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Mi hijo tardó en leer y escribir y sufrí la presión del cole




Mi hijo mayor fue al colegio desde p3, pensaba que iba a ser injusta con él por no hacerlo, tenía una niña pequeña y un bebé, en esa situación me era difícil poder hacer actividades en casa para cada uno, y además sabía muchas menos cosas que ahora.

En p3 él no estaba preparado, le costaba sentarse, prestar atención y demás, pero yo confiaba en que sería bueno para él y que siendo profesores le ayudarían a mejorar.

No fue hasta p4 cuando me empecé a dar cuenta de que por muchos estudios que se tenga para poder ejercer de maestro, no se respetan los ritmos de los niños. Así que por fin descubro de qué pie cojea el sistema educativo que tenemos implantado.

Como mi hijo tenía dificultades en poder escribir, no hubo mejor idea que hacer que cada día tuviera que escribir letras muchas veces. Evidentemente esa repetición que parece más un castigo que un refuerzo, le hizo atragantarse.

Cogió aberración a la escritura, y se desinteresó por completo. Me dio mucha tristeza presenciar ese momento, no sabía como actuar y desde el cole me iban presionando para que no fallara ningún día “porque era por su bien”.

Si me hubiese atrevido a decir que NO quería que mi hijo siguiese escribiendo las letras, me habrían respondido que entonces si mi hijo va mal será mi culpa y que no se hacen responsables. A parte de tomarme como una listilla que se cree mejor que una maestra. 

Ese año fue el más estresante, perdía los nervios, me sentía asfixiada de tanto que recaía sobre mí, una madre que ve que su hijo odiaba escribir y hasta me pedía dejar de ir al colegio.

Cuando empezó primero, dio un cambio enorme, pero en el cole seguían erre que erre, yo me desmonoraba porque el esfuerzo de mi hijo fue increíble y merecía todo tipo de elogios. Pero como en la escuela siempre tienen un pero, y no se sienten contentos con facilidad, quieren que todos los niños sean mejores de lo que son y las comparaciones entre unos y otros no faltan.

Esta es una espinita que me quedó clavada, fue tan duro... pese a todo hicieron que mi hijo repitiese primero de primaria. Fue horrible, mi hijo leía y escribía, pero según decían, la letra no era clara y seguía juntando palabras, y su comprensión lectora era insuficiente, y yo perpleja dije que eso se va trabajando y mejorando desde primero a tercero de primaria... pero de nada sirvieron mis palabras.

Siempre me digo que la culpa es mía. Soy dura conmigo pero quiero ser realista, si yo no hubiese expuesto a mi hijo a una escuela tradicional, esto no habría ocurrido nunca. Pero claro no tengo la facilidad como otras personas, donde vivo no hay coles Montessori y el precio no es tan abordable.

En primero de primaria se supone que es cuando la escolarización es obligatoria, los niños aprenden a leer y a escribir, y el nivel de este curso debería ser el de un niño que acaba de empezar el colegio por primera vez. Que escribe la letra grande, que se sale de la pauta, que juntas palabras, que puede escribir al revés y que lee lento o por sílabas.

Pero como en España se promueve el parvulario, pues se les termina exigiendo más en primero de primaria, porque habiendo estudiado antes tres años, suponen que deberían convertirse en expertos. 

Antes no es mejor, y no soy una madre que se muera por chulear de que sus hijos son los mejores en todo. Me interesa más que sean respetados y felices en vez de que lleguen antes con mal sabor de boca por haber sido presionados.

Con tres años, un niño empieza a relacionarse con las letras y con cuatro, ya tiene que escribirlas, y se le atiborra a fichas en las que tienen que escribir y escribir. Con cinco años se espera de él, que sepa escribir y leer, porque sino pondrán en duda que pase a primero ¡y mira que es en primero cuando es obligatorio empezar a leer y a escribir, según la ley!

¿Y el niño que no lo consigue, qué? ¿Es un fracasado simplemente porque lo diga el maestro? ¿En qué se basa ese análisis? ¿Por qué no observamos la situación en sí para detectar de donde viene el verdadero error?

