Por qué tuve un tercer hijo





Desde tiempos inmemorables soñaba con tener muchos hijos. Es verdad que de pequeña exageraba una barbaridad diciendo que tendría 16 hijos, y por mucho que me gusten los niños, no tendría tantos xD

Pero sí que he tenido en mente tener 4,5 o 6 hijos. El límite o la cantidad de hijos nunca se sabe. En mi mente queda un número pero luego, en el día a día es cuando se decide el sí o el no. 

Todos mis embarazos han sido deseados y buscados, no es que hubiera habido un descontrol ni una irresponsabilidad en mi matrimonio. Cada uno de mis amores, han sido elegidos, y esperados. 

Lo que demuestra que cambiamos de opinión es que al tener un hijo recién nacido nos decimos que no tendremos ninguno más o que llegará dentro de muchos años para poder descansar y adaptarse a la nueva personita (y no apetece nada repetir el instante postparto con rapidez).

El tercer hijo fue deseado con todo el alma

Pero al pasar el tiempo compruebas que esa personita ya está creciendo y ganando autonomía y tú ya te organizas divinamente y te atreves con otro bebé. ¡Y menos mal! Porque si después de cada parto quedáramos traumatizadas, la cantidad de seres humanos en el mundo disminuiría gravemente.

Yo sólo tuve una hermana que es seis años mayor que yo, por la situación familiar y por la diferencia de edad, a la que se hizo adolescente voló alto y no se me acercaba. Y tratándose mi caso de una familia desestructurada, o en su defecto, rota, mi deseo era formar mi propia familia.

No puedes tomar el control de tus tíos, primos, abuelos y demás familiares, no eres tú quién puede decidir, ni siempre es posible reconciliar o recomponer una familia hecha añicos. Así que lo más realizable y satisfactorio para mí era llevar en mi vida esa necesidad de familia.

Me encantan los chiquitines y no lo puedo remediar

Quise que fuesen seguidos para que tuviesen los mismos intereses, para que su tramo de desarrollo fuese similar entre sí y eso les uniera más. Por eso, aunque el tiempo pasa, no dejan de estar firmemente juntos porque tienen casi la misma edad, se ven siempre en el patio del colegio y coinciden en excursiones. Estarán juntos en primaria, en bachillerato y en la universidad, serán un gran apoyo. Desde ya veo que se sienten muy arropados y que se alegran de estar juntos.

Además yo tengo bebitis gravitis, siento una gran atracción por los bebés, es una dedicación muy esclavista pero merece la pena con creces. Me controlo porque no puedo tener los hijos que desease al momento, pero voy teniendo hijos conforme vemos que es adecuado y que estamos todos preparados.

Mi marido es igual que yo en esto, está abierto a tener muchos hijos y le encantan los peques. Nuncs tomaría una decisión tan importante como ésta sin tenerle en cuenta. Los hijos son de los dos y es necesario que ambos estemos de acuerdo para dar la talla y ayudarnos.

Y no niego que además intento seguir las indicaciones de tener los hijos que deseo antes de los 35 años. Sinceramente tenía planeado plantarme a los treinta y pocos. Porque es la etapa en la que la fertilidad va descendiendo y la calidad de los óvulos es notable.

Tener a mi tercer hijo, que fue una niña hermosa y cariñosa, fue una decisión excelente, igual que las otras dos veces anteriores. Cuando piensas en tres hijos parece complicadisimo pero no, a medida que crecen ellos hacen casi todo solos y lo único que hace falta es dar amor y pasar tiempo juntos que eso se hace con mucho gusto y alegría.

¿Tuvisteis un tercer hijo? ¿Os hubiese gustado tener el tercero? 

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Las similitudes entre mis tres partos





Cada parto puede ser diferente, al igual que sucede con los embarazos. No sabes lo que te tocará hasta que llegue el momento. Mis tres embarazos fueron diferentes pero mis tres partos fueron bastante iguales.

De primeriza me aterraba no enterarme de los signos del parto, como es algo que por mucho que te expliquen no sabes qué es una contracción, y como ya había tenido falsas contracciones de Braxton Hicks, pues me quedaba mucho más confusa. 

