Maternidad

La necesidad de restaurantes y cafeterias kid friendly

abril 22, 2018




Antes de ser madre, iba a todas partes, y cuando estaba en cafeterías o restaurantes, me quedaba mucho rato sentada, comiéndome un helado, bebiéndome un zumo de naranja o comiéndome una hamburguesa, por ejemplo. No solamente porque antes era una tardona comiendo, me costaba mucho terminarme el plato jajajaja sino porque casi siempre iba acompañada, en estos lugares, como más se disfruta es en buena compañía.

Con lo que hablo yo, que no me callo ni debajo del agua, que no se me acaban las palabras, siempre tengo temas, pues me quedaba horas y horas charlando. Siempre que hablo con alguien se me hace corto el tiempo, y al poquito ya es hora de que nos tengamos que ir o de que cierren xD parece algo muy guay, porque eso significa que no me aburro, y que se hace muy entretenido charlar, pero duele un poco en el corazoncito, que esos ratillos se hagan taan cortos.

Después de ser madre, dejé de ir a sitios públicos, porque no había manera racional de poder estar allí sin causar un escándalo, y sin que todos se me queden mirando como si estuviese montando un circo. Vino el primer hijo, y se me quitaron las ganas de salir por la puerta. Era un niño muy demandante, y tenía rabietas a mil, me quitaba la poca energía que me quedaba, y prefería estar en casa. Con el segundo hijo, supe que si se me hacía cuesta arriba salir tras ser madre era por el carácter del mayor, ya que mi mediana era una maravilla. 

No hay casi sitios pensados para ir con niños

Salir con un terremoto + un bebé = no puedo salir, y prefiero quedarme en casa hasta que las cosas se estabilicen y pueda pasear con tranquilidad. Eso tardó en llegar, hasta que mi hijo tuvo 3 y pico. Pero lo que me di cuenta en esas experiencias de salidas caóticas con niños, es que parte era porque mi hijo era complicadillo, pero que también, las cafeterías y los restaurantes no piensan en los hijos de la clientela.

Entiendo que los que van a interesarse y a pagar principalmente son adultos, y que tienen que ir dirigidos a ésos. Pero, oiga, que una gran parte de la población tiene hijos, no tiene con quién dejarlos para pasar el día fuera de casa, y además, muchos tampoco quieren dejarlos con nadie ni con niñera si fuese preciso, porque la cuestión es estar juntos en familia.

Los hijos, sean bebés o niños, necesitan jugar, moverse, divertirse. No puede ser que los adultos lleguemos a estos sitios, nos sentemos, comamos, y hablemos sin parar, y que los peques tengan que estar sentados, quietos, callados, esperando a que los padres se cansen y vayan a casa para que al menos puedan jugar con los juguetes.

Me acuerdo de cuando yo iba a bares y a restaurantes con mis padres, y era un total aburrimiento. Se me hacía tan tan pesado, que siempre imploraba que por favor no me llevasen con ellos, que prefería quedarme en casa o con quien fuera antes de ir allí. Las veces que no me libraba y que tenía que ir, se hacían más aceptables porque mi hermana venía conmigo, o porque se apuntaba un hijo de un amigo de mis padres. Lo que yo hacía siempre, estuviera con más niños o no, era mezclar líquidos. 
Cogía un vaso ponía agua, vinagre, aceite, sal, azúcar.... de todo. Y me inventaba experimentos. Mis padres no podían ni mirar del asco que les producía y se daban cuenta tarde porque se ponían a hablar. A mí me regañaban mucho, pero no podía quedarme mirando por la ventana ni con la mirada hacia el techo, eso es impensable, algo tenía que hacer, y a falta de juego, jugaba con lo que había en la mesa.
Un rincón de juegos para niños es muy necesario

Siendo madre mi único lugar frecuentado es el parque. A cafeterías y a restaurantes no vamos mucho porque los niños se aburren muchísimo, y no tenemos ganas de escuchar  el ¿falta mucho? ni la queja de que se quieren ir o de que hubieran preferido ir al parque. Esta situación evita que vayamos a estos sitios, igual que le pasará a muchas más familias. Y es una pena, porque se pierden clientes, y por otra parte, porque las familias se abstienen que acudir a cafeterías y a restaurantes por este dilema.

