Montessori,

Panellets con peques

diciembre 12, 2016


¡Hoy hacemos panellets, a ver si vamos agrandando las recetas para peques! Este dulce me encanta porque está riquísimo y es muy fácil de hacer, hay varias opciones para dar nuestro toque, con piñones, con una almendra pelada, con coco o con cereza confitada. Nosotros hemos elegido el coco y la cereza confitada, a ellos les gustaba más el coco y a mí la cereza confitada, aunque luego me han quitado algunas de las mías :D

En Montessori se fomenta mucho la participación de los niños en la vida cotidiana, la cocina es una de las tareas principales que más deben involucrarse porque les permite adquirir muchísima autonomía y les sube el autoestima pero también porque a ellos les encanta. 

Sé que a muchos padres nos da mucho yuyu que nuestros hijos toquen cuchillos, que cojan platos o vasos que puedan romperse, en casa se han roto unos cuantos (hasta hoy se rompió un vaso sin querer). Mi madre no me dejaba tocar nada y no miento si digo que de adulta es cuando realmente me he introducido en la cocina, lo que es horrible porque me he perdido grandes experiencias y porque me ha costado mucho ponerme y aprender. Así que yo me he quitado los miedos y les dejo cocinar conmigo, bajo supervisión y con casi todos los utensilios menos los cuchillos de carnicero que ni esos los toco mucho, porque me dan tembleques (ya me atrevo a utilizar algunos pero no todos xD). Si se rompe algo, se recoge y se tiene cuidado para otra vez. Cada vez que ha pasado, se han dado cuenta de lo delicados que son y han aprendido a ser más cuidadosos. 

Las cocinitas representan el juego simbólico de preparar la comida y cocinar, es algo que es totalmente adorable porque ellos intentan imitar a los adultos tratando de aplicarlo pero de manera creativa y divertida. Aún así, no deberían perderse los momentos tan sorprendentes cortando, pelando, mezclando. Necesitan explorar los alimentos y colaborar al cocinar para no perderse estas sensaciones tan maravillosas.

Por tener tres hijos, toca limpiar más, se tarda más en acabar, no queda perfecto, pero como los dos mayores son más grandes y responsables, cada vez veo menos lío montado. Pero además ¡necesitan hacerlo! cuando oigo a mis hijos que me dicen que les ha encantado cocinar juntos con una sonrisa de oreja a oreja, eso me aporta toda la paciencia y las ganas de seguir pese a todo (sin tener en cuenta todo el trabajo que me espera, ni mi cansancio, ni el acumular faena por dedicar más tiempo a esto, ni el tener que evitar que se peleen porque no quieren dejar turnos al otro).

El delantal infantil que utiliza mi chiquitilla es de Eva que hace delantales personalizados y al tamaño que le digamos para que nuestros peques nos acompañen en nuestras aventuras cocineras. En este post podéis ver más detalladamente cómo es.



INGREDIENTES

  • 250 g de almendra cruda 
  • 250 g de azúcar
  • 125 g de patata cocida
  • 1 huevo
  • 70 g de coco rallado

  


Cocemos la patata en agua hirviendo, introducimos un tenedor para saber si están lo suficientemente blandas para sacarlas.Al estar listas las ponemos en un plato para pelarlas.



Aplastamos la patata con un tenedor.

Cascamos el huevo, separamos la clara de la yema, utilizamos la mitad de la yema para mezclarla con la patata. Seguidamente en otro bol mezclamos la almendra molida con el azúcar y agregamos el puré de patata. Tenemos que ir mezclando hasta que quede homogénea, si queda demasiado pringosa podemos añadir harina y si queda demasiado dura podemos utilizar la yema que habíamos guardado.



Las bolas se pueden hacer con manga pastelera o con la mano, nosotros las hemos hecho con las manos, y a los peques les cuesta hacerlas iguales, la chiqui hacía churros en vez de bolas pero sus hermanos le han enseñado a hacerlo mejor.