Por influencia de películas y noticias, me asustaba parir por accidente en un lugar o en un momento inapropiado: mientras me ducho, al dormir, al pasear, en el coche, en una tienda... ¡o incluso en plena calle!

No me gustaba nada plantearme la posibilidad de parir en cualquier lado, sin poder evitarlo, y sin tener un aviso que me permitiese salir corriendo hacia el hospital.

Lo que desencadenó mis partos

  • En el primer embarazo tomé una infusión de canela para facilitar provocar el parto de forma natural ya que sufría muchos cólicos, y no lo soportaba más: al pasar unas horas empecé a romper aguas y vi el famoso tapón mucoso en la semana 37.
  • En el segundo no tomé nada pero misteriosamente mi ginecóloga me hizo el desprendimiento de membranas  (en la semana 38) que acelera el parto. No supe bien el porqué: el mismo día por la tarde empecé a sentir dolores en el bajo vientre y rompí aguas al anochecer.
  • En el tercer embarazo no tomé nada. Pero cerca de la semana 37 sentía que me dolía mucho el cuerpo, que con los dos peques no era fácil soportar los malestares del embarazo y un día de pronto sentí un deseo fuerte en mi interior de romper aguas focalizandome y ¡toma agüita! 

Mi marido al enterarse me preguntó si yo lo había provocado porque me considera un poco brujilla jajaja y yo le dije que no, tampoco hice nada especial, y el deseo o mensaje inconsciente podía ser una casualidad.  Él quería que yo no provocase el parto, sabiendo lo de la infusión de canela (que un amigo suyo médico le dijo que era eficaz) me pedía que no lo adelantara porque el bebé tendría que nacer por sí mismo.

Este es de esos momentos en los que no quieres defraudar pero sabes lo que sufre tu cuerpo y tu marido no soporta todo lo que lo haces tú en el embarazo. Me sabía mal por él, y yo ya sé que el embarazo debería durar 40 semanas o hasta dos semanas más a veces, pero si sentía que no podía más, el bebé estaba en una semana aceptable que descataba la prematuridad, y tomaba cosas naturales no dañinas, ¿qué tiene de malo?

Partos naturales sin epidural

Mis tres partos fueron vía vaginal, sin accesorios utilizados para extraer al bebé y sin epidural. Siempre tuve claro que quería parir de forma natural, al menos intentarlo, y si a última hora pidiese epidural y de todo, no pasaría nada. En los dos primeros me pusieron oxitocina sin razón, sólo por acelerar el parto, ya que mis partos siempre son largos por mucho que se trate del primero, del segundo o del tercero. 

Es criticable utilizar oxitocina sin justificación porque eso hace que duela más el parto. Yo no sabía ni lo que era oxitocina ni la diferencia de parir con y sin, por lo que creí que ese dolor eran las mismas contracciones, y no era la oxitocina. 

En el tercer parto, que fue el mejor, mi ginecóloga no quiso ponerme oxitocina aunque yo se la pedí por ignorancia creyendo que era mejor, y se lo dije porque en mis anteriores partos me la pusieron y todo fue más rápido, pero ella me dijo que ya que había estado aguantando con facilidad (me decía que yo tenía el umbral del dolor alto) y que no me puse la epidural, que mejor que no me la pusiera.

Así es que la única diferencia entre los dos primeros partos y el tercero es ésto. Que experimenté un parto aún más natural, en el que no había ni oxitocina. Si queréis saber qué prefiero la verdad es que sin oxitocina fue más sencillo. Me pasé desde los 4cm con los que entré hasta los 10cm charlando tranquilamente con mi marido. Me dejaron una pelota grande por si quería utilizarla y no hizo falta. En los otros partos no fue así porque imagino que por prisa de las otras ginecólogas, querían que todo fuera más veloz.

Condenada de por vida a la episiotomía 

Mi condena al parir a parte de estar muy cansada, es que siempre me hacen la episiotomía. Qué desgraciaita soy yo que después de parir y hacer el piel a piel (que no lo disfruto porque siempre me tiembla el cuerpo y siento mucho frío tras parir), me quedo ahí primero esperando a que saquen la placenta que es una sensación rara y el quedarme espatarrada sintiendo pinchacitos al coserme la gine.