¿Qué madre no ha buscado en Internet restaurantes y cafeterías kid friendly? He de decir, que para mi gusto, todavía hay muy pocas. Pero las que hay son difíciles de localizar, no se sabe dónde están ni se conocen con facilidad. Algunas webs están dedicadas a planes con niños y lugares recomendados para ir en familia. Me produce alegría saber que muchos de quienes emprenden, están pensando en los niños, pero ese esfuerzo puede ser muy escaso, aunque cualquier esfuerzo se agradece, como actividades para pintar y escribir como en el restaurante Ginos, y otros dedican un espacio para que jueguen, pero hay un gran inconveniente, y es que o bien el espacio es tan pequeño que no caben tantos, o que los juegos van más dirigidos a bebés que a niños. Y entonces entramos en eso de ¿si yo no tengo un bebé, ya no puede jugar? sólo es recomendable para quien tiene bebé, para el que tiene niño que se olvide.

Y algunos juegos, que también se encuentran en supermercados y en zapaterías, no me gustan. Poner dibujos o vídeojuegos, no es una opción. Sé que es lo más económico y sencillo, pero los niños a parte de que se aburren de estar ante las pantallas mucho rato porque lo que necesitan son juegos de movimiento y que les permitan socializar con los demás niños, muchos padres no queremos que nuestros hijos sean entretenidos con pantallas. 

Ideas para incluir en restaurantes y cafeterías que quieran ser kid friendly

  • Lo ideal sería un espacio pensado para una cantidad calculada según los adultos que suelen ir, y que los juguetes fuesen bien de juego simbólico, que así pueden jugar muchos juntos con pocas cosas, pero recomiendo que fuesen de madera para que duren y resistan a los golpes de los peques. 
  • La inversión que más se hace y gusta mucho a los niños, son los parques de bolas ( a veces sin bolas). Pero que fuesen lo más completos posibles y tuviesen hasta dos o tres plantas para aprovechar el espacio de alto. Que podemos encontrar en restaurantes de comida rápida, y en Muerde la pasta.
  • Poner una mesa alargada o varias mesas, para jugar a juegos de mesa, individuales para jugar con puzles, y juegos en grupo para que jueguen más de un niño juntos, lo que favorece las relaciones entre niños desconocidos. Donde podrían también tener hojas y lápices de colores para dibujar, pintar y escribir, plastilina con accesorios, libros, etc.
  • O decantarse por solamente juegos de movimiento, que requeriría mucho espacio, si fuese al aire libre en una terraza o patio, sería perfecto (aunque los lugares cubiertos son más rentables, porque aunque llueva o haga mucha calor se podrá ir). Se podría dejar a cada niño una, dándole una tarjeta con un número, y se anota, para luego cuando se vaya, tenga que devolverlo y se sepa cuál fue el que utilizó (para evitar robos).


¿Te gustaría que hubiesen más restaurantes kid friendly?

Si te ha gustado y te ha servido, no te olvides y sígueme en Facebook :)

También te puede interesar

1 comentario:

  1. ¡Hola!
    Yo siempre he llevado a mis hijos a merenderos, aquí hay muchos, son bares o restaurantes con prado y columpios, o arena o mucho espacio para jugar.
    Mis padres lo hacían con mi hermana y conmigo porque mi hermana era muy inquieta y si la dejan un par de horas sentada en un restaurante acaban viniendo los bomberos, jejeje.

    Cuando iba de vacaciones con mis hijos me daba cuenta de los pocos bares que había adecuados para niños, por eso siempre me iba de apartahotel y hacía yo gran parte de las comidas y para tomar algo buscaba sitios con zona de juegos, lo malo es que suelen ser Macdonald´s o similar, cuesta encontrar.

    Besos.

    ResponderEliminar

Me gustará saber tu opinión, todas las opiniones son válidas siempre que se exprese con respeto. Todo tipo de spam será eliminado.