Maternidad

Ser madre es difícil, no te preocupes

abril 23, 2018




Traigo conmigo apoyo y consuelo para todas las madres que se sienten derrotadas y desengañadas por la maternidad. Sí, ser madre es difícil, no te preocupes, no sientas vergüenza ni miedo al sentirlo.

Ser madre no es fácil para nadie, pero para algunas puede llegar a ser más complicado de lo que nos pensamos. Todas tenemos la oportunidad y el derecho de expresarnos como deseemos. La maternidad no tiene sólo una versión y no se vive de una manera exclusivamente.

Maternidades hay muchas. Todas han de respetarse y entenderse. Tener momentos en los que expresarse de forma negativa, para desahogarse o expresarse, es magnífico. 
Nada es perfecto

Estamos acostumbradas a sólo ver la parte buena de todo, pocas veces hacemos el esfuerzo de ver el lado menos bonito. Y cuando mostramos, siempre tendemos a enseñar lo mejor de lo mejor. Eso creo que nos hace olvidarnos de que nada es perfecto y de que no tenemos la obligación de hacer ver todo maravilloso no siendo así.

Lo bueno de mostrar la otra cara de la moneda, es que se da lugar a una maternidad real. Esto nos sirve como aceptación de la situación (dejándonos de engañar), como normalización (entendemos que es normal y dejamos de excusarnos), entablamos amistad con nuestras emociones (entendemos y escuchamos a nuestro yo interno), empatizamos con otras madres (que creen que son las únicas que pasan por esto).

Es genial sentirse cansada, harta y descolocada y decirlo. La sinceridad cambia el efecto de nuestras palabras. Si decimos lo que hay de verdad, tiene más valor aunque sea algo negativo. 

El derecho a sentirse mal

Yo misma estoy muy a favor de olvidar a ratos y de enfocarme en lo positivo para no hundirme. Pero lo correcto es entrar en un equilibrio, que permita ver los dos bandos. Ser consciente de lo bueno y disfrutarlo y ser consciente de lo "malo, o digamos menos bueno" para sobrellevar las dificultades y aceptar que no siempre será lo que queramos y que sentirse así es normal.

Lo que no es normal es estar obligada a estar siempre bien. Podemos sentirnos mal y no pasa nada. Negar los sentimientos, nos lleva a depresiones y a ansiedad. Si yo hubiese sido libre desde siempre a sentir y a expresar lo que tuviese en mis adentros sin que nadie me reprimiese, probablemente, hoy sería una persona más feliz y con menos carga emocional.

Me encantan las madres cuando cuentan lo bonita que es su maternidad, y aprecio a las madres valientes que se atreven a contar lo crudo de su maternidad, sin miedos, sin preocupación del qué dirán. Y adoro su iniciativa, porque están normalizando y tranquilizando a millones de madres que pasan por lo mismo. Porque libremente exponen una realidad que necesita ser compartida y expuesta ante la gente.

Ser madre, no es fácil, para mí, la maternidad es dulce y amarga a la vez. Posiblemente el batacazo habría sido menos fuerte si no hubiese idealizado tanto la maternidad.

Tenemos otros ejemplos cotidianos 

Esto también ocurre en las relaciones amorosas. Desde pequeña te pintan que todo es de color de rosa, que si el principe azul, que si fueron felices y comieron perdices, que si es una vida idílica, etc. Cuando ya tienes al susodicho, no sabes si te ha salido rana, si eres incompatible con el género masculino o si tienes mala suerte. 

Nadie te cuenta que puedes coincidir con un hombre influenciado por el machismo, que convivir no es lo mismo que ver a la pareja a ratos, la relación puede no ser para siempre, que se puede sentir desengañada o sufrir infelidad o infelicidad, que vivir juntos es como volver a conocerse de nuevo porque vemos aspectos diferentes que no esperábamos, descubrimos defectos con los que tenemos que lidiar, tenemos que entender, respetar y ser tolerantes y no siempre se recibe lo que se da. 

Maternidad real 1 - maternidad perfecta 0

Con mis dosis de realismo, me cargo al perfeccionismo de la visión errónea que se quiere promocionar. La maternidad está llena de altibajos, hoy puede ser estupenda y mañana horrible. Puedes llorar, sentirte fatal, ver lo que te hace sufrir y analizarlo, reconocer lo que sucede, aceptarlo y asimilarlo como normal. La vida no es perfecta y el mundo sigue. 

¿Has podido expresar tu malestar como madre?

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1 comentario:

  1. Hola.
    Totalmente de acuerdo, la maternidad no es una nube de colores y hay que ir por la vida escupiendo purpurina y cantando, hay etapas.
    Yo reconozco que con mi hija mayor fue muy fácil, nunca me sentí desbordada pero con el peque, llevándose un año y siendo él un niño, que aunque muy bueno y dulce no dormía y comía mal, a veces me veía superada y no pasa nada porque te tengan que echar una mano, o porque necesitemos un tiempo para nosotras.

    En mi caso pasó rápido porque enseguida igualaron y luego ya fueron las cosas normales, pero vamos, que todas nos cansamos, tenemos un mal día o nos vemos desbordadas, y no pasa nada, el mundo sigue girando, pero como bien dices, si nos lo tenemos que tragar puede provocar situaciones complicadas.

    Besos.

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