Crianza

Prevenir ahogos de niños en verano

julio 28, 2018



Ahora en verano es cuando más apetece para descansar y estar sumergidos en el agua cual garbanzo antes de hacer un guiso. El agua nos da bienestar, nos relaja, nos hace disfrutar de los momentos, une a la familia, es genial para jugar, se puede aprender y practicar la natación, nadar es de los mejores deportes para la salud, nadando se previene la obesidad y el sedenterismo, se entra en contacto con peces y otros seres marinos cuando estamos en la playa...

Si hace mucha calor, que es lo que pasa en España siempre, meterse en el agua es la solución más fácil, rápida y económica para refrescarse. Siempre y cuando tengamos precaución con el Lorenzo que no se apiada de nadie que no esté protegido en la sombra o con la crema protectora adecuada a cada uno. De todas formas, hay horas y horas, no se debería ir a la piscina ni a la playa a cualquier hora, porque hay momentos que son desaconsejados, y en el caso de que se fuese, la sombra es la mejor protección.

Los menores de cinco años son los más vulnerables porque no son conscientes del peligro. Sin querer alarmar a nadie, cada año se ahogan muchos niños, y es una de las principales causas de mortalidad infantil. Incluso con cinco centímetros de agua el riesgo que tienen los niños de ahogarse es el mismo que en una piscina de tres metros de profundidad. 

Lo más importante para prevenir es estar atentos y no confiarnos demasiado en los flotadores ni en las colchonetas. 

Consejos para tener en cuenta 

  1. Evitar bañarse mientras se hace la digestión.
  2. Respetar las señales y leer todos los carteles que pongan a disposición.
  3. Prestar más atención a los más pequeños, 30 segundos son suficientes para que se produzca un ahogamiento.
  4. Los manguitos, flotadores y demás accesorios para que los peques floten no son confiables 100% ya que pueden desinflarse o estar mal colocados. Éstos no reemplazan a la vigilancia.
  5. Los golpes de calor pueden propiciar ahogos, nadar en momentos de menos sol o en la sombra es más apropiado.
  6. Vigilar siempre será una obligación por mucho que los hijos sepan nadar porque pueden cansarse o suceder cualquier cosa.
  7. Las clases de natación y enseñar a respirar en el agua pueden disminuir las tasas de ahogo.
  8. Buscar zonas que estén supervisadas por socorristas, aunque éstos no son niñeras, nosotros hemos de estar siempre ahí con ellos, no dejándoles bañarse solos sin vigilancia.
  9. Alejar los juguetes del agua para que por un despiste no haya una desgracia.
  10. Cada diez segundos como mucho, el adulto que vigile ha de mirar si hay niños en la piscina o alrededor y se tiene que poder coger al niño rápidamente si hace falta. En ese momento hay que evitar distracciones: charlar con alguien, hablar por teléfono, evitar las redes sociales etc.
  11. Habituar a los niños a que avisen y pregunten a los adultos que se encarguen de ellos, si pueden bañarse, para que entonces se les vigile.

 


Si te ha gustado y te ha servido, no te olvides y sígueme en Facebook :)

También te puede interesar

0 opiniones interesantes:

Me gustará saber tu opinión, todas las opiniones son válidas siempre que se exprese con respeto. Todo tipo de spam será eliminado.