Esto queda perfectamente refutado cuando nos dirigimos a neuropediatras que son especialistas sobre el funcionamiento del cerebro, quienes saben a la perfección que no tenemos que dejarnos llevar por la apariencia o altura de un niño, que por dentro tienen que llevarse a cabo fases que son necesarias para que por fuera se puedan realizar ciertas acciones. 

En una conferencia lo escuché, “no se les debería obligar a los niños a leer antes de los 6 años” porque su cerebro no suele estar preparado, y lo decían de forma generalizada. Si hay niños que muestran interés y aprenden de forma natural y libre, como sucede en Montessori, que los niños son atraidos por el ambiente lleno de materiales donde autoaprender, no tiene nada de malo porque nadie está forzando, pero cuando hablamos de escuelas tradicionales, ese modelo respetuoso no está presente. Incluso en Waldorf, los niños empiezan a leer a los 6, antes de primaria no se inician en la lectura ni en la escritura, y no por eso los niños son peores. 

Cada niño es un mundo y tiene un ritmo de maduración diferente. Eso significa que las áreas del cerebro que controlan la memoria y el aprendizaje no maduran al mismo tiempo".


De ellas dependen las funciones ejecutivas, que van evolucionando de forma progresiva a medida que el cerebro de los niños va madurando".
"Y esas funciones son imprescindibles para que el cerebro vaya adquiriendo el resto de habilidades: si no soy capaz de mantener atención, de controlar el movimiento y los impulsos aún, difícilmente voy a ser capaz de aprender los pasos siguientes del proceso de aprendizaje".

“Solo se puede aprender aquello que se ama".

"la esencia de la lectura está en transformar el grafema en fonema y que se logra gracias al desarrollo de un área del cerebro. Si esta no está desarrollada, se lee mal".
Y aunque hay niños que aprenden a leer antes, esta transformación suele darse a partir de los 6-7 años"cuando ya se han terminado de formar los circuitos sinápticos y además aislar los axones con mielina para que la información vaya con nitidez".
E insiste en la versatilidad de los niños y en un desarrollo de su cerebro diferente. Cada uno tiene su ritmo. Asegura que:
"Si enseñas a un niño de siete años a leer, aprenderá en tres semanas, porque su cerebro ya está preparado".
Citaciones del neuropediatra Manuel Antonio Fernández 

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¿A tu hijo le cuesta dormir sin pañal? elige el pijama absorbente




¡Lo que no se inventen los padres, no lo inventa nadie! No es nada llamativo, que los padres que son quienes se encuentran con muchas dificultades sin solución en la crianza de sus hijos, estrujen su creatividad y les de por inventar algo exitoso.

Todavía faltan muchos inventos para solucionarnos muchos asuntillos, pero es cierto que en los tiempos de mi madre y de mi abuela, no había ni la mitad de las cosas que hoy hay.

No puedo enumeraros todo ahora, lo dejamos para otro post quizá, pero los padres nos quedamos tan frustrados a veces que no queremos rendirnos ni resignarnos así que damos todo de sí para crear algo nuevo.

A mí me encanta y admiro a todos los padres innovadores que tienen la capacidad de llevar a cabo su idea y que lo consiguen (la falta de financiación puede ser un obstáculo). Ellos emprenden y se dedican a un trabajo propio, ideado por ellos mismos que no hay igual, y con mucha probabilidad de que les vaya genial por ser los primeros en inventarlo y por la utilidad que se le puede dar, y además facilitan la vida de otros millones de padres, que estoy segura que se lo agradecerán mucho.

Me refiero este caso a Peejamas, unos pijamas que son absorbentes, porque ya sabemos que el proceso de despañalización tiene tela marinera. La peor parte es cuando se quita el pañal de noche, que tenemos que esperar que la criatura sea capaz de ir al lavabo de noche.

Los peques pueden olvidarse, no notar nada, o preferir no levantarse por cansancio o por miedo a la oscuridad, por lo que se avecinan muchos pipis en la cama. 

