Decoración,

Luces cuquis quitamiedos

noviembre 14, 2017



¡A mis hijos les da miedo la oscuridad! Hala ya lo he dicho y tan pancha que me he quedao. No sé por qué hay tanto rechazo y vergüenza en reconocer que a los hijos les da miedo la oscuridad, como si fuese un delito. La oscuridad es algo que nos impide reconocer donde estamos, que nos hace ver todo negro, que si no tenemos una luz nos podemos tropezar o caer porque no vemos absolutamente nada (dependiendo del grado de oscuridad). 

Si los hijos ven películas de miedo de su edad y de mayores de 18 años (sí, mis padres me hacían ver siendo una pequeñaja películas de terror tal como el silencio de los corderos) lo que más odiarán en el mundo es irse a dormir y más si duermen solos. Mis padres jamás de los jamases han practicado el colecho, porque creían que iban a malcriar a sus hijas (somos dos hermanas). Y a parte de traumatizarme con cualquier película que quisiesen ver, encima me hacían irme sola a la cama ¡y sin luces!

Mis padres no me dejaban encender la lámpara porque consumía mucha luz, y como mi intención era tenerla encendida toda la noche, pues no podía ser. Mi hermana dormía en su habitación y yo en la mía, así que estaba completamente sola. Tenía unos vecinos que hacían muchos ruidos, cantaban, saltaban y taconeaban a todas horas (tenía un bailaor arriba que su habitación estaba justo encima de la mía). Entre esto e imaginarme todo tipo de seres terroríficos, o escenas que habría visto en películas (que afortunadamente con los años me he olvidado), sólo me quedaba el consuelo de que me taparía la cabeza entera con la manta, y así podría conseguir dormirme, ojos que no ven, corazón que no siente.

Mi marido y yo lo tuvimos claro desde el primer instante, nuestros hijos no iban a ver películas de miedo ni de mayores de 18 años, así como tampoco les asustamos con el hombre del saco, ni con brujas, ni gente mala inventada, nunca amenazamos, no decimos que le comerá el coco, ni que le morderá un perro, ni nada de todas esas tradiciones erróneas que heredamos los españoles. No educamos con el miedo ni con la amenaza, pero mucho menos con la mentira.

De todas formas, sentirse inseguro en la oscuridad es algo normal, hasta yo siendo adulta, tampoco me siento estupendamente, pero claro, el no ver películas de terror ya hace que se dramatice menos y que sea más sencillo adaptarse a la oscuridad.  Mis hijos, sienten reparo, cada vez tienen menos miedo, normalmente cuando más crecen se les pasa. Mi hijo mayor duerme solo, y mis dos hijas que son más pequeñas duermen juntas, y eso hace que se hagan compañía y es una especie de colecho de hermanas. Ahora no, pero de más pequeñas dormían con un colchón en el suelo las dos juntas, y se daban la mano y se abrazaban para dormir (como sólo se llevan un año pues era como gemelas). Esta especie de apego entre hermanas, hizo que les fuese más fácil dormir a oscuras.



Estamos utilizando de hace unos días las lámparas quitamiedos de ALittleLovelyCompany, ya sabéis esa marca que realiza todo tipo de cosas cuquis. Nos encantan porque: 

  • Son de calidad, tienen un diseño precioso, 
  • La luz es tenue y no molesta para dormir ni a los demás que estén en la habitación. 
  • Lleva pilas y por tanto no tememos a la factura de la luz. 
  • Son resistentes si se caen no se rompen (ya se nos han caído unas cuantas veces jajaja con niños esto es impredecible) aunque hay que tener cuidado para que no salte el color. 
  • Son tan agradables al tacto y tienen un aspecto tan bonito, que mis hijos han querido jugar con ellos como juguetes, no se han resistido a dejarlos en la estantería. 
  • Gustan tanto a los peques que pueden servir de peluche al momento de dormir.
  • Encender y apagar es muy sencillo y los niños los pueden utilizar solos perfectamente lo que favorece la autonomía. 
  • Al mismo tiempo sirven para decorar la habitación.

