Maternidad

No tomo el sol, gracias

agosto 15, 2018




Ahora que es verano, ya sabéis que entra la obsesión en este país, por querer ponerse morenos. Cuando era pequeña sentía mucha presión por mis padres, se burlaban de mí y me insistían siempre en tomar el sol. El resto de mortales, no eran muy diferentes, si en verano se me ocurría seguir siendo igual de blanca, iba a recibir la reprimenda.

Eso me hizo crecer con un rechazo gigante hacia a mí misma, avergonzarme de ser de raza blanca y a buscar por todos los medios no ser blanca. Fue una sensación muy dañina porque ese complejo fue creciendo y aunque en mi entorno también veía una especie de repulsión hacia la piel blanca, yo lo sufría el doble porque era más blanca de lo común.

Mi tortura

En la escuela, en especial el instituto que es cuando los pequeñajos nos convertimos en adolescentes y pasamos a esa etapa tan rebelde, es cuando sufrí en mayor medida esta realidad. Los españoles que son de mi mismo origen, riéndose de mí ¿simplemente por ser más blanca que todos ellos?

Fue duro porque hay cosas que si no te gustan de ti las puedes cambiar, pero cambiar el color de la piel, no es algo realizable. Sé que Mickel Jackson asombró al mundo entero pasando de piel oscura a blanca pero tampoco está al alcance de todo y que fuese pasar de blanco a moreno tampoco es tan sencillo.

No quererte en lo más profundo de tu ser como es el color de tu piel es terriblemente trágico. 
Mi marido me ayudó a deshacerme de esa idea tan extendida en España de que ser blanco es feo. Si quieres ser una mujer guapa has de broncearte y si eres ya una pasada de blanca eres el hazmereír. Me costó cambiar mi mentalidad, porque mi experiencia me influyó y traumatizó tanto que no podía creer que no fuese así. 

El racismo antiblanco con el que crecemos

No nos queremos, nos negamos y querer imitar a otros evitando ser nosotros mismos. Eso se llama ser racista consigo mismo. Que otros lo sean es comorensible, el racismo es universal y muchos se sienten superiores a sus desiguales pero que uno mismo lo sea con lo suyo es increíble.

¿Qué tiene de malo ser blanco? ¿No somos europeos? Europa nos tiene de todos los colores y de entre ellos, blancos. ¿Por qué unos se tienen que tomar con normalidad y los otros no? 

Dicen que en España no somos todos tan blancos porque hace siglos hubo mucho mestizaje. Y eso no importa, no hace falta ser blanco para ser español, y además realmente no sabemos quiénes somos ni de dónde venimos. Lo único que sabemos es que actualmente somos españoles porque llevamos generaciones en España. 

Ser blanco no es un defecto, es otro color más. No inspiraré a nadie a creerse superior pero sí a quererse como es. En otros países pasa lo contrario, que quisieran ser blancos, al final nadie está contento con cómo es y quiere ser diferente. Apreciemos la belleza blanca a través de los ojos de quienes no la juzgan y saben valorarla.

Reconocí la belleza blanca y la empecé a valorar 

En otras partes del mundo ser blanco es algo aceptable y bonito. Yo no considero que hayan razas superiores que otras ni mejores, cada individuo independientemente de su color de piel demuestra su calidad como persona mediante su comportamiento. En todo podemos encontrar de todo, absolutamente. 

Jamás defenderé esa ideología de apartheid en el que se humillaba y diferenciaba a los demás por su color, eso no debió pasar nunca. En el pasado, el blanco ha llegado a ser muy injusto con los demás habitantes del planeta, y en parte es vergonzoso saberlo.

Pero eso no quita que aceptarse y estar orgulloso de lo que uno mismo es porque ha nacido así y nada ni nadie ha de hacerle sentir rechazo hacia su forma natural. 

El tiempo, la madurez y alejarme cada vez más del rebaño, algo que siempre he ido haciendo para no limitarme a ser una ciega seguidora de la multitud sin pensar, descubrí que en otros países europeos hay gente que es mucho más blanca, que es un blanco más distinto, solemos ser rubios o castaños y con ojos claros, nuestra piel es muy delicada y con el sol solamente nos ponemos como gambas. 

Nunca vi en los que eran parecidos a mí, que ellos se sintieran locos por cambiar su color, e incluso se enorgullecían de ello. Me impactó no ver en ellos el desprecio por el color blanco ni por obsesionarse con lucir una piel morena.

Por fin dejé de querer estar siempre maquillada con ese tono más oscuro que dejaba en desarmonía mi estética: cara morena y cuerpo blanco. Y esas toallitas con las colorear mi cuerpo para parecer más morena como si de pintar una puerta se tratase.

