez, deberá serlo siempre.
  • El castigo debe ser hecho justo después del comportamiento indeseado.
  • No debe ser hecho en presencia de otros niños.
  • El comportamiento castigado no debe ser jamás recompensado con nada.
  • Los castigos no han de ser demasiado frecuentes ni demasiado severos para evitar que el hijo se ensimisma o se vaya de casa.


Un castigo debe ser justamente dosificado para ser eficaz. Demasiado ligero es inútil, el niño lo prefiere para obtener lo que quiere. Demasiado fuerte tendrá consecuencias en su estado físico y psicológico. Este término medio es difícil de encontrar y de mantener.

El castigo no impide que el niño vuelva hacerlo cuando nadie está allí para vigilar porque “la disciplina punitiva impuesta por los adultos no inculca la autodisciplina a los niños”.

Contrariamente a lo que los adeptos del castigo quieren hacer creer, ella no disminuye en ningún caso la violencia presente en el niño. ¡Todo lo contrario, la incita! la violencia es castigada, el castigo genera la frustración, la frustración declina en agresividad, la agresividad es castigada y así sucesivamente.

Y termina llegando el día en el que a los padres les faltan castigos. En efecto, a medida que los niños crecen se van haciendo más autónomos y los padres tienen menos control sobre ellos hasta que un día dejan de tenerlo del todo.

Según Thomas Gordon, los conflictos de la adolescencia resultan en gran parte del hecho que los padres intentan controlar a los hijos cuando no tienen poder sobre ellos. Los padres aun no teniendo ningún medio de presión sobre sus hijos, siguen queriendo controlarles. Y los adolescentes se rebelan contra esto.

La verdadera reacción de los hijos ante el control

La disciplina impuesta no está exenta de consecuencias en el niño. Él acaba siendo agresivo, se rebela, miente,  se ensimisma, es tímido, sufre inseguridad, se muestra exageradamente sumiso, etcétera.

Además de que el niño aprende por imitación, los niños que fueron castigados, castigarán por su cuenta.

No solamente el empleo de recompensas y de castigos no produce niños disciplinados sino que es lo contrario lo que se produce. Se ha demostrado que los delincuentes, los asesinos y los detenidos violentos provienen de familias autoritarias y fueron severamente castigados durante su infancia. La disciplina severa hace infeliz y tiende a hacer huir del hogar a los hijos que se sienten confrontados.


“Los detenidos violentos sufrieron una extrema violencia en el hogar entre la edad de uno a diez años” (Maurer, 1976) 


 EMAIL 



{ Si te ha gustado, compártelo porfi }
Si te ha gustado y te ha servido, no te olvides y sígueme en Facebook :)

También te puede interesar

10 comentarios:

  1. una entrada interesante, Anabel. gracias.

    ResponderEliminar
  2. Muy completo el artículo y muy bien fundamentado. Interesante reflexión nos dejas como padres y lectores.
    Un beso.

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Muchísimas gracias por tus palabras :) un beso!

      Eliminar
  3. ¡Hola!

    Aquí difiero un poco contigo... en nuestro caso los castigos y recompensas han sido clave para encauzar un poco a nuestra nena, antes era una locura total... supongo que depende de cada caso, nosotros recurrimos a este sistema por consejo de psicologo... estábamos desesperados, ahora es una delicia...

    Un saludo

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Hola!

      Estoy totalmente de acuerdo en que no todos los métodos sirven para todos los niños, porque no todos son iguales.

      Lo importante es que funcione y sea lo mejor para el hijo, y una madre sabe mejor que nadie esto :)

      Un saludo

      Eliminar
  4. Creo que cada hijo es diferente, al igual que los padres y que hay que buscar la manera más digna y humana para educar.
    ¡Muy interesante el artículo!

    Un saludo! :D

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. Así es, nadie tiene la verdad absoluta, algo puede servir a una familia y a otra no, hay que buscar y probar en base a cómo son nuestros hijos y valorando qué será lo más adecuado para ellos.

      Gracias por pasarte y comentar :)

      Nos leemos!

      Un saludo

      Eliminar
  5. Anónimo01:44

    No sólo brindado valiosa información si no que siempre lo haces con mucho respeto, por eso me gusta tanto tu blog a pesar de que mi peque ya es grande me gusta pasar a ver lo que públicas. Felicidades por el blog y gracias por lo que compartes

    ResponderEliminar
    Respuestas
    1. ¡Muchas gracias de corazón! Me alegra mucho que te tomes las molestias de escribir y que te guste el blog :)

      Sé bienvenida siempre

      Eliminar

Si compartieras tu opinión conmigo dejándome un comentario, me dará mucha alegría :) ! Siempre contesto todos los comentarios y si tienes web, déjamela a la vista para que pueda visitarla y comentar también ;)