Las de coco las hemos rebozado en el coco y a las de cereza confitada, les hemos puesto cerezas y las hemos pincelado con clara de huevo. Al terminar horneamos los panellets a 150º-160º durante 10 minutos aproximadamente hasta que se doren, con cuidado de que no nos pasemos que sino se ponen duros.


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11 comentarios:

  1. Hola Anabel,

    acabo de descubrir algo que me ha dejado alucinada. Una de mis tías nos dejaba hacer los postres con ella, pero a mí me daba miedo el fuego de la cocina. Sin embargo,
    mi hermano y mi prima disfrutaban mucho con ella.

    Gracias por la receta, y por recordarme momentos únicos de mi infancia.

    Un besazo guapa.

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    1. A mí me daba miedo el fuego y el mechero por mi madre que me hacía temerles por prevención pero me duró mucho más tiempo de lo que debería!!

      Gracias a ti por pasarte :)

      Un abrazo

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  2. La verdad es que a mi hija la mayor le encanta meterse conmigo en la cocina y ayudarme en todo lo que puede, hacemos bizcochos juntas y todo lo que surja. Por cierto me encantan los panellets aunque yo los hago con boniatos... hace ya tiempo que no hago, a ver si me animo pronto.

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    1. A mí los boniatos me gustan más solos por eso lo hice con patata :D

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  3. Yo vi en un espacio de juego libre alternativo a la escuela que hay cerca de donde vivo niños de 7 años con tijeras y demás utensilios y no veas lo bien que lo hacían, menos que yo que aún hoy mi madre me ve sufrir con un cuchillo y me dice aquello de 'quita, quita, ya lo hago yo que te vas a cortar'. Muy buenas intenciones pero el resultado nefasto.
    Besos

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    1. Piruli, ¡parece como si hablara yo misma! Mi madre es así, por eso me he perjudicado mucho en las habilidades y la autonomía.

      Nunca es tarde, pero al final me ha tocado aprender junto con los niños :)

      Besos

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  4. Impresionantes esos panellets! A mi hijo le encanta hacerlos (ahora ya un poco menos porque prefiere otras cosas) pero es igual que moldear plastilina. Una gozada! Nosotros los hacemos en noviembre, para el día 1, y hacemos con piñones, con almendras, con chocolate ...
    La cocina es un lugar de experimentación increíble para los niños (y para los adultos). Si se rompe algo, pués eso, a recoger y a seguir con cuidado. Nada más.

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    1. La cocina es el lugar donde tienen que estar más los niños, a mí me molestaba mucho porque no paran de tocar pero me reeduqueñé para aceptarlo y entenderlo. No experimentan por molestar sino para aprender y hay que tratarles como niños no como adultos.

      En casa se rompen vasos y platos, no pasa nada, tienen que habituarse a la vida real. Incluso a mí me pedían ellos mismos vasos de cristal porque ya no les gustaban los vasos de plástico.

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  5. A mi me ha pasado un poco como a tí, todavía tengo miedo a los cuchillos... ¡pero la peque cocina conmigo desde ya!

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    1. Vaya dos somos!! :)

      Ya me tocó quitarme el miedo aunque con los cuchillos grandes mantengo distancias jajajaja

      Yo tampoco quiero que mis hijos pasen por lo que yo pasé, aprender de mayor es más difícil. Mi hijo de seis años se hace sus bocadillos solo, cuando le veía cortar me daba terror pero me mordía la lengua porque decía que él sabe, así que le dejo y solo voy si me llama porque le cuesta.

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  6. Ayyy por favor la foto última de tu peque con el panellets en la manita.Es puro amor!!
    Es verdad,Anabel,nunca nos dejaban maniobrar en la cocina,con tanto elemento peligroso por ahí, pero sin duda que colaboren es la mejor opción.
    Os han quedado deliciosos,tienen una pintaca!!mmmmmmmm
    Me ha encantado el post!
    Y aprovecho también pa darte las gracias por tus bonitas palabras en el blog de May.
    Eres lo más!
    Mil besos,apañaaaa! :)

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