Debo confesar que los protege-colchones, los utilizamos de siempre y hacen poco su función, ni los colchones ni las sábanas se salvan. Ah y por más que limpies ese color terminará por instalarse y habrá que cambiar de sábanas muy a menudo.

Cada niño tiene su ritmo, es impredecible saber si un hijo será más rápido en el cambio, puede ser muy sencillo como muy complejo y que se alargue.

Estos pijamas diseñados para que las camas no se echen a perder por el olor y el color del pipi, que molesta a los niños y a los padres nos da más trabajo. Lo que también protege el autoestima de los niños que no se sentirán mal por mojar la cama (suelen sentirse avergonzados) y los demás pueden ni enterarse.

Lo bueno es que los diseños son muy bonitos, que hay veces que el diseño es horrible, todo hay que decirlo, si no me equivoco tienen hasta la talla 7 y se puede utilizar hasta que se haya lavado unas 300 veces aproximadamente así que a parte de ser una solución para nuestro bienestar, es respetuoso con el medio ambiente ya que es reutilizable muchísimas veces y hace ahorrar en pañales y en sábanas :)

¿Conocíais estos pijamas? ¿Qué os parecen?

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Los hijos sí pueden ir descalzos




De toda la vida siempre he ido sin zapatillas por casa, me siento incómoda y me muevo angustiada, en verano da un calor terrible y en invierno es cuestión de bienestar. Los zapatos en realidad no existen para que los pies se desarrollen bien sino que solo sirven como decorativo y para proteger a los pies.

Pues se ve que soy de esas personas que no lleva zapatillas ni en invierno, aunque no pusiéramos la calefacción, me pongo unos calcetines de estos largos y anchos y se acabó.

Siempre he tenido que soportar las regañinas de mi madre porque consideraba que me iba a resfriar y que iba a coger de todo... ahora de adulta, tengo al marido que de vez en cuando me llama la atención, pero ya se ha cansado de decirme lo de siempre xD

¿Qué ha sido de mí esa niña indomable que iba siempre descalza (y lo sigue haciendo)? Ni tengo peor salud, ni me enfermo más que los demás ni se me han deformado los pies.

Así que como podrá entender cualquiera, mis hijos también van descalzos. Mi madre, como no, ya estaba ahí para dramatizar y juzgarme por no haber acostumbrado a mis hijos a ir con zapatillas por casa.

Me metía el miedo en el cuerpo de que de bebés es imprescindible para que la planta del pie se desarrolle bien y para que no tengan pies anchos... al principio dudé y me crucifiqué por cometer tal error, pero más tarde pensé que eso no podía ser posible.

Mis tres hijos fueron descalzos, y cada uno tiene los pies distintos y solo uno los tiene más anchos, pero es que si miramos el árbol genealógico, mi abuela y mi suegra tienen los pies anchos, y esto se hereda también.

No se trata de un movimiento hippy, es hacer lo que te sienta mejor. Hace sentirse más ligero, los zapatos pesan aunque no tengan tacones, los pies descansan de estar apretados y facilita deshacerse del estrés. Si viene alguien por educación quizá me las ponga porque hay gente tan repipi que no puedes osar ir descalzo en su presencia, pero con mis padres e hijos, siempre lo hago.

Mis hijos que han ido descalzos desde bebés, corren muy rápido (dicen que son los más rápidos de la clase) y tienen los pies muy resistentes. Cuando iba al jardín de casa que tiene palos, piedras y bellotas por doquier, yo no duraba mucho porque me dolía al clavarmelas pero ellos no, las pisaban sin sentir dolor. 

Ahora viene el frío, nos ponemos calcetines y claro, los virus no entran por los pies, el suelo está congelado y al pisarlo se puede tener más sensación de frío pero no es malo para la salud. Debido a las posiciones que pueden ir realizando los pies al estar libres de movimiento sin zapatos que le habitúen a la rigidez, ir descalzos fortalece la musculatura del pie y del tobillo.

¿Sois de dejar a vuestros hijos ir descalzos?