Me llega a doler tanto la episiotomía que cada movimiento era como si me mordiese un cocodrilo. Ese dolor me quitaba la energía y el positivismo. ¡Con lo débil que me sentía sólo me faltaba esto! Me acuerdo que en el segundo parto me dolió más, tanto tanto que no podía ni levantarme para ir al lavabo y me hacía pis en la cama.

Me daba vergüenza y la señora que limpiaba se habrá cagado en todo, porque me puso cara de molestada, pero es que no era capaz de moverme estaba en la misma posición 24h. ¡Qué tormento! 

En el tercer embarazo lo pasé mal también pero me trajeron unas compresas frías, que creo que me quitaron todos los dolores (porque no recuerdo haberme sentido torturada como las otras veces). 

Al poco de parir me costaba hacer pis, pero luego se me quitaba y era muy incómodo.

Las tres veces me iba del hospital el mismo día, por inquietud, porque en casa me siento mejor, porque los hospitales me agobian, luego ya por querer estar con los demás peques, etc. 

El parto no puede ser mucho mejor porque se tiene que sufrir para parir, aunque sea un poco. Lo bueno (o malo depende de cómo se mire) es que sorprendentemente nunca siento las contracciones hasta llegar a los 9 o 10 cm. Por eso siempre que rompo aguas directamente me voy al hospital por mucho que tarde ya que como sólo siento el dolor al final, me da mucho miedo parir por el camino jajaja 

¿Vuestros partos fueron distintos? ¿Qué destacaríais de ellos?




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Presentación del alfabeto móvil Montessori



Las letras móviles Montessori son de madera, se suelen utilizar en cursiva, aunque están disponibles en otros formatos para adaptarse a las necesidades de todos. Facilitan el aprendizaje de la lectura y de la escritura, se toma como un juego. Las consonantes se diferencian de las vocales mediante el color, al saber que las consonantes han de juntarse con vocales para formar sílabas, es una manera muy visual e intuitiva de aprender. Si al formar palabras o frases se equivocan, pueden autocorregirse, sin borrar con goma. El borrar a veces tiene un efecto nefasto en el autoestima de los peques, pero en el caso de las letras móviles Montessori, solamente hay que cambiar de lugar las letras y listo. Este alfabeto lo podéis encontrar en Mumuchu

Descripción del material


  • Una caja con compartimentos conteniendo las 26 letras del alfabeto (en azul las consonantes y en rojo las vocales).
  • Un tapete.



Edad de primera presentación: 4 años.


  • Objetivos directos
  • Inicio del mecanismo de la lectura
  • Componer palabras mediante los sonidos.
  • Objetivos indirectos
  • Adaptación en el ambiente.
  • Desarrollo social.
  • Preparación a la escritura, a la  lectura.

Presentación


  1. El alfabeto móvil se presenta cuando el niño conoce la mitad de las letras rugosas. Es el principio de la autonomía.
  2. Presentación del alfabeto móvil
  3. Pedir al niño que ponga el tapete.
  4. Ir a buscar la caja del alfabeto móvil con el niño en la estantería.
  5. Pedir al niño que saque las letras que conoce, ponerlas en el tapete y nombrarlas.
  6. Luego recogerlas en la caja.
  7. Proponerle que escriba una carta a alguien. “Vamos a escribir, ¿qué quieres escribir?” por ejemplo “luna”.
  8. Ayudarle a analizar los sonidos que componen cada palabra e invitarle a escribirlos fonéticamente separando las palabras.
  9. Decir: “cuando digo papá,¿qué escuchas? “pa”
  10. Decir “¿conoces la P? ¿la encuentras? El niño saca las letras y las pone en el tapete, explicarle cómo se escribe el sonido ar “mar”.
  11. Invitar al niño a que repita y una vez que el interés del niño finaliza. Recoger la caja y guardarlo.