También hemos probado el saco guarda-juguetes en forma de tiburón donde además se pueden guardar los champús si se quiere, aunque a mi me gusta más que se amontone allí los juguetes, porque al tener el saco unos agujeros en la red que nos coge, hace que el agua de los juguetes caiga hacia la bañera y que se puedan secar, algo sumamente importante para que evitar la humedad. Si se quisiera sacar el saco a secar por si quedara muy mojado, se puede quitar y poner, el gancho queda pegado en la pared y nos servirá siempre para colgarlo. El diseño del tiburón es de lo más original, y divertido para los peques.




Hemos estrenado el saco con unos juguetes de baño, son muy pequeños, suaves, y fáciles de jugar con ellos. Tienen un agujero que al sumergirlos en el agua, luego les apretas y sacan agua, lo más guay para jugar en el agua, así entre hermanos se salpican, y si juegan solos, tampoco les falta diversión, que si el muñeco nada, está en un barco, está buscando peces... ¡se montan sus aventuras! 




Estos geniales productos son de Mas Color Jugueteria, donde encontraréis cestas de nacimiento con productos super bien escogidos,  cambiadores de la marca Tu Tete preciosos, distintas lámparas quitamiedos, cajas de luz de decoración, productos de Tuc Tuc, ¡y mucho más! No paran de traer productos nuevos megainteresantes, seguidles en Instagram para estar al tanto.


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3 comentarios:

  1. La verdad que son preciosas. Yo tengo varias luces de mis primero que son las típicas que se enchufan al enchufe y ya está. Pero esas molan más, está claro...
    Besos

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  2. Yo tampoco he asustado nunca a mis hijas, me parece una práctica muy cruel que afortunadamente, va cayendo en desuso.
    Tampoco les engaño: desde muy pequeñas les he dicho la verdad. Recuerdo una vez, en pleno invierno, tomando café con una amiga que le dijo a mi hija que la llevaría "mañana, a la playa". Yo le dije que no, que era invierno y hasta el verano no podríamos ir. La niña montó una pelotera de escándalo por la decepción y mi amiga no entendía porqué no la "engañaba si total, mañana se le olvida". Yo no sé otros niños, pero a las mías no se les olvidaban las cosas de un día para otro ni cuando eran pequeñitas. Y no entiendo esa concepción de los niños ni que pretendas que no te mientan de adolescentes si les llevas enseñando tú a mentir desde que eran bebés.
    Un besito!

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  3. ¡Hola!
    Yo también tengo una hermana pero en mi casa nunca nos asustaron. Sí que a veces veíamos pelis que daban miedo pero era al revés que en tu caso, suplicábamos que nos permitiesen verla porque mi madre no quería ya que sabía que luego íbamos a tener miedo.
    Siempre dormí con mi hermana y con luz, con una lamparita que dejaban encendida de noche y a veces mi madre se metía con nosotras en una de las camas hasta que nos dormíamos, y a veces nos metíamos las dos en la cama de mis padres para contar historias, y nosotras siempre pedíamos de miedo, jejeje.

    Yo creo que todo tiene un término medio, no hay que asustar a los niños ni hacerles falsas promesas pero si cuando son algo mayorcitos quieren ver algo de miedo y nosotros les explicamos que quizás se asusten y se lo dejamos ver sin recriminarles luego ese miedo que van a pasar, y les acompañamos si lo desean pues no pasa nada, pero un miedo apropiado, mis hijos en Halloween veían Scooby Doo, que ya ves tú que miedo.

    Al contrario que a ti una de mis pelis(y libro) preferidas es El silencio de los corderos, pero lo vi con 16 y no es lo mismo.

    Mis hijos tenían una lamparita cuqui de un patito pero ellos no tenían miedo, dormían totalmente a oscuras, tanto que a mí me daba angustia, jejeje, pero es que no soportan que entre claridad, cada uno es un mundo que yo aún duermo con la persiana un poco levantada.

    Besos y menudo rollo te he soltado.

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