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Los juguetes que hablan, no benefician a los hijos


En las tiendas más accesibles al salir de casa, encontramos muchos juguetes, que NO benefician a los hijos, sobretodo aquellos que hablan, que un muñeco hable, no es lo más deseable. La culpa evidentemente es de los fabricantes, que solo buscan atraer con la primera reacción, de "mira cuánto mola, éste muñeco habla como una persona".

Como estas tiendas están por el camino, en supermercados, en centros comerciales, por cualquier calle de barrio....al ir paseando, nos topamos con mucha probabilidad con una de las marcas tan famosas. A mí muchas de las cosas no me gustan nada, no son compatibles con el estilo de crianza y de materiales/juguetes que quiero para mis hijos, pero claro, los niños son niños, y el marketing de las grandes empresas, sí funciona con ellos, y se sienten súper atraídos, lo que hace que los padres cedamos.

No me gusta que mis hijos elijan algunos juguetes, simplemente porque una amiga lo tiene, o porque representa a un dibujo de televisión, si algunas veces los compramos, vale, pero que tengamos que comprar todos los que salen en dibujos animados, pues no. Esto fomenta la compra compulsiva, y el comprar por capricho. Hay unos que valen la pena, pero otros no, y lo necesario es comparar, y pensar, ¿se divertirá? ¿le servirá para jugar? ¿jugará mucho con esto? ¿le durará la emoción?

Lo malo que tiene este tipo de juguetes es que la adrenalina se pierde en un abrir y cerrar de ojos. Como sucede con los juguetes que hablan, parece muy guay, porque es como si tuviese vida propia, o como si se relacionase con el niño. Pero vamos, que al probarlo varias veces, el peque se da cuenta de que NO habla, es una grabación que se repite y repite, sin sentido, y que no contesta preguntas, ni habla por algo en concreto, que más bien parece un robot malhecho.

Yo también tuve el furby, y otros juguetes que los promueven como lo más porque interactúan y no tiene nada que ver. A mí hasta me llega a quitar la magia, por ese ruido robot, que agobia y que deja ver que es un cacharro, que nunca se parecerá a un humano, ni a un animal, y que o se tiene el original o nada xD

Pero a aparte de esto, estamos hablando de juguetes que reemplazan las palabras del niño, por las suyas, así que interfieren en el desarrollo natural de los niños. Cuando el juguete es el que habla, los niños y quienes juegan con ellos, se callan. Lo que se espera del juego, es que se trabaje el vocabulario, y que entre todos los que juegan haya una conversación entre sí. 

Eso de "cuanto menos haga el juguete, más cosas hará el niño", no es un eslogan marketero, es la pura realidad. Ya lo sabíamos, y por eso muchas familias intentan adquirir juguetes que no sean electrónicos y que a poder ser sean de madera. Este análisis está respaldado por un estudio publicado en JAMA Pediatrics, en el que se hizo durante un año y medio con 26 parejas de hijos de entre 10 y 16 meses, y madres (sólo un padre), dejando que jugaran con tres tipos de elementos.

Al jugar en casa se propiciaba una interacción más realista, que quedaba grabada para ser procesada por un software específico. Se comparó la conversación que surgía del uso de juguetes electrónicos (portátiles y móviles de juguete y una granja que emite sonidos) con juguetes clásicos (granja con fichas de animales de madera, bloques de goma y piezas de distintas formas de encajar) y con la lectura de niños infantiles.

Con los electrónicos, las madres usaron en promedio 40 palabras por minuto, en comparación con las 56 palabras empleadas en juguetes tradicionales, y las 67 con los libros. La diferencia resultó mucho más notable en el análisis de las interacciones entre madre e hijo, las vocalizaciones espontáneas de los niños, las respuestas y los turnos de conversación entre ambos, que fueron mucho más ricas en juegos sin pilas.

