Maternidad

Parir...¿y eso cómo se hace?

mayo 30, 2018




Sabemos que el parto es dar a luz a un ser adorable que aguardaste en tus adentros, pero esta es una explicación muy suave y general, ¿cómo se puede traer al mundo a un bebé? Las contracciones por mucho que nos duelan, serán nuestras gran aliadas y debemos de guiarnos por ellas.

Es difícil llevarse bien con quien te hace sufrir, pero ese dolor es necesario para que la criatura descienda y salga por el canal del parto. Tenemos que saber y reconocer las contracciones, qué nos están transmitiendo y qué esperan de nosotras. 

Contracciones y pujos van de la mano

La mujer se ve expuesta en un momento que tiene que conocerse, que escucharse y que dejarse llevar por la intuición. Siempre es mejor estar informada, para que nada te pille desprevenida y para que se evite ansiedad por la sorpresa de la situación, pero si no surgen complicaciones, que nadie las puede adivinar, y tampoco hay que ser muy pesimista, será todo muy intuitivo.

Parir es fácil pero es doloroso, el parto es a base de contracciones del útero que con más frecuencia van aumentando en intensidad para que el bebé nazca. El acompañamiento en un parto natural, es bueno porque se distrae a la parturienta, se la anima, se le pueden hacer masajes y cualquier acto que la haga sentir mejor, se le puede recordar lo que tiene que hacer (porque por el estrés nos podemos olvidar).

La parturienta es la protagonista de su parto, en un parto natural y respetado, la mujer es la que decide, la que actúa y la que siente el descenso del bebé dentro de ella. 
Qué son los pujos y cómo tienen lugar

Al llegar a la completa dilatación, que son diez centímetros, todo es más veloz y más bruto en el cuerpo, porque se siente unos crujecaderas que digo yo, que sólo te hace querer empujar y deshacerte del dolor, y al mismo tiempo desear encontrarte con el amorcito que hay en tus entrañas.

Esos movimientos con fuerza al compás de las contracciones, que se convierte la fuerza del útero como músculo y la de la mujer como dueña del templo de su cuerpo: son llamados pujos, al empujar con todas tus fuerzas, algo tan potente como es el momento del expulsivo o alumbramiento

Los pujos tienen un origen reflejo, y son provocados por la compresión de la cabeza fetal sobre el suelo pélvico. A pesar de que la madre sienta la necesidad insistente de empujar a causa del dolor, se puede intentar controlar los pujos para llevar mejor el parto empujando solamente al llegar a la dilatación completa y durante la contracción para unir fuerzas con el útero. 

No empujar en el momento más propicio de la contracción hace que se pueda gastar energía sin resultados. El pujo para que resulte efectivo ha de hacerse contrayendo la pared abdominal y haciendo fuerza en dirección descendiente, ha de ser intenso y lo más prolongado posible para que sea más eficaz. 

Hay dos tipos de pujos

  1. Pujo en espiración: glotis abierta. Consiste en realizar una inspiración y tras finalizar la inspiración, espirar lentamente mientras se realiza fuerza abdominal hacia dentro y hacia abajo. Se puede practicar antes del parto (de forma suave y no rutinaria) inflando un globo (empujando durante la espiración).
  2. Pujo en apnea: glotis cerrada. Consiste en realizar una inspiración y tras finalizar la inspiración, realizar una pausa respiratoria (apnea) mientras empujamos como si se fuese a defecar. Y este es muy agresivo porque lesiona los ligamentos, el suelo pélvico y la pared abdominal.
En ambos tipos de pujos se tiene que incidir fuerza y esfuerzo al empujar en una misma zona, será hacia la zona donde se note la presión, normalmente en la zona rectal y en la mayoría de ocasiones la compresión del recto por la cabeza hace que esta sensación se manifieste como una "necesidad incontrolable de defecar".
Los pujos espontáneos y los pujos dirigidos

Si es un parto natural, sólo hay una forma de pujar que es de forma libre tal y como le sale a la parturienta del alma, fisiológicamente este reflejo se desencadena solo dejándose llevar por los impulsos naturales. Son más cortos y energéticos, se realizan en exhalación y suelen ir acompañados de gemidos que van junto con cada impulso y permiten que salga el aire. Así, se orienta al bebé hacia el canal de parto y la progresión de la salida de la cabeza del bebé es más lenta, lo que hace que los tejidos se adapten a la distesión y facilita que salga el bebé sin que hayan desgarros.

El tener puesta la epidural puede hacer perder la sensación y no tener esa necesidad de pujar, por lo que entonces no habrá una comadrona dirigiendo los pujos y indicando cuándo se ha de pujar y el cómo.

A mí en los dos primeros partos me decían lo que tenía que hacer, por muy parto natural, pero me llenaron de oxitocina y estaban deseando que pariera ya. Escuchaba ese "empuja, empuja" sin parar y parecía que mis esfuerzos no valían para nada, en el momento que tocaba hacer el último pujo casi no tenía fuerza.

En el tercer embarazo, no me dirigieron, confundida por los otros dos partos, pujaba un poco a lo loco y en cierta manera cuesta tanto soportar el dolor que quieres terminar rápido porque se hace insoportable. Pero sí pude concentrarme más en este y notar las contracciones, lo malo diría yo que es la posición que fastidia todo, estar estirada no me fue bien ni creo que sea la más adecuada.

 ¿Cuánto dura el alumbramiento?

El tiempo en el que se está así no suele ser demasiado largo, aunque se hace eterno por el sufrimiento en el que se soporta. La fase de expulsión se prolonga más o menos entre 30 y 45 minutos, con 3 o 4 pujos leves y 11 o 13 contracciones. Al hacer 6 u 8 pujos con fuerza moderada acompañados de 10 o 12 contracciones se tardaría unos 10 ó 15 minutos.

¿Como fue vuestro parto en cuanto a pujos se refiere?

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1 comentario:

  1. ¡Hola!
    En mi caso los embarazos no fueron muy buenos en cambio el parto fue un momento, es que no me dio tiempo ni a ir a dilatación ni a monitores ni a nada, desde que ingresé en el hospital hasta que nació cada uno de mis hijos solo había pasado meda hora, fueron muy pocos pujos y muy rápidos. Supongo que influyen muchas cosas, en mi caso mi madre también daba a luz en minutos, y mi abuela después del primer hijo también.

    Lo has explicado genial, yo creo que soy de pujos en expiración aunque no estoy segura, casi ni recordaba como respirar.

    Un saludo.

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