Maternidad

No dejes llorar al bebé, te necesita

julio 26, 2016




Un bebé que llora, si es ignorado, segrega cortisol (la hormona del estrés). Esta segregación hace que el bebé pase por varias fases de estrés. Este es por el estado de estrés que vive el bebé cuando se duerme después de haber llorado sin ser escuchado. Si hubiera sido atendido por la noche, debería aumentar la duración de sueño.
Los científicos nos enseñan que las relaciones afectivas vividas en la infancia determinarán y moldearán el cerebro del bebé, en profundidad, tanto a nivel intelectual como afectivo. Lo que vive el hijo tendrá una influencia considerable en la segregación de moléculas cerebrales en el desarrollo de las neuronas, en la mielinización de las estructuras y de los circuitos cerebrales, en el eje que regula el estrés y en la expresión de algunos genes. Las neurociencias afectivas y sociales nos enseñan todo lo que favorece y lo que traba al desarrollo del ser humano. Una relación empática, encantadora y amable será la que permitirá un buen desarrollo del cerebro. Es esencial  cuidar al hijo –término que puede aplicarse tanto a la madre como al padre. Cuidarle es consolarle y darle seguridad. Ello engendra una secreción de moléculas cerebrales muy importantes que hacen madurar al cerebro como lo demuestran las búsquedas recientes dirigidas por Anne Laura van Harmelen y Testsuo Kida.

Dejar llorar al hijo para que se duerma solo tiene consecuencias: la secreción excesiva de moléculas de estrés, de cortisol, de adrenalina. Estos son elementos beneficiosos a un nivel normal pero desde que su cantidad aumenta demasiado, son nocivos. El estrés generado puede tener consecuencias en el cerebro y en el comportamiento del hijo, así como en su salud física, puede causar aterosclerosis. También podemos verlo en la agresividad, en la delincuencia, en las depresiones, en las tendencias suicidas y en las adicciones a la droga y al alcohol.

El estrés durante la infancia puede encadenar una desregulación del sistema nervioso y alterar algunas zonas cerebrales. Algunas estructuras son particularmente vulnerables al estrés, se trata notablemente del hipocampo encargado de la memoria y de los aprendizajes, de la amígdala, pequeña víscera del miedo y de la corteza cerebral, responsable del control del comportamiento o de la gestión de las emociones. Más allá del estrés mayor que implica la negligencia o el maltrato,  la acumulación de estrés del día a día o la educación mediante el miedo, el autoritatismo, todo lo que estresa al niño, puede comprometer el desarrollo del cerebro.

La gestión de las emociones

El bebé es  completamente incapaz de gestionar sus emociones. Es algo que aprenderá en función de la actitud empática de su entorno. Los adultos que no saben gestionar sus emociones, es porque en su infancia les han faltado adultos benévolos y amables. Pero cabe saber que el niño que traviesa por borrascas emocionales, no es responsable, no es un tirano, no son caprichos. El bebé de dos o tres años que grita o que se tira por el suelo, simplemente no tiene las estructuras cerebrales que le permitan entender y gestionar lo que le sucede y tranquilizarse. Dejándolo solo con sus miedos, sus enfados y sus tristezas, segregará moléculas de estrés que en cantidades importantes podrán destruir neuronas en algunas estructuras cerebrales.

Si mañana los niños fuesen educados en esta dinámica, viviríamos en una sociedad más justa y más humana. El mundo sería mucho más pacífico y caluroso. Estudios dirigidos por Nancy Eisenberg mostraron que los hijos educados con empatía terminan siendo empáticos, y los que fueron educados con agresividad se hacen agresivos. Los hijos que sufren enormemente humillaciones verbales y físicas, tiene efecto en sus cerebros, como lo demostró Martin Teicher de Harvard, hay una probabilidad grande de que tiren por la agresividad, la delincuencia, a tener depresión, tendencias suicidas y adicción a las drogas y al alcohol.

¿Cómo ayudar al hijo a domar sus emociones?

Para empezar hay que entender que no puede arreglárselas solo con las emociones que le sobrecargan. Tenemos que ayudarle a poner palabras a las emociones. El adulto ha de conectar con las emociones del niño preguntándole si está enfadado, si está triste, si tiene miedo, etc. Preguntar ayudará progresivamente al hijo a entrar en relación con sus propias emociones. Puede no estar en la edad de poner palabras, pero entenderá que cuando se hace, eso nos tranquiliza. Es un procedimiento que permite regular las moléculas de estrés. Hemos de escoger gestos tranquilos, respetuosos, decir palabras de afecto, adoptar un tono calmado y una mirada dulce.




