Maternidad

Tendré los hijos que quiera, perdone usted

abril 13, 2018


Llega a ser agobiante, estar en esta sociedad, donde cada vez se es más metomentodo. No tiene uno mismo suficiente con sus cosas, que además tiene que meterse en vidas ajenas. Tenemos que criticarlo todo, nos creemos jueces, dueños de las vidas del resto de habitantes del mundo, nos sentimos con la superioridad y el poderío suficiente como para decidir por los demás.

Es en momentos así, cuando uno es atacado, y acribillado por un conjunto de personas, en las que tiene que sacar los colmillos, fruncir el ceño y defenderse para callar y poner punto y final a tanto acoso. Porque si dejamos que hablen, nunca acabarán, y si siguen, que sigan, pero al menos habrás dejado en vergüenza a unos cuantos y se atreverán menos.

Por supuesto, pese a la inconformidad, desagrado y rechazo de algunos, tendré los hijos que quiera. No tendré en cuenta a nadie, sólo a mi misma primero, para reflexionar sobre mi maternidad actual y visualizar la futura, y analizar si estoy preparada para tener otro hijo o no. Después lo hablaría con mi marido para que entre los dos veamos si estamos de acuerdo en los puntos más importantes. Y nada más, señoría, porque un matrimonio lo forman dos, y nadie más tiene cabida en esta decisión.
Perdone usté... no es su vida

Disculpad, pero no soy menos mujer, ni menos libre, ni soy retrógrada, soy una mujer que decide, hace y piensa lo que quiere. Ese es el derecho individual que todos merecemos, independientemente de lo que planeemos para nuestras vidas, y no necesitamos ni tenemos que buscar el beneplácito de nadie.

Ahora tengo tres hijos, que he tenido con plena consciencia, y posiblemente tendré más, podré tener hasta cuatro, cinco, seis, siete, ocho y los que quiera, no incumbe a nadie interponerse entre mi vida y yo, ni tengo por qué soportar ataques inoportunos. Si a mis hijos los educo, y los cuido yo y mi marido, ¿por qué algunos se ven con la autoridad de criticar la cantidad de hijos que tengo? ¿me los mantienen los demás?

A mí ni siquiera me los cuida mis padres ni mis suegros, desde que mis hijos nacieron, me he hecho cargo de ellos plenamente, los 365 días del año, sin descanso, sin más apoyo que el de mi marido. Nunca he pedido dinero ni ningún favor a nadie. Hasta que no empezaron a ir al colegio, que unos fueron más tarde que otros, no supe lo que era estar sin ellos ni dejarlos con alguien. Aunque somos familia numerosa, que representa un aumento significativo de gastos, nunca, ni antes ni ahora, ni lo tenemos pensado, hemos utilizado ayudas sociales económicas. 

El desprecio me repugna cuando:

  • Se comparan a las mujeres que tienen muchos hijos con conejas.
  • Se culpa a las mujeres que tienen muchos hijos, de que haya exceso de población mundial.
  • Se nos trata de inmaduras y de mujeres con falta de personalidad.
  • Se nos tacha de irresponsables que con seguridad harán que los abuelos hagan de padres.
  • Se nos hace sentir el pésame por haber decidido tener muchos hijos.
  • Se nos quiere convencer de no tener más hijos.
  • Se nos quiere hacer sentir mal por tener hijos, y de que tener hijos es malo.
  • Somos objeto de critiqueo por tener muchos hijos.
  • Se nos lee el futuro, informándonos de un futuro muy negro por tener muchos hijos.
  • Se nos culpa de ser un motivo más de que las pensiones sean indignas.
  • Se nos recuerda que no estamos en la época de nuestras abuelas ni bisabuelas.
  • Se nos tacha de egoístas como si tratásemos a los hijos como mascotas.
  • Se nos llama crueles por traer niños a un mundo que ven cruel e inhabitable.
¿Por qué se ve tan mal tener más de 3 hijos?

La gente se ha acostumbrado a herir a los demás sin pensar en las consecuencias. Hemos perdido empatía, y nos olvidamos de los sentimientos y de la poca educación que destila transmitir cosas de este estilo. No se nos ha enseñado lo suficiente a ser tolerantes y respetuosos con las decisiones de los demás. Tener muchos hijos es sacrificio, pero en esta vida, todo es sacrificio y cada uno elige en qué prefiere sacrificarse. 

