Montessori

El embarazo y Montessori

febrero 15, 2018




Desde el momento de la concepción, el feto prepara sus pulmones vocales para formar palabras un día. Durante el embarazo, cada órgano toma tiempo para crearse y crecer. Las orejas permiten al niño que oiga las palabras para formarlas, la boca, la lengua y los músculos faciales se forman para permitir la formación de las palabras, las cuerdas vocales producen sonidos y los pulmones permiten que el aire ingrese en el cuerpo.

Al llegar al útero, unos días después de la concepción, el feto y la madre establecen una comunicación. La Dra Silvana Montanaro afirmó: “El cigoto produce las vellosidades coriónicas (pequeñas protuberancias en la placenta que permiten que el feto se acerque a la sangre materna) que pueden considerarse líneas telefónicas que conectan a la madre para que pueda hablar a través de cada una de ellas”. 

Estudios recientes muestran que los fetos escuchan con tan solo 23 semanas de gestación y que en la semana 35 del embarazo, la discriminación auditiva mejora. Alrededor del séptimo mes de embarazo, el sincronismo de la boca fetal ocurre cuando el feto está pronunciando las mismas palabras que dice la madre. A partir de este momento, el hijo está preparando sus cuerdas vocales. 

Durante el embarazo, la madre y el padre le hablan al hijo en el útero, y eso hace que el hijo reconozca las voces una vez esté fuera del útero. Entonces el padre y la madre se convertirán en un punto de referencia instantáneo para el hijo durante el periodo de embarazo externo (se considera gestación externa durante los primeros 40 días después del embarazo). 

Una vez que el niño nace, es importante que se continúe hablando con él todo el tiempo. Desde aquel momento, el hijo aprenderá los sonidos de su voz mediante los sonidos que le rodean y los sonidos de su llanto. A medida que el niño crece y se desarrolla en los siguientes meses, los padres y otras personas que lo rodean han de brindarle amplias oportunidades para el crecimiento del vocabulario y el lenguaje. 

Les corresponde a los padres que nombren todo lo que les rodea, ya que el niño está en la etapa de mente absorbente y registrará todo en él, hasta que un día se produzca una “explosión interior” y después de haber estado repitiendo muchas veces las palabras, el niño emitirá lo que decían los adultos.

Si te ha gustado y te ha servido, no te olvides y sígueme en Facebook :)

También te puede interesar

2 comentarios:

  1. ¡Hola! En mi familia siempre hemos sido de hablar al feto y al bebé, no solo mi marido y yo, y ami madre lo hacía conmigo aunque antes estas cosas aquí no se sabían, era más algo instintivo.
    Besos.

    ResponderEliminar
  2. De lo mas interesante lo que aprendo leyendote!!besos

    ResponderEliminar

Me gustará saber tu opinión, todas las opiniones son válidas siempre que se exprese con respeto. Todo tipo de spam será eliminado.