Aprendizaje

El funcionamiento de la memoria

junio 05, 2017


Entender el funcionamiento de la memoria para ayudar a los niños que presentan dificultades de memorización o de aprendizaje 

Los tres sistemas de memoria 

La memoria a corto plazo

La memoria a corto plazo es la “pequeña” memoria que permite almacenar informaciones temporalmente. Ninguna información puede pasar directamente del ambiente exterior a nuestra “caja negra” interior sin pasar por la memoria a corto plazo. La memoria de corto plazo permite guardar información algunos segundos, no más. Más o menos se puede mantener en la memoria a corto plazo, 7 elementos a la vez. Es por esta razón que se reagrupan las cifras de los números de teléfono para recordarlos. Y es muy sensible a las distracciones y a la ansiedad. Este tipo de memoria a menudo está afectada cuando una persona presenta un trastorno de déficit de atención. 

La memoria de trabajo 

La memoria a corto plazo guarda los datos presentados en la memoria, la memoria de trabajo los trata (análisis, comprensión, asociación con otras ideas…). La memoria de trabajo representa la capacidad de manipular mentalmente información. Es utilizada por ejemplo, durante un cálculo mental, durante el aprendizaje de las tablas de multiplicar, al escuchar en clase o cuando varias tareas son efectuadas al mismo tiempo. La memoria de trabajo está constantemente solicitada. 

Para ser eficiente en memoria de trabajo, varios factores entran en juego: 
  • La repetición: entrenarse, hacer ejercicios con el objetivo de automatizar algunos aprendizajes. 
  • La solicitud de varios sentidos: entrenarse a activar la representación visual (observar una película, una imagen, un esquema) o sonoro (volver a escuchar mentalmente) lo que acabamos de escuchar, de leer o de ver. 


Un gran número de niños que sufren déficit de atención, presentan un déficit de memoria de trabajo. 

La memoria a largo plazo 

La memoria a largo plazo hace referencia a la información que puede ser mantenida en el tiempo y recuperada. La información que entra en la memoria a corto plazo, y que es mantenida en el tiempo gracias al buen funcionamiento de la memoria de trabajo, pasa a continuación en el sistema de memoria a largo plazo y deja una huela mnésica (un recuerdo). La memoria a largo plazo almacena, registra, clasifica y organiza los conocimientos, las competencias, los recuerdos y toda nuestra historia. 

Los 2 tipos de memoria 

La memoria a largo plazo tiene varias facetas: 

La memoria explicita (declarativa) 

 La memoria explicita se acuerda de la información exacta: el aprendizaje del “qué” (verbalización de los eventos, de los procedimientos y de los hechos mediante las palabras). Es una memoria de control de gestos: hay que pensar en cada etapa. La memoria explicita permite explicar conocimientos y transmitirlos. 

La memoria explicita comporta: 

  • La memoria semántica (el sentido de las cosas, nuestros conocimientos sobre el mundo): las palabras, el vocabulario. 
  • La memoria episódica (nuestros recuerdos personales, la cronología de nuestra historia, los contextos afectivos y emocionales en los cuales se produjeron los eventos): puntos de referencia temporales, sensaciones. 


 La memoria implícita (no-declarativa o procesal) 

La memoria implícita es el aprendizaje del “cómo”: permite memorizar el saber hacer, las competencias automatizadas e inconscientes. La memoria implícita permite aplicar y reiterar procedimientos de manera automática, es hacer algo útil de conocimientos. 

Los 3 estados en el proceso de memorización 

1 Codificación: primer estado del proceso de memorización. La codificación está influenciada por la cantidad de informaciones que pueden ser memorizadas mediante la repetición de la información. Cuanto más estamos expuestos a una información, más posibilidades hay de que el cerebro la capte. 

La solicitación de varios sentidos.:Los estudios precisan que memorizamos: el 10% de lo que leemos, el 20% de lo que escuchamos (o que nos repetimos), el 30% de lo que vemos (o que visualizamos mentalmente), el 50% de lo que leemos, vemos y entendemos, el 80% de lo que podemos explicar a otro, el 90% de lo que escribimos, diseñamos, fabricamos, después de haber observado bien, de haber escuchado, de haberlo traducido con nuestras propias palabras, y de haberlo explicado a otra persona. Los vínculos y las asociaciones con otros conocimientos pre-existentes en la memoria: cuantas más asociaciones hagamos entre una información nueva y las que ya están registradas, más vínculos tendrán lugar en la memoria, y los datos que se tengan que memorizar serán contextualizados. La información será integrada en un universo, en una red de datos. 

Cuánto mas se enriquezca la memoria, como la tierra, los conocimientos se arraigarán más y se desarrollarán, como las plantas… Jean Siaud Facchin 


2 La consolidación: Las dificultades de memoria se definen habitualmente mediante una pérdida de información aprendidas a través del tiempo. La consolidación representa el tiempo entre el periodo activo de memorización y el periodo de recuperación. 3 factores pueden influenciar la consolidación: La repetición de información: el cerebro se acuerda más fácilmente de lo que ha visto dos veces a lo largo de un día dado que es un signo de interés-utilidad de la información que se le envía. 

  1. Para saber si una información es útil y digna de ser conservada en la memoria, el cerebro funciona así: Vuelvo a ver una información dos veces o más en las 24 horas, esta información es útil, la conservo en la memoria una semana. 
  2. Vuelvo a ver una información dos veces o más alrededor de una semana, esta información es verdaderamente útil, la converso en la memoria un mes. 
  3. Vuelvo a ver una información dos veces alrededor de un mes, esta información es verdaderamente útil, la conservo en la memoria seis meses. 


Para tener que hacer menos esfuerzos para recuperar una información en la memoria, más vale volver a leerla en el mismo día. Esta lectura repetida será más eficaz si la información se trata como se explicó anteriormente. 

La implicación activa en el aprendizaje: fabricar, diseñar, explicar a otro, transformar bajo la forma de dibujo o de esquema, exponer… 

Las emociones positivas sentidas en el momento de la codificación: aprendemos mejor cuando nos sentimos bien. 



3  La recuperación: en este estado nos servimos de nuestras adquisiciones. Algunos niños pueden aprender nuevas nociones, las consolidan (las mantienen a través del tiempo) pero difícilmente pueden recuperarlas dado que la información está mal estructurada en la memoria o en la búsqueda (en la memoria) se efectúa con dificultad. En el primer caso, el niño necesitará estrategias en el momento de codificación, mientras que en el segundo caso, tendrá que aprender a cuestionarse mejor para digerir bien la recuperación de información. 

Para facilitar la recuperación, es importante clasificar bien y organizar la información. Cuando aprendemos nuevas nociones, es importante clasificarlas en buenas “carpetas”, y luego colocar las carpetas en buenos "cajones”. Cuando intentamos acordarnos de eventos o de informaciones precisas, hemos de abrir el cajón correcto, para encontrar la carpeta correcta. Cuanta más información esté bien organizada en nuestro clasificador, más fácil será recuperarla. Es imprescindible que los niños entiendan que para memorizar, primero hay que organizar bien la información en la memoria. Aprender no se resume en aprender de memoria: también hay que establecer vínculos entre los conocimientos y encontrar trucos para acordarse de ellas.

Si te ha gustado y te ha servido, compártelo, no te olvides y sígueme en Facebook y en Instagram :)

También te puede interesar

0 opiniones interesantes:

Si compartieras tu opinión conmigo dejándome un comentario, me dará mucha alegría :) ! Siempre contesto todos los comentarios y si tienes web, déjamela a la vista para que pueda visitarla y comentar también ;)