La necesidad de proporcionar a nuestros hijos juguetes clásicos queda cada vez más evidente a base de estudios que van haciéndose, los niños aprenden a hablar y a relacionarse escuchando a su alrededor, y no hay evidencia de que lo consigan escuchando sonidos de libros, juguetes ni móviles. Además lo que se pierden también es la adquisición de las habilidades sociales. Cada vez son más los especialistas que alertan sobre las trabas el desarrollo infantil cuando se entrega a niños libros interactivos, móviles y tabletas. Estos aparatos les entretienen pero no son una herramienta para su desarrollo, por muy educativos que los pinten.



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¿Quieres saberlo todo sobre colegios concertados?



Ya hablé de los tres tipos de colegios que tenemos en España, el colegio público, concertado y privado. Y hoy quería extenderme acerca del colegio concertado, esos centros que dan muchos dolores de cabeza y que confunden a millones de padres en este país.

He tenido la suerte o la desgracia de tener que investigar sobre este tema, ha sido realmente estresante, porque con lo imprescindible que es informar con detalles y con claridad a los ciudadanos acerca de los colegios por los que pueden optar para llevar a sus hijos, aquí vamos justitos de información.

Cuando hablamos de colegios concertados nos puede venir a la mente un lugar donde reine el cristianismo y que sea caro. Cada centro se tiene que estudiar por separado, no son copias unos de otros. 

Hay colegios concertados laicos, y otros cristianos, aunque España es un país que se declara católico pese a la publicidad, y por eso se tienen en cuenta las fiestas cristianas. 

No todos estos centros son caros, ni tampoco todos te exigen uniforme, ni que hagan actividades de más que tendrás que pagar a parte de tu bolsillo.

Pero para ponernos en el punto caliente del asunto, que poca gente se aclara, y que lleva a la confusión, y como madre me sienta mal que tantísima gente no sepa distinguir qué es lo real y qué no lo es, pues me dispongo a disipar dudas.

Cuando el colegio es cristiano por ejemplo, donde fui yo parte de mi niñez, tiene un coste más que el público eso seguro pero no es abusivo y es muy aceptable para la clase media y alta. A nosotros nos lo pagaban nuestros abuelos, que fueron nuestra bendición en esta tierra por esta y otras razones.

Y otros centros, exigen el uniforme, no solo el chándal que a veces lo piden como mínimo para días de educación física, sino también otro de bien vestir que será el de cada día, cada centro tiene su estilo. 

Luego tenemos el material escolar, que el coste es altito porque desde pequeños les hacen tener muchos libros para leer y para aprender, y traen muchos materiales para hacer manualidades y otros que son manipulativos como el tangram, el ábaco, y una tendencia actual son materiales Montessori del ámbito del lenguaje como las letras móviles, la bandeja de arena, las perlas de decenas y de unidades etc.

Actividades y libros que no se incluyen en el precio mensual y/o anual, se pagan por separado en recepción. Como puede ser libros de matemáticas, libretas de cálculo, agenda escolar, excursiones, etc.

Hay centros concertados que tienen el gran corazón de solo exigir un pago anual y con un coste aceptable, pero otros exigen un pago mensual. He visto colegios concertados que pagaban 100 o 300 por curso, y otros que pagas cada mes, esa cantidad por hijo. 

A veces el precio mensual podría hasta subir a 6000€ el curso por hijo, pero debemos saber el por qué. Es debido a que te ofrecen el digamos pack, de servicios escolares que suelen ser unos 90€ , más comedor (que los padres solemos necesitarlo) y que en el tiempo que están en el colegio, antes y después de comer, hacen actividades extraescolares y complementarias, que dependen de cada centro pero puede ser aprender chino, más horas inglés, judo, ballet, ajedrez, etc.

El comedor se llama media pensión, con este palabro no hay quién se entere. Pero es esto. Y cada cosa tiene su coste, el comedor suele costar alrededor de 300€ mensuales y las actividades que se aprovechan durante el tiempo libre de éste también cuestan otros 300€ mensuales, siempre hablamos del precio por hijo, ojo.

Es una opción que no digo yo que sea mala, pero evidentemente no todos los padres pueden pagarlo, y hasta podemos tildarlo de despilfarro de dinero en momentos de crisis o de cinturón apretao. Entonces aquí llega la pregunta de, ¿si no puedo pagar el precio del total, tiene solución?

