Maternidad

¿Es mucho cambio pasar de dos a tres hijos?

abril 06, 2018






Habiendo tenido dos hijos, sabes la diferencia entre tener uno y tener dos. Pero esa experiencia que se forjó durante años no te aclara las dudas respecto a si hay demasiado cambio al tener un tercer hijo.

Tener otro hijo, sea el segundo, tercero o cuarto, consiste en lo mismo: exigirte más como madre. No puedes partirte en dos ni en tres y cuando ves que no llegas a todo (porque no se puede) te tienes que sacrificar más para poder sentir medianamente con que estás cubriendo sus necesidades y te estás haciendo cargo de tu responsabilidad.

A partir del momento en el que tienes más de un hijo, tu vida da un giro enorme y ser madre ya no será jamás lo que era. Tendrás que lidiar con el trabajo extra que suponen los hijos y con las peleas que surjen entre sí. 

Qué es lo que cambió en mi vida al tercer el tercer hijo

Tengo que estar al tanto de las necesidades así como del tiempo necesario en familia para cada una de mis tres criaturas. Como no me puedo partir ni me puedo multiplicar, mentalmente me organizo con que: empiezo con el mayor, sigo con la mediana y termino con la pequeña (no siempre es el mismoborden pero tengo que ordenarme).

Lo más sencillo es estar todos juntos pero ellos quieren tener ratos a solas y a veces es lo preferible para evitar celos o peleas de hermanos. Llego a sentirme como un robot que actúa sistemáticamente por orden y que va centrándose en cada uno. 

  • Cocinar nunca me gustó pero desde que soy mamá de tres, tengo que cocinar más cantidad, tengo que limpiar más platos y vasos que nunca y me asusto cada vez que entro en la cocina. 
  • La casa dura poco tiempo ordenada y limpia. 
  • Encuentro a los niños jugando por todos los rincones
  • Cada día tengo que hacer una montaña de lavadoras y secadoras.
  • Planchar y guardar la ropa es un suplicio.
  • Acompañar y ayudar en temas escolares a tres niveles diferentes se hace dificil y cuanto más grandes se hacen peor.
  • Hay más discursiones de pareja 
  • Sé cuando duermo pero no cuando me levanto (siempre me despiertan pronto).
  • Hacen mucho ruido, tanto que menos mal que vivimos en una casa porque sino hubiéramos tenido denuncias de todos los vecinos.
  • Me paso el día haciendo de mediadora para resolver sus conflictos, cuando unos se llevan bien, los otros discuten.
  • Tener que duchar a tres hijos no se lo deseo ni a mi peor enemigo (el mayor se ducha solo hace tiempo. Pero antes sufrí duchar a los tres con lo que eso supone de cansancio).
  • Cortar uñas a tres multiplicado por cada mano y pie igual a 12 
  • Cuando están juntos se alborotan más. Calmar a tres niños no es lo mismo que uno ni que dos, entre ellos se dan marcha para seguir.
  • Tienes que anotar las peticiones de los tres porque no puedes hacerlas a la vez (y no paran de pedir).

¿Se nota la diferencia al tener otro hijo más?

Yo hablo por mí, no en nombre de la maternidad universal. Lo que sintamos siempre depende de cómo somos, de si somos  echápa'lante y pensamos poco en las consecuencias, si nos adaptamos rápido a los cambios, si nos tomamos con ambición superar los retos, si tenemos facilidad de tener una actitud positiva y adecuada para momentos desesperantes...

Yo siempre pienso poco en las cosas, lo justo. Y una vez estoy adentrada, actúo, y no pienso en exceso, no trato de ser perfeccionista ni de culpabilizarme por no ser como otras madres. Creo que todas las madres somos diferentes, igual que los hijos y los hogares. No es bueno exigirnos ser como los demás.

Podemos guiarnos, seguir consejos, pero luego somos nosotras quienes elegimos el cómo y cuándo acorde a como lo vemos posible llevarlo a cabo en casa. Sin martirizarnos y sin obsesionarnos.

La maternidad hay que disfrutarla como se pueda, fijarse mucho en lo bueno e ignorar lo que menos nos guste. Los hijos crecen y toda esta ardua tarea de crianza finalizará y dará lugar a adultos que serán bellas personas. 

Tener dos hijos es casi igual que tener tres

Cuando noté mucha diferencia fue al pasar de un hijo a otro. Y era porque mi hijo mayor era muy demandante y veía todo negro porque no podía estar tan disponible. A mi hija mediana la dejaba durmiendo y ese rato permitía tiempo juntos pero en el momento de dar el pecho, ya se montaba una buena.

Al principio me decía, "ay cuanta cosa, no sé cómo lo haré" pero sin darme cuenta supe organizarme sin seguir recomendaciones. Porque otra vez más digo que no hay que seguir a raja tabla el saber hacer las cosas según como lo hacen los demás porque puede no irnos bien. 

Al tener dos, el tener tres me fue casi igual. Era otra personita más con todo lo que eso significa pero al haberme acostumbrado a aligerarme a hacer todo rápido y para dos, me programé a hacerlo para tres. Puede ser que por ser hijos seguidos ya me hubiera creado una especie de conexión mental que me facilitara mi responsabilidad, no sé, pero no lo vi tan complicado.

¿Notasteis diferencias entre el segundo y el tercer hijo?


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1 comentario:

  1. Hola.
    Yo solo tengo dos así que no sabría decirte pero ayer mi suegra, que tuvo 6, me decía que el cambio más grande es de uno a dos porque los mayores, al estar solos durante un tiempo están acostumbrados a tener a los padres en exclusiva, a veces incluso tíos y abuelos, y al llegar el hermano la cosa cambia, en cambio los demás ya lo viven desde que nacen y parece que nos ayudan y nos lo ponen fácil.

    Y opino igual, lo que a uno le va bien a nosotros puede no irnos tan bien, está genial escuchar consejos pero a la hora de decidir haremos lo que nos conviene a nosotros.
    Besos.

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