Nota: damos una forma únicamente a los sonidos que escuchamos.
Aligerar las consonantes cuando se pronuncia el sonido (no se tiene que escuchar la vocal).
El espacio entre dos palabras significa el final de la palabra.
No se vuelve a leer la letra excepto si el niño lo pide. Esto significa que está listo par la lectura. Podemos pasar a la caja de sonidos.



El conjunto para clasificar sonidos de Mumuchu cumple la función de caja de sonidos para aprender los sonidos de las letras. También nos sirve para poder formar palabras colocando al lado objetos en miniatura que son los preferibles en Montessori. En este kit se encuentran 92 objetos para poder utilizar. En este post podéis ver las utilidades que tiene y todo lo que incluye.


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Ser madre es difícil, no te preocupes




Traigo conmigo apoyo y consuelo para todas las madres que se sienten derrotadas y desengañadas por la maternidad. Sí, ser madre es difícil, no te preocupes, no sientas vergüenza ni miedo al sentirlo.

Ser madre no es fácil para nadie, pero para algunas puede llegar a ser más complicado de lo que nos pensamos. Todas tenemos la oportunidad y el derecho de expresarnos como deseemos. La maternidad no tiene sólo una versión y no se vive de una manera exclusivamente.

Maternidades hay muchas. Todas han de respetarse y entenderse. Tener momentos en los que expresarse de forma negativa, para desahogarse o expresarse, es magnífico. 
Nada es perfecto

Estamos acostumbradas a sólo ver la parte buena de todo, pocas veces hacemos el esfuerzo de ver el lado menos bonito. Y cuando mostramos, siempre tendemos a enseñar lo mejor de lo mejor. Eso creo que nos hace olvidarnos de que nada es perfecto y de que no tenemos la obligación de hacer ver todo maravilloso no siendo así.

Lo bueno de mostrar la otra cara de la moneda, es que se da lugar a una maternidad real. Esto nos sirve como aceptación de la situación (dejándonos de engañar), como normalización (entendemos que es normal y dejamos de excusarnos), entablamos amistad con nuestras emociones (entendemos y escuchamos a nuestro yo interno), empatizamos con otras madres (que creen que son las únicas que pasan por esto).

Es genial sentirse cansada, harta y descolocada y decirlo. La sinceridad cambia el efecto de nuestras palabras. Si decimos lo que hay de verdad, tiene más valor aunque sea algo negativo. 

El derecho a sentirse mal

Yo misma estoy muy a favor de olvidar a ratos y de enfocarme en lo positivo para no hundirme. Pero lo correcto es entrar en un equilibrio, que permita ver los dos bandos. Ser consciente de lo bueno y disfrutarlo y ser consciente de lo "malo, o digamos menos bueno" para sobrellevar las dificultades y aceptar que no siempre será lo que queramos y que sentirse así es normal.

Lo que no es normal es estar obligada a estar siempre bien. Podemos sentirnos mal y no pasa nada. Negar los sentimientos, nos lleva a depresiones y a ansiedad. Si yo hubiese sido libre desde siempre a sentir y a expresar lo que tuviese en mis adentros sin que nadie me reprimiese, probablemente, hoy sería una persona más feliz y con menos carga emocional.

Me encantan las madres cuando cuentan lo bonita que es su maternidad, y aprecio a las madres valientes que se atreven a contar lo crudo de su maternidad, sin miedos, sin preocupación del qué dirán. Y adoro su iniciativa, porque están normalizando y tranquilizando a millones de madres que pasan por lo mismo. Porque libremente exponen una realidad que necesita ser compartida y expuesta ante la gente.

Ser madre, no es fácil, para mí, la maternidad es dulce y amarga a la vez. Posiblemente el batacazo habría sido menos fuerte si no hubiese idealizado tanto la maternidad.

Tenemos otros ejemplos cotidianos 

Esto también ocurre en las relaciones amorosas. Desde pequeña te pintan que todo es de color de rosa, que si el principe azul, que si fueron felices y comieron perdices, que si es una vida idílica, etc. Cuando ya tienes al susodicho, no sabes si te ha salido rana, si eres incompatible con el género masculino o si tienes mala suerte. 