Sí, la tiene. Estamos hablando de un colegio concertado, NO ES PRIVADO NI DE LEJOS. Es subvencionado por el gobierno, de manera similar que el público, los sueldos de éstos son pagados por el Estado, y lo que pagan los padres es dinero de más que ganan, pero no es algo necesario para mantener la escuela en pie, ni se quedarían sin sueldos, porque no dependen de los padres.

Lo que pagan los padres, es dinero que en parte “invierten” para ofrecer más actividades y clases, que entrarían las complementarias y las extraescolares, en mejorar la escuela (es bueno saber en qué), y poco más. 

El comedor a veces es una necesidad porque el ir y venir muchas veces al cole y además cocinar no lo puede hacer todo el mundo, el trabajo es incompatible con llevar a los niños. Pero el comedor es abusivo, con la excusa de que los alimentos son bio, el menú por niño sale a 16€ el día. Esto del comedor está mal montado y es un gasto enorme, es una realidad sin solución. O trabajas a media jornada, no trabajas, cuentas con un familiar que vaya a buscar a los peques o contratas a una niñera, no hay más.

Pues bueno, tanto el comedor como estas actividades extras, no son obligatorias, son opcionales, son un servicio que te ofrece la escuela, y que si quieres lo contratas y sino no. Hacerlo no es una obligación, porque no entran en el currículo escolar. Oficialmente por ley, los padres pueden llevar a sus hijos a un colegio concertado sin pagar absolutamente nada, ni servicios escolares ni demás, solo el comedor si es que fuese el hijo, pero de lo demás no. Lo que sí se debería es comprar el material que suele costar 300€ y el uniforme que depende de cada centro. Aún así es un gasto inicial y luego no se debería pagar más excepto salidas y excursiones.

La manera de saber entonces cuánto pagar es pedir un desglose de todo y así saber qué pagar y qué no. Siempre se intentará desde el centro que se haga todo como recomendación pero los padres eligen lo que les va mejor económicamente. 

Estos colegios al depender del gobierno, se rigen por el mismo currículo que los niños que van al público, es decir que en eso no hay diferencia alguna, lo de la calidad, depende de la profesionalidad de los profesores. Y el horario de salida a la hora de comer sería a las 12h o 13h y el de regreso a las 15h. Puede ir cualquiera, nadie te hace favores, ni se compra la plaza ni te la adjudica el ayuntamiento. Lo único que se tiene en cuenta como cualquier otro colegio público, es que hayan plazas libres y se da preferencia según los puntos: cercanía al colegio, otros hermanos en el centro, familia numerosa etc.

Para informarse mejor lo apropiado es comunicarse con el Inspector de la zona, para que asesore e informe. La gran problemática de esto es que las actividades extra y el comedor son opcionales, y sin embargo se muestran como obligatorias, y se debería avisar que no lo son por anticipado, pero hay centros que lo evitan para confundir.

¿Qué pensáis?¿Sabíais todo esto?

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¿Para qué forramos los libros del colegio?



Una de las cosas que más me chirrían es forrar los libros del colegio. Tengo tres criaturas, forrar libros es una total locura, no tengo bastante con marcar cada libro y cada material, para que no se les pierda y nadie se confunda, indicando así el nombre del propietario, que además tengo que forrar.

No soy muy dada a esto, así que los llevamos a una librería que nos lo hacen, con forros y una máquina nos lo dejan bien apretadico, sí, ese que salen burbujitas y que muchas de nosotras nos entreteníamos tocándolo de pequeñas.

Hay veces que no funciona la máquina, me imagino que será por un sobrecalentamiento, de tanto forrar libros. Y nos dan forros sueltos del tamaño estándar de los libros que tienen los peques, que simplemente se tienen que poner en la portada delantera y trasera de los libros y se adapta con una pegatina. 

Este tema me trae de cabeza, a ver, teniendo tres, sólo es una profesora que lo pide. Ni en parvulario ni en las demás clases nos pasó, y no por falta de libros. ¿Qué sucede pues? ¿Es según el gusto y las preferencias de cada profesora? ¿Eso demuestra que tan necesario no es, verdad?

