Maternidad

Cómo impedimos a nuestros hijos que sean autónomos

diciembre 10, 2017



Cuando somos padres, no sabemos siempre la importancia de que los hijos sean autónomos, muchas veces creemos que tenemos que seguir haciendo todo todito a los hijos, aunque tubiesen veinte años. No, no hago bromas, mi madre me hacía absolutamente todo y cuando crecí, fue una amargura porque no sabía desenvolverme sola, menos mal que luego encontré personas que tuvieron la paciencia necesaria para enseñarme a ser adulta sin hacer estropicios. Una de esas personas es mi marido, que afortunadamente pudo enseñarme a llevar una casa y a cocinar jajajaja el hombre no sabía lo que le venía encima :D




No les dejamos tranquilos debido a ese miedo incesante de que se vayan a "hacer daño", vemos peligros donde no hay. No les dejamos poder avanzar, crecer en libertad por esas obsesiones tan perjudiciales. Creemos que les estamos protegiendo de un mal enorme, pero somos nosotros quienes estamos perjudicándoles. 


¿Y si se caen, sobrevivirán? a ver golpes realmente graves, se sobreentiende que hay que prevenirlos. Pero las caídas típicas de estas edades, son normales y necesarias. Se caen, aprenden, se levantan y empiezan de nuevo. ¿Os acordáis de eso de "los niños están hechos de goma"? No es para tanto, de momento se fabrican de carne y hueso, pero no son tan delicados como nos pensamos.


Hay que dejarles experimentar, conocer el mundo, que sean ellos mismos quienes toquen, sientan, huelan y escuchen. Porque ese es el verdadero aprendizaje, el puro, el imprescindible, el que favorece el buen desarrollo. A veces se harán daño, y nos dará mucha pena, hubiésemos deseado evitarlo, pero son experiencias enriquecedoras para ellos.



Nos molesta que se muevan tanto, y que no paren quietos. El movimiento se une al ruido, y eso nos hace pensar que lo mejor es evitar el movimiento para que así se esté mejor. ¿Esté mejor quién? el adulto, porque el peque estará peor y por eso cuando se actúa de tal manera, llora o se enfada, porque se está exigiendo algo contrario a su naturaleza. Hay que procurarles un sitio libre de objetos que puedan romperse, y con los que hacerse daño, para que puedan moverse como quieran.


No nos atrevemos a que coman solos, prefiéndoles darles de comer nosotros para evitar que se manchen. Ellos no sufren en nada, al revés se lo pasan muy bien. Pero es cierto que luego nos toca tener que limpiar a fondo a esa criatura que parece que ha comido con las orejas o con el pelo en vez de con la boca xD 


Cuando van a jugar al jardín o al parque, más de lo mismo, tememos cómo vendrán, y si les acompañamos, no les dejamos montarse en casi nada, ni arrastrarse en la arena, para que no se manchen. Para comer es buena idea que se pongan siempre una bata para que tape la camiseta y el pantalón, cosa que los baberos no hacen (son demasiado cortos para mi gusto). Y los días que vayan a jugar, ponerles una ropa que solo sea para ello, y da igual en qué estado esté, lo importante en ese momento es la felicidad de los niños.



Nos pensamos que sin nosotros ellos no son capaces de nada. Que nos necesitan hasta para respirar cuando ellos son muy inteligentes y muchas veces tenemos la suerte de poder contemplar las soluciones que ellos emplean, que son admirables y graciosas a la vez :) Que sí, han crecido, son mini adultos y pueden hacer lo mismo que nosotros y más. ¡Confiemos en ellos!


Les supervisamos con exceso creyendo que se meterán en jaleos. Pero ellos son más listos que el hambre y saben apañárselas en todas las circunstancias ;) Preocupación cero, ellos son capaces. No estemos todo el rato encima, con el miedo en el cuerpo. Por favor, son niños, pero necesitan su espacio, y no estar sobreprotegidos sin poder desenvolverse solos. ¡Mantened la calma y seguid al niño!


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3 comentarios:

  1. ¡¡¡¡Hola!!!!
    Yo jamás les he prohibido jugar por miedo a que se manchasen, es más, tanto en el coche como en la finca familiar de mi familia o en la de mi marido tenía ropa tipo chándal que les ponía en los sitios de juego y a disfrutar, lo importante es pasarlo bien. De mayores quedan recuerdos geniales de juegos en el barro, en la nieve o rodando por las cuestas del prado.
    ¡¡¡¡Feliz semana!!!

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  2. Totalmente de acuerdo. Tiene que pegarsela antes para aprender. Cuanto más tardan en pegársela más les va a doler.

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  3. Hola Anabel! no puedo estar mas de acuerdo contigo en todo lo que acabas de explicar. Nosotros lo hemos vivido en la familia, nos ha costado que dejen a los niños equivocarse para aprender e incluso nos hemnos llevado reprimendas de irresponsables por permitir que mi hijo se suba a un muro de 1m de altura, cuando sus padres permanecian a su lado. A los niños hay que dejarles volar.
    Un abrazo enorme Patricia

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