Maternidad

Crees que después de parir terminó todo pero...

mayo 16, 2018





El parto es un momento duro, sacar a una criatura no es tan difícil porque el cuerpo está preparado y actuamos por instinto, pero doler duele mucho. Las contracciones siempre están presentes, a algunas les duelen más y a otras menos pero en la parte final del expulsivo aparece una presión crujecaderas.

Al nacer el bebé sientes el alivio del dolor que te iba a partir en dos, que hace gritar a lo loco y perder la razón. Ves a tu bebé, te emocionas, lloras, estás contenta porque ha pasado todo y de repente cuando sientes que puedes descansar y que nada malo va a pasar...

  • Te cosen puntos de la episiotomía. 
  • Tu cuerpo tiembla (como si hubieses salido del congelador). 
  • No puedes ni moverte. 
  • Al sentarte te dan tirones los puntos de la episiotomía. 
  • El pis se queda neutralizado y no puedes hacer tus necesidades con normalidad. 
  • Sientes dolores fuertes (bienvenidos entuertos). 
  • A los pocos días llega la leche y te deja como una piedra. 

¿Nos pasa a todas?

Lo que menciono no tiene que pasarte obligatoriamente por haber parido pero a mí me pasó. Hay diferencias también dependiendo de cómo es el parto. Los míos fueron partos naturales con episiotomía. Si no hubiese tenido puntos mi postparto habría sido mucho mejor.

El resultado de un cuerpo que ha pasado por un parto, no sé cómo es, he visto pocas parturientas recién paridas, no me gusta molestar y llego más tarde. Pero en mi caso, yo sufrí el no poder moverme bien, sobretodo en el tercer parto, parecía como si me hubiesen atado a un hierro y mi movilidad fuese mucho más reducida.

Sustos postparto

Los tres sustos que me sorprendieron y que no me esperaba fueron los temblores tras parir que van acompañados con palidez. Sientes escalofríos que no terminan y por más que te tapas, sigues igual. Se va rápido o puede durar horas, es incómodo y no entiendes por qué te pasa, no lo has leído ni te lo han explicado con anterioridad. Las razones son:

  • Cambios hormonales: la mujer experimenta una revolución hormonal en el parto, incluyendo las hormonas suprarrenales, que pueden ser las responsables de los temblores después del parto.
  • Disminución del flujo sanguíneo a nivel periférico producida durante el parto, que provoca palidez y frío y que trata de compensarse con temblor.
  • Anestesia epidural: la anestesia produce una bajada de tensión arterial o hipotensión, que también se compensa con temblores. En mi caso, estoy segura que esta ha sido la causa de que temblara como una hoja tras mi segundo parto, ya que en el tercero pedí que la dosis de anestesia fuese más leve y no sentí temblores.
  • Líquidos intravenosos: los líquidos que se administran por vía intravenosa están más fríos que la temperatura corporal, por lo que puede hacer sentir frío y temblores. 
  • Microembolismos de líquido amniótico: pequeñas cantidades de líquido amniótico pueden filtrarse en el torrente sanguíneo durante la cirugía y causar escalofríos o temblores
Necesitas ir al lavabo y cuando estas ahí, que vas a paso de hormiga, ves que tu pis se ha quedado atrapado en la vejiga y que no quiere salir. Sientes como si tu suelo pélvico estuviese prensado y esa zona baja no trabajara. Cuesta mucho hacer el primer pis tras el parto, es incómodo tener la necesidad y tener que aguantar la dificultad y no rendirse e insistir pero sin forzar mucho el cuerpo. 

Se lo comenté a unas enfermeras y les costaba creer que me pasase esto, no sabían qué hacer por mí. Las dije que se fuesen y que me apañaba yo (que te pongan cara de asombro por algo que te ocurre y que te sientas como un chiste no gusta a nadie). Darse una ducha o abrir el grifo ayuda a que se facilite la cosa pero se necesita mucha paciencia. Esto puede suceder por varias razones, en mi caso fue por el redimensionamiento de la vejiga, no fue por infección que hace sentir ardor al miccionar.

  • Infecciones urinarias: en el periodo inmediatamente posterior al parto las parturientas llegan a orinar con una periodicidad de entre 3 y 4 horas. 
  • Redimensionamiento de la vejiga: tras el parto, el cuerpo del bebé ya no está presionando la vejiga, por lo que ésta requiere un cierto tiempo para redimensionarse y “volver a la normalidad”. La presión ejercida por el cuerpo del pequeño durante el alumbramiento puede conducir a que la madre no experimente ganas de orinar incluso cuando la vejiga está llena. 
  • El efecto de la anestesia en caso de partos asistidos puede también estar detrás de estos problemas que experimenta la mujer para orinar. 

Cuando llegan los entuertos ese dolor que te retuerce significa que el útero está regresando a su tamaño normal. Desde el primer momento inicio la lactancia materna para que el bebé se alimente de calostro y se estimule para que en un par de días baje la leche, y esto a la vez intensifica los dolores mientras el útero se reduce.

Los entuertos son contracciones intensas, frecuentes y dolorosas que se producen después del parto y cuya función es la de impedir la hemorragia materna en el sitio donde antes se implantaba la placenta. A mi siempre me han dolido pero en el tercer parto fue en el que más me dolió, por ello me daban gelocatil para que no me molestase tanto. Los entuertos se hacen más dolorosos a partir del segundo y sucesivos embarazos. El útero se encuentra más distendido y necesita de contracciones más firmes. 

¿A ti también te pasó?

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