Nadie te cuenta que puedes coincidir con un hombre influenciado por el machismo, que convivir no es lo mismo que ver a la pareja a ratos, la relación puede no ser para siempre, que se puede sentir desengañada o sufrir infelidad o infelicidad, que vivir juntos es como volver a conocerse de nuevo porque vemos aspectos diferentes que no esperábamos, descubrimos defectos con los que tenemos que lidiar, tenemos que entender, respetar y ser tolerantes y no siempre se recibe lo que se da. 

Maternidad real 1 - maternidad perfecta 0

Con mis dosis de realismo, me cargo al perfeccionismo de la visión errónea que se quiere promocionar. La maternidad está llena de altibajos, hoy puede ser estupenda y mañana horrible. Puedes llorar, sentirte fatal, ver lo que te hace sufrir y analizarlo, reconocer lo que sucede, aceptarlo y asimilarlo como normal. La vida no es perfecta y el mundo sigue. 

¿Has podido expresar tu malestar como madre?

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La necesidad de restaurantes y cafeterias kid friendly




Antes de ser madre, iba a todas partes, y cuando estaba en cafeterías o restaurantes, me quedaba mucho rato sentada, comiéndome un helado, bebiéndome un zumo de naranja o comiéndome una hamburguesa, por ejemplo. No solamente porque antes era una tardona comiendo, me costaba mucho terminarme el plato jajajaja sino porque casi siempre iba acompañada, en estos lugares, como más se disfruta es en buena compañía.

Con lo que hablo yo, que no me callo ni debajo del agua, que no se me acaban las palabras, siempre tengo temas, pues me quedaba horas y horas charlando. Siempre que hablo con alguien se me hace corto el tiempo, y al poquito ya es hora de que nos tengamos que ir o de que cierren xD parece algo muy guay, porque eso significa que no me aburro, y que se hace muy entretenido charlar, pero duele un poco en el corazoncito, que esos ratillos se hagan taan cortos.

Después de ser madre, dejé de ir a sitios públicos, porque no había manera racional de poder estar allí sin causar un escándalo, y sin que todos se me queden mirando como si estuviese montando un circo. Vino el primer hijo, y se me quitaron las ganas de salir por la puerta. Era un niño muy demandante, y tenía rabietas a mil, me quitaba la poca energía que me quedaba, y prefería estar en casa. Con el segundo hijo, supe que si se me hacía cuesta arriba salir tras ser madre era por el carácter del mayor, ya que mi mediana era una maravilla. 

No hay casi sitios pensados para ir con niños

Salir con un terremoto + un bebé = no puedo salir, y prefiero quedarme en casa hasta que las cosas se estabilicen y pueda pasear con tranquilidad. Eso tardó en llegar, hasta que mi hijo tuvo 3 y pico. Pero lo que me di cuenta en esas experiencias de salidas caóticas con niños, es que parte era porque mi hijo era complicadillo, pero que también, las cafeterías y los restaurantes no piensan en los hijos de la clientela.

Entiendo que los que van a interesarse y a pagar principalmente son adultos, y que tienen que ir dirigidos a ésos. Pero, oiga, que una gran parte de la población tiene hijos, no tiene con quién dejarlos para pasar el día fuera de casa, y además, muchos tampoco quieren dejarlos con nadie ni con niñera si fuese preciso, porque la cuestión es estar juntos en familia.

Los hijos, sean bebés o niños, necesitan jugar, moverse, divertirse. No puede ser que los adultos lleguemos a estos sitios, nos sentemos, comamos, y hablemos sin parar, y que los peques tengan que estar sentados, quietos, callados, esperando a que los padres se cansen y vayan a casa para que al menos puedan jugar con los juguetes.

