Maternidad

Cambios en el cuerpo tras dar a luz

julio 09, 2018




Cada mujer es diferente, me repito más que un loro, pero es cierto que no podemos generalizar demasiado porque no sería realista. 

Después del parto nuestro cuerpo se ve diferente, pero para que esa diferencia sea muy marcada depende de nuestra genética, de nuestro metabolismo, de nuestro peso actual, de nuestra alimentación y de nuestro estilo de vida.

Yo he tenido tres embarazos y en los tres he tenido la misma experiencia casi porque el peso, los hábitos y la alimentación eran los mismos, en lo que no sufrí fue en el peso porque no comía mucho y entre eso y el embarazo y el parto perdía muchos kilos constantemente. 

En mis post partos siempre intentaba recuperar el peso perdido y aumentar más si fuese posible (al revés de muchas mujeres que quieren adelgazar, hay de todo en la viña del Señor).

Cambios típicos

  • Estrías: no tuve demasiadas y las que tuve fueron por mi culpa, que por gandulismo no me echaba la crema hidratante. En el primer embarazo la utilicé mucho y no tuve ninguna. 
  • Cambios pecho: a parte de que cambia por la lactancia, puede ponerse como una piedra y hasta causar mastitis (de los martirios de lactancias durillas). 
  • Cambios en la piel: acné, rojeces, sequedad...
  • Varices: esas venitas que dan pinchazos y calambres, no se irán tras el parto.
  • Aumento de peso: si has cogido muchos kilos al parir no se esfumarán (normalmente) y tampoco es el mejor momento para hacer dieta si vas a llevar a cabo la lactancia materna. Siempre se debería engordar un mínimo en él embarazo por lo que esto es muy normal.
  • Dolores: sientes molestias que no solías tener. Tanto de los entuertos como de la episiotomía.
  • Derrumbe de barriga: el barrigón desaparece como por arte de magia como si nunca hubiese crecido  tanto pero está flágido, como si nuestro abdomen no fuera más que pellejo.
  • Vacíos en el cuero cabelludo: eso de que se caigan montones de pelo al cepillarselo no es nada comparado como cuando te miras al espejo y ves zonas menos pobladas en tu cabellera, verse con una especie de calvicie post parto es de lo más deprimente que existe en el planeta Tierra.
  • La línea negra que no se va del abdomen: decíamos que era de embarazadas pero una vez nace el polluelo aún sigue ahí...
  • La debilidad del cuerpo: en mi tercer embarazo lo pasé peor, la edad, el tercer embarazo o la casualidad... pero todos los partos debilitan.
  • Dolor de espalda: el embarazo ha puesto del revés el cuerpo y necesita tiempo.
  • Hemorroides: posiblemente se asomen por ahí
  • Hacer las necesidades  pipí sobre todo es lo más complicado y doloroso por la presión que hizo el bebé al salir por vía vaginal. 

Dicen que los cambios post parto son transitorios...

Muchos se irán con el paso de los días, pero para susto y desgracia de muchas madres, algunos de ellos pueden perpetuar. Pasado el año, el cuerpo pierde la capacidad de recuperación, así que lo que quede no se irá o costará que así sea.

La cadera suele quedarse mucho más ancha, la celulitis revolotea a sus anchas, las estrías no desaparecen, y el cuerpo deteriorado que se presentó resulta ser la figura predeterminada  que se quedará.

Tristeza, complejos y desolación

¿Por qué traer hijos al mundo cambia tanto el cuerpo? ¿Por que qué tuvo que ser así? ¿Por qué ser madre es sacrificar la belleza física? 

Preguntas que no terminan y que retumban en la mente de una mujer que se queda perpleja al observarse con detenimiento y no reconocerse.

Duele en el alma que la figura no se recupere y que te veas con el cuerpo de tu madre. De nada sirve haber parido joven ni contar con poco peso, ¡pocas parturientas se libran de desequilibrios!

Aceptarse y quererse porque lo merecemos

Después de haber digerido todo, nos toca aceptarnos. Mirarnos y no taparnos los ojos, ni mirar hacia otro lado, sino mirándose fijamente y diciéndose a la cara “que la bella persona que hay allí sigue siendo la misma y que ningún cambio hará que esa persona no sea querida por ti”.

¿Qué parte de ti tiene la sagrada potestad de juzgarte? ¿De veras que lo que haya nuevo en ti, tiene que ser desagradable y odiable? ¿Por qué? ¿Por qué así lo dictan los demás? 

Siempre es buen momento para cuidarse y para llevar una vida sana, y eso puede hacernos mejorar nuestro físico, también podemos hacer planes para lograr nuestros cambios tan deseados con la ayuda de profesionales y hasta podemos acudir a operaciones de cirugía estética pero nunca deberíamos agobiarnos mucho ni permitir que los comentarios ajenos sean los causantes de nuestras decisiones.

¿La cirugía estética nos impide reconciliarnos con nuestro físico?

Es cierto que todas las cirugías conllevan riesgos, pueden haber complicaciones y hay quienes incluso murieron, y da pena pensar que mujeres se sometan a ella por complejos. 

Pero tampoco hay que negar el derecho a operarnos para sentirnos mejor con nosotras mismas. Es algo comprensible, que si una mujer se ve capaz psicológicamente y económicamente para hacerse una cirugía, lo haga, siempre que sea para gustarse y no para gustar a nadie, no tenemos que dejarnos llevar  por terceras personas. 

Yo también he deseado muchas veces poder hacerme retoques retocazos, para aumentar el autoestima pero no he echo ninguno, todos mis esfuerzos y objetivos van dirigidos a la manera natural, que unas veces da resultados y otras veces no. Pero termino por olvidarme y recordarme que el cuerpo no es ni una cuarta parte del valor del ser humano, seguir creciendo y superándome como persona debe ser mi primer preocupación.


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3 comentarios:

  1. En mi caso se han quedado muchos kilos, y no sólo eso, algunos que había perdido he recuperado. Mea culpa y no tiene nada que ver con el bebé.
    Pero me queda el dolor de espalda y la sensación de no estar nada en forma, cualquier esfuerzo es titánico, así que toca volver a ponerse en forma sí o sí.

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  2. Hola.
    Yo voy al revés, tuve embarazos malos, perdiendo peso y algo complicados, en cambio unos pospartos muy buenos. Salí del hospital con mis vaqueros de la talla 36-38, sin estrías ni nada, supongo que influye también la genética y que apenas tenía barriga, de hecho la gente que no era de mi círculo no notó mi embarazo.
    Los retoques..hombre pues claro que cambiaría muchas cosas, que no tienen que ver con partos, pero prefiero quererme como soy.
    Besos.

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  3. Es cierto que el cuerpo ya no es el mismo, ni tu vida vuelve a ser la misma. Son etapas de la vida. Cuando decides pasar por la etapa de la maternidad, esa es para toda la vida. Y el cuerpo cambia pero eso lo hará seas madre o no porque el tiempo pasa tomes esa decisión o no.
    Así que miro a mis hijos y todo complejo se hace más pequeño al ver que a ellos les da exactamente igual las estrías, los kilos de más, la celulitis...
    No se fijan en eso porque realmente no es importante, teniendo salud.
    Ojalá nosotras lo percibieramos de la misma forma ;)
    Buen post :)
    Un abrazo!

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