Querer ponerse moreno: ni bonito ni sano

La playa siempre me gustó, el mar es divertido y relajante, nadar es el mejor deporte para la salud, el agua del mar cura muchas dolencias, lo he experimentado yo y familiares míos. Pero cuando iba con mis padres era muy temprano que casi no había sol y al poco me quería ir.

Eso de achicharrarme bajo el sol aguantando el calor y la sudor, que en aquel entonces no habían distracciones como las de hoy (nada de smsrtphones) me leía mi revista y me aburría. Pero es que me agobiaba esa calor y luego llegaba a casa con quemaduras por más crema que hubiese puesto. 

Esto hizo que tuviera más lunares. Los blancos somos de tener lunares de por sí, y si nos da mucho el sol se pueden multiplicar. El sol es bueno, nos proporciona la vitamina D pero es antes de que sean las diez de la mañana cuando la potencia de los rayos del sol no lastiman.

No hay que tomarse a la ligera los rayos del sol que causan enfermedades como cáncer de piel, muchos han terminado desarrollando alergia al sol incluso. 
Mis padres como otros tantos de la ciudadanía, han gastado dinero y salud, en hacerse los rayos UVA. Al costarles coger el color, se impacientaban e iban a estos centros donde te ponen moreno a cambio de dañarte. 

Ellos me invitaban a ir pero siempre me negué, y con el tiempo les salieron más lunares y nuevas manchas. Porque esa presión que se causa a la piel no es moco de pavo, vamos que si la piel no se estropea del todo es para sentirse agraciado. 

Tomar el sol es de lo peor por muy de moda que esté

Lo más preocupante es los cánceres y daños oculares, pero además el ponernos morenos también nos envejece. La piel se arruga y se deshidrata. Así que esa “belleza” que tanto se ansía, nos resta juventud física. Te aparecen arrugas donde no deberían y te ves pellejoso antes de tiempo. Por todas las razones existentes, no tomar el sol para ponerse moreno es la mejor opción.

No quiero que mis hijos den más importancia de la que tiene

A mis hijos les enseño lo aprendido, que somos como somos y que no hemos de querer ser diferentes aunque poco han tardado en querer ponerse muy morenos por la influencia de otros niños del colegio.

Todos somos guapos como somos, no hay un prototipo de belleza único, hay muchas maneras de ser bello sin tener que ser de una manera concreta. Y esto junto al cuidarse, llevar una vida sana y sobretodo cultivarse por dentro, avanzando como persona, hace que se alcance una belleza inigualable. 

La belleza exterior es la más llamativa a primera vista y por la que somos juzgados porque es lo que dejamos ver sin necesidad de conocernos pero la belleza interior es el complemento único e irremplazable de una persona y no tiene que olvidarse de embellecerse por dentro.

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2 comentarios:

  1. Hola.
    En mi casa nunca le han dado demasiada importancia a lo de estar morenos, nos llevaban a la playa y a tomar mucho el aire, pero siempre con protector(cuando nadie usaba) porque yo me pongo morena en un momento y no quemo pero mi hermana es blanquísima y había que tener cuidado para que no se quemara. A mí si me gusta tomar el sol, pero sin hacer tonterías, y sin rayos uva, solo en la playa o paseando, y a mis hijos jamás lo he expuesto innecesariamente, sí que pasábamos horas y horas al aire libre pero con cuidado. Ahora mismo mi hija está negrísima(su mejor amigo es mulato y cuando se comparan ella tiene el brazo más moreno) porque es así, coge el color solo con salir a pasear, y mi hijo está blanquito, y va a la playa a diario y ha estado en la piscina al aire libre todo el verano, y en bici...pero es blanquito, y bien bonita que es su piel.

    Haces bien en quererte blanquita, cada uno somos como somos. Ahhhy siempre oí que Michel Jackson se blanqueaba la piel para ogualarla proque tenía vitíligo pero vete tú a saber, jejeje.
    Besos.

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    1. Hola! En mi familia hay de todo desde muy morenos a muy blancos, aunque es cierto que los blancos somos menos y de rubios dos o tres.

      El tomar el sol siempre que no sea en horas con mucha radiación del sol y con ese afán de tostarse a toda costa, no es malo.

      Yo tomo el sol pero lo justo si me siento en un parque o en el balcón, por la mañana pronto o por la tarde cuando el sol se tranquiliza jajaja y si hace mucho sol y estoy en la calle trato de buscar la sombra.

      Ponerse moreno no es malo siempre que uno sea de coger el color fácilmente, lo malo es la obsesión y pensar que siendo blancos somos horripilentos y por la fuerza hemos de querer ser morenos aunque nos cueste nuestra salud y un gran estrés.

      Lo del Mickel Jackson me lo dijo una profesora mía, de que él hizo el cambio porque sentía mucho racismo en esa época y se le hacía difícil ser cantante sin sentirse discriminado. Besos!!

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