Me acuerdo de cuando yo iba a bares y a restaurantes con mis padres, y era un total aburrimiento. Se me hacía tan tan pesado, que siempre imploraba que por favor no me llevasen con ellos, que prefería quedarme en casa o con quien fuera antes de ir allí. Las veces que no me libraba y que tenía que ir, se hacían más aceptables porque mi hermana venía conmigo, o porque se apuntaba un hijo de un amigo de mis padres. Lo que yo hacía siempre, estuviera con más niños o no, era mezclar líquidos. 
Cogía un vaso ponía agua, vinagre, aceite, sal, azúcar.... de todo. Y me inventaba experimentos. Mis padres no podían ni mirar del asco que les producía y se daban cuenta tarde porque se ponían a hablar. A mí me regañaban mucho, pero no podía quedarme mirando por la ventana ni con la mirada hacia el techo, eso es impensable, algo tenía que hacer, y a falta de juego, jugaba con lo que había en la mesa.
Un rincón de juegos para niños es muy necesario

Siendo madre mi único lugar frecuentado es el parque. A cafeterías y a restaurantes no vamos mucho porque los niños se aburren muchísimo, y no tenemos ganas de escuchar  el ¿falta mucho? ni la queja de que se quieren ir o de que hubieran preferido ir al parque. Esta situación evita que vayamos a estos sitios, igual que le pasará a muchas más familias. Y es una pena, porque se pierden clientes, y por otra parte, porque las familias se abstienen que acudir a cafeterías y a restaurantes por este dilema.

¿Qué madre no ha buscado en Internet restaurantes y cafeterías kid friendly? He de decir, que para mi gusto, todavía hay muy pocas. Pero las que hay son difíciles de localizar, no se sabe dónde están ni se conocen con facilidad. Algunas webs están dedicadas a planes con niños y lugares recomendados para ir en familia. Me produce alegría saber que muchos de quienes emprenden, están pensando en los niños, pero ese esfuerzo puede ser muy escaso, aunque cualquier esfuerzo se agradece, como actividades para pintar y escribir como en el restaurante Ginos, y otros dedican un espacio para que jueguen, pero hay un gran inconveniente, y es que o bien el espacio es tan pequeño que no caben tantos, o que los juegos van más dirigidos a bebés que a niños. Y entonces entramos en eso de ¿si yo no tengo un bebé, ya no puede jugar? sólo es recomendable para quien tiene bebé, para el que tiene niño que se olvide.

Y algunos juegos, que también se encuentran en supermercados y en zapaterías, no me gustan. Poner dibujos o vídeojuegos, no es una opción. Sé que es lo más económico y sencillo, pero los niños a parte de que se aburren de estar ante las pantallas mucho rato porque lo que necesitan son juegos de movimiento y que les permitan socializar con los demás niños, muchos padres no queremos que nuestros hijos sean entretenidos con pantallas. 

Ideas para incluir en restaurantes y cafeterías que quieran ser kid friendly

  • Lo ideal sería un espacio pensado para una cantidad calculada según los adultos que suelen ir, y que los juguetes fuesen bien de juego simbólico, que así pueden jugar muchos juntos con pocas cosas, pero recomiendo que fuesen de madera para que duren y resistan a los golpes de los peques. 
  • La inversión que más se hace y gusta mucho a los niños, son los parques de bolas ( a veces sin bolas). Pero que fuesen lo más completos posibles y tuviesen hasta dos o tres plantas para aprovechar el espacio de alto. Que podemos encontrar en restaurantes de comida rápida, y en Muerde la pasta.
  • Poner una mesa alargada o varias mesas, para jugar a juegos de mesa, individuales para jugar con puzles, y juegos en grupo para que jueguen más de un niño juntos, lo que favorece las relaciones entre niños desconocidos. Donde podrían también tener hojas y lápices de colores para dibujar, pintar y escribir, plastilina con accesorios, libros, etc.
  • O decantarse por solamente juegos de movimiento, que requeriría mucho espacio, si fuese al aire libre en una terraza o patio, sería perfecto (aunque los lugares cubiertos son más rentables, porque aunque llueva o haga mucha calor se podrá ir). Se podría dejar a cada niño una, dándole una tarjeta con un número, y se anota, para luego cuando se vaya, tenga que devolverlo y se sepa cuál fue el que utilizó (para evitar robos).


¿Te gustaría que hubiesen más restaurantes kid friendly?

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