Maternidad

Un hijo besa a quien quiere y no es maleducado

junio 13, 2018


En España tenemos la costumbre de dar dos besos cada dos por tres. Que si a un conocido que veo todos los días, que si a un amigo que hace tiempo que no lo veo, que si a una persona que acabo de conocer...

Este acto es imprescindible porque es una muestra de buena conducta en la sociedad. Nadie lo cuestiona ni se abstiene de ello, como si de algo normal se tratase. 

Y luego queremos llevar nuestra normalización a los hijos haciendo que besen a todos los que nosotros queramos que pueden ser casi cualquiera (si te mueves en un lugar donde conoces mucha gente).

Imponemos costumbres de adultos nada respetuosas

Los hijos se lo toman mal, se esconden, se asustan, se avergüenzan y se ponen nerviosos cada vez que algún adulto le ordena que tiene que besar a alguien. Recuerdo que a mí de pequeña me pasaba, y a mi hermana y a todos los niños pequeños que he conocido.

Los padres nos forzaban y nos intimidaban, trataban de  que se diera el beso por las malas si hiciese falta, acompañado de regañinas, castigo o amenaza. 

El negarse a besar se consideraba como una gran falta de respeto, de ser rebelde, de ser desobediente, de ser maleducado, y además de no sentir aprecio por tales personas.

El beso para quien se quiera y cuando se quiera

Aunque sea muy común besar para saludar, el beso no deja de ser un acto de cariño, se de donde se de. Es un acto que no se tendría que frivolizar tanto, es un contacto corporal muy cercano que no es cómodo para todos.

Esta costumbre de besar no es bien recibida en todos los países, por eso muchos turistas cuando vienen a veranear por estas tierras se incomodan y se extrañan de la manera de saludar. En otras culturas besar no solo no gusta si no que está mal visto y se espera que los besos se den a gente muy cercana y en especial a la familia.

Esta realidad nos debe hacer conscientes de que no hay solo una manera de ver las cosas, y que si en adultos puede haber esta repulsión a saludar a todo el mundo con dos besos en las mejillas, ¡qué diremos de un niño!

Yo también me vi entre la espada y la pared porque mis padres me criticaban y se ofendían porque mis hijos no les daban besos. De manera disimulada decían al final que no pasaba nada, que son niños, y que de pequeños ellos tampoco daban besos pero se notaba que lo decían como antídoto para que no les doliese su reacción y no porque pensasen así.

Los besos no se compran

Más de uno ha intentado comprar los besos haciendo que si el peque se niega, se le chantajee ofreciéndole algo a cambio que le pudiese gustar. Y no, los besos han de ser libres y sin nada a cambio. 

No se tiene que enseñar que es bueno tener contacto físico a cambio de dinero, ni que se muestra afecto a cambio de intereses, porque esto puede confundir mucho. 

En mi barrio había una chica que siempre se hacía la cariñosa con su padre esperando después que le soltase billetes, mi madre que era amiga de la familia, me instaba a hacer lo mismo con mi padre diciéndome que si fuera lista haría lo mismo para que mi padre me diese cosas. ¿Educamos a los hijos a ser unos interesados?


Los besos no se piden

Y la razón principal era que son así hasta con nosotros que somos sus padres pero encima a sus abuelos los veían una vez a la semana o cada dos y otros meses mucho menos. El roce hace el cariño y si se ven poco, no pueden esperar grandes muestras de aprecio. Si les hechan de menos se lo demostrarán como quieran y no ha de ser juzgado.

Qué mania con que si un niño no da beso quiere decir que no quiere a esa persona. El amor que yo sepa se encuentra en el interior de una persona, puedes querer a alguien sin que lo sepa, y nadie puede juzgar el amor.  Es cierto que tendemos a esperar que ese amor se exteriorice en forma de abrazos, besos y palabras cariñosas pero los niños a menudo son tímidos, y también cada uno tiene su manera de querer.

Mis hijos me dicen que a ellos les da asco la baba que sale cuando les dan un beso y que se queda pegada en la cara, y que les molesta mucho. Pero cuando les sale del alma hay veces que de forma completamente voluntaria nos dan besos acompañados de te quieros. 

Y es verdad, si quieren ya los darán, si no quieren, qué más da. Los besos se regalan, no se piden. Lo importante es tratar bien a los niños, respetarles y ser cariñosos y ellos nos lo devolverán cuando sea su momento. 

Los besos siempre con respeto

Tampoco hay que olvidar, que si un niño no te besa, besarle tú necesita un permiso antes. Quizá ese niño no quiere que nadie le bese y se siente afrentado, por lo que para que su persona sea respetada, se le debería al menos preguntar si se le puede dar un besito. Tenemos que respetar tanto un sí como un no, ¿qué pasa si no nos da un beso ni quiere que se lo demos? pues que no está en la etapa besucona, o que alomejor ni es besucón, y no pasa nada. Se puede mostrar cariño de otras formas, con abrazos (si eso no le incomoda tanto) o con palabras bonitas.

Qué tiene de malo forzar a los niños a besar

Dañar su autoestima, su capacidad de decisión, sentirse poco respetados y comprendidos. Los niños se sienten poco dueños de su cuerpo, y terminan por grabar en su mente que otros deciden por ellos y que no tienen derecho de elegir cuándo ponerse límites. Cualquiera que quiera acercarse a la criatura para tener contacto físico, él debería tomárselo bien y aceptar sin rechistar a parte de tener que responder de la misma manera: beso con beso, abrazo con abrazo, etc

El beso es un contacto íntimo 

Para poder educar de manera preventiva al abuso infantil, tenemos que dar el poder absoluto a nuestros hijos de protegerse del contacto íntimo y de actuar como se sientan mejor. 

Si afortunadamente han podido sentir un rechazo y han dicho que no, es un signo de que controlan sus sentimientos y los expresan con normalidad, y en la vida podrán tomar decisiones fácilmente sin bloqueos.

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