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12 comentarios:

  1. Qué daño han hecho Estivil y la Supernanny. Nosotros somos partidarios de una crianza conectiva y con apego. Un post muy útil! Biquiños :)

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    1. Ni que lo digas! Con un bebe no hay que actuar como si fuera un adulto con pensamiento de adulto, esque no somos iguales de apariencia, ni en edad ni en el desarrollo del cerebro, ¿cómo podemos llegar a ser así?

      No esperaba menos de tí Vero, con ese gran corazón!!

      Besitos

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  2. Hola, gracias por pasarte por mi blog, ya te sigo, saludos y un abrazo desde Entre Plumas & Pedazos de Papel.

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    1. Hola!!

      Gracias a tí también !!

      Un abrazo

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  3. Cuanta razón tienes, me ha encantado el post, súper completo y acertado.

    Opino como Vero, suerte que quiero creer que ese tipo de métodos van quedando atrás y a día de hoy las familias tienen mucha más información y orientación enfocada a una crianza consciente y afectiva.

    Ojalá lleguemos al punto de darle la importancia debida a la gestión emocional ya no sólo en el núcleo familiar si no también en otros ámbitos empezando por el escolar.

    Un abrazo

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    1. Afortunadamente ahora contamos con mucha más información gratuita que nos permite conocer la crianza respetuosa sin dificultad alguna.

      Pero sigo pensando que lo mejor es dar una lección pequeñita aunque sea de los bebés para que los padres estén más informados. Porque muchos creen que no les hace falta información, piensan que su familia les ha dado buenos consejos o que querrán educar como lo hicieron con ellos.

      Con una charla de este asunto obligatoria antes del parto, se podràn abrir más ojos !

      Muchísimas gracias por comentar :)

      Un abrazo

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  4. Yo había leído hace tiempo que los bebés cuyos padres no dejaban que llorasen, lloraban menos que los demás. No se si será por eso o no,pero mi hijo nunca lloraba de bebé, no nos daba malas noches ni lloraba a lo bruto, protestaba un poco, yo acudía y se callaba.
    Mi teoría es que me ha tocado uno bueno para que tenga otro y ahí me dan el que viene con lloros activados jaja.

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    1. Jejeje cada niño es diferente, teniendo tres tengo tres variedades y no tienen nada que ver por muy hermanos que sean, tienen sus cosillas cada uno :)

      Pero bueno, tú sé positiva hasta que se demuestre lo contrario jajaja

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  5. Hola! Siento pasarme tan tarde pero he estado sin wifi y me era imposible. Muchas gracias por pasarte por mi blog y ya me quedo por aquí porque me ha parecido súper interesante en especial esta entrada. Siempre he sido de las que piensa que a un niño muy pequeño no se le tiene que dejar llorar eternamente. La gente no entiende que cuando tienen x meses no entienden lo que les rodea y eso les hace llorar, que no pueden hablar para expresar lo que les está molestando y que la situación es completamente nueva para ellos. He leído millones de artículos sobre este tema porque me parece súper interesante. Creo que a partir de cierta edad cuando el niño ya entiende es cuando ya podemos ver si es una simple rabieta o si de verdad algo no está bien. Muy interesante tu entrada me ha encantado :)
    Un beso y nos leemos!

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  6. Hola!!

    No te preocupes, sé que a veces podemos desconectar, tener problemas con el Internet, no disponer de wifi e incluso estar de vacaciones, que ahora en verano es lo más común :)

    Así es, el bebé a parte que necesita mucho mucho a sus padres porque evidentemente no es capaz de nada, ha cambiado mucho su entorno, pasar de ls placenta al mundo es muy diferente y necesita cariño y atención, es totalmente dependiente. No sabe hablar ni hacer signos, solo puede llorar para comunicarse, no es que sea malo ni llorón, es su única manera de relacionarse.

    Gracias por comentar!!

    Nos leemos!

    Besos

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  7. Aún hay que vencer muchos mitos y lo de dejar llorar al bebé es uno de ellos. Por suerte cada vez son más los especialistas que se dan cuenta del error y ayudan a los nuevos padres a tener esta nueva visión que los estudios han mostrado como la más correcta.

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    1. Si ni tan siquiera es bueno dejar a un niño ni a un adulto porque el llanto es un signo que tiene que instar a preocuparse y a ayudar, ¿qué decir de un bebé que no puede valerse por sí mismo y que no tiene ninguna manera de comunicarse más que llorando?

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