Nunca hay que descargar en familias numerosas el odio ni la rabia de no haber podido tener más hijos, para quienes lo querían y no pudieron (mayoritariamente por razones económicas). Viniendo de familia humilde, sé que se nos ha enseñado a odiar y a envidiar a quienes tienen lo que nosotros no podemos tener. Principalmente a los ricos, que sin ton ni son, parece como si nacemos con un odio inexplicable. ¿Y por qué? si esas personas lo han heredado, cada uno tiene lo que le toca, no todo se puede decidir en esta vida. Y si son personas que se lo han ganado a pulso a base de esfuerzo y dedicación, quiere decir, que tú también podrías lograrlo, aunque nunca el dinero ha de ser la razón de tu esfuerzo, porque sino puedes perder la motivación, más bien es la actitud positiva y ambiciosa la que se necesita para alcanzarlo.

Tampoco es malo no iniciar un camino de alcanzar metas altas. Porque contentarse con lo que se tiene es una buena manera de ser feliz. Tenemos grandes ejemplos de que el dinero no lo es todo, y que la felicidad se encuentra en nuestro interior. Pareceré una charlatana, pero personalmente considero que la familia es una de las razones para ser el más feliz del mundo. Yo lamentablemente vengo de una familia desestructurada y no he podido disfrutar ni sentir qué es familia, pero yo he podido formar mi propia familia. Y nunca he odiado ni he envidiado a nadie por tener buena relación familiar ni por ser una familia unida, al revés, me alegro, lo admiro y por mi parte trato de encaminar mi vida de una manera que me llene.

No obligo a nadie a que tenga hijos

Por tener hijos tampoco estoy obligando a nadie a que me imite, ni a que se anime con el primero. Nunca en mi vida, que yo recuerde, he dicho a alguien que tenga hijos, que hace mal de no tenerlos, o de que está tardando demasiado. Creo que es algo que he intuido de que no me incumbe, y de que cada uno hace lo que quiere. No sale de mí decidir si los demás tienen que tener hijos o no. A mí me hace feliz tener hijos, y es un deseo cumplido. Pero cada uno tiene sus ideales de vida y no todos necesitamos lo mismo para ser felices.

Si tu maternidad fue dura no lo pagues con otras madres

Hay mujeres que se sienten heridas por todo lo que han tenido que pasar como madres, y es totalmente lícito, que sientan y piensen lo que quieran. Ser madre no es fácil, y cuando digo madre, no se trata de uno, de dos o de tres hijos, desde el primer hijo ya es muy difícil. Creo que no se nos prepara lo suficiente para afrontar la maternidad. Es gracioso que se emplee mucho en informar sobre la preconcepción, el embarazo y el parto, pero no en la crianza. Podemos hacer uso de nuestra intuición, pero necesitamos formarnos, ser madre no se sabe, se aprende.

Traemos con nosotros prácticas habituales de nuestros padres, que en gran parte han sido educados de manera incorrecta. Las demás personas no tienen que ser nuestro modelo de maternidad, nuestro modelo de crianza ha de ser de los especialistas. Saber actuar con los niños, cuando se portan mal, cuando se equivocan, cuando hacen algo bien, no es fácil. Podemos dañar mucho a los hijos sin darnos cuenta por desconocimiento y es muy grave, que no se nos forme para ser padres, porque tanto padres como hijos, viviríamos mejor, y aprenderíamos con antelación, en lugar de aprender a base de errores que se podrían haber evitado y que pueden dejar mella. 

Pero aún así, aunque hayas sufrido, por la falta de tribu, de apoyo psicológico y de mucho más, ninguna madre se merece el desprecio, ni la discriminación por tener hijos. Los demás no tenemos que recibir el machaque por tener muchos hijos. 

Mi misma madre cuando me ve con los hijos me hace sentir como una persona fracasada. A ella no le gusta tener muchos hijos, y quiere que automáticamente yo vaya a cumplir sus deseos en mí. Cada vez que tenía un hijo nuevo, me sentía con ganas de ocultarlo y de que se enterase al final, porque no tenía ganas de ver sus expresiones ni de escuchar nada para desanimarme ni desacreditarme. Podemos quitar importancia al asunto, pero esto es un grave ejemplo de que estamos desvalorizando a la humanidad, queremos un mundo más vacío con menos población, y no sé para qué porque las consecuencias son nefastas. 

¿Os habéis sentido heridas por gente por tener muchos hijos?






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2 comentarios:

  1. Anónimo06:30

    Me identifico con cada palabra! Tengo 5 hijos y son mi realización y mi meta más alta.

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