Viendo que no es una exigencia generalizada en la escuela de mis hijos, no me precipito en forrar todos los libros. Llevo el material a clase y luego, la maestra que quiera libros forrados que me lo comunique, para no perder el tiempo ni el dinero. 

A mí no me gusta nada forrar libros. En el colegio concertado en el que estuve creo recordar que nos lo pedían, pero en el público no. Para mí es una cursilada sin sentido. 

El forro no protege al libro, creo que no hace falta pensar mucho para darse cuenta. El libro se ve mejor sin forro, y si queremos educar a los alumnos para que cuiden del medio ambiente, poco respetuoso veo yo utilizar el plástico este sin necesidad.

El año pasado que mi hijo tuvo la misma maestra, forremos todos los libros, y no hubo mágia que protegiese la portada, el forro acabó agujereado. 

Lo importante y necesario es enseñar a los niños a cuidar de los libros. Y que un niño vea ese plástico incluso le puede desconcentrar y animar a toquetearlo en medio de la clase. Que me digan a mí, qué utilidad tiene forrar libros de texto que una vez escritos se tiran a la basura. Podríamos hacer una excepción con libros de lectura porque se reutilizan pero vamos que, forrar por forrar es tontería.

¿Qué opináis acerca de forrar libros del colegio?

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Hacer un buen uso del grupo de padres de Whatsapp



En mis tiempos de escolaridad por su puesto que no existía tanta tecnología y aunque los padres se reunían para charlar era al salir del cole, se iban a la cafetería a tomar un café o se sentaban en un banco del parque de enfrente del cole y charlaban unas cuantas horas.

Cuando supe que se inventaron los grupos de Whatsapp de padres para cada curso de cada hijo, me quedé sorprendida. Es algo que no está mal si se utiliza correctamente pero es cierto que con tener el teléfono de un par de padres guardado en contactos es suficiente por si en algún momento te tienen que comentar algo o si tu quieres preguntar.

Nosotros no estamos casi presentes porque no tenemos el tiempo para ello, solo escribimos si es necesario. Cada vez que hay algo nuevo echamos un ojo para ver si hace falta intervenir o si no. 

Afortunadamente en los grupos de Whatsapp que estamos aunque hay gente muy distinta en unos y en otros, no son de molestar ni de llenar de mensajes la pantalla. Hay veces que se tiran mucho tiempo sin decir nada. 

Los temas que hacen que empiece a moverse el grupo es cuando un niño pierde la bata, un pantalón o cualquier pertenencia, cuando hay un cumple y se pregunta quién va, cuando hay dudas sobre algo del cole, cuando no se pudo ir a la reunión de todos los padres y se pide un resumen, cuando se olvida de la fecha de excursiones etc.

Cómo utilizar el grupo de padres

No hablar de los profesores: si hay algo de lo que estamos molestados que venga de parte del profesorado, tenemos que pedir una reunión o que quejarnos en recepción y no en una charla con los demás padres. ¿Qué valores vamos a enseñar a nuestros hijos si criticamos a sus profesores en público?

No spamees: el grupo es solo para temas relacionados con la clase y con los niños, ningún otro tema tiene cabida. Pocas veces pero alguna vez he visto mensajes tipo “¿alguien puede recomendarme una pizzeria?”, “soy maquilladora, si a alguien le interesa que me lo diga, pero también soy peluquera así que puedo hacer peinados a vuestros hijos”, “una amiga mía hace galletas personalizadas”..... 

No siempre se tiene que escribir: yo me puedo pasar meses sin escribir nada, enserio. No soy de perder el tiempo y tampoco digo cualquier tontería que me viene  a la cabeza. Hay veces que un niño pierde algo y la madre pregunta si alguien lo tiene por error en la mochila de su hijo, lógicamente solo tendría que responder una y si es en privado mejor, pero ya vemos el huracán de los “noes” o de los “yo tampoco”. Y como no respondas creyendo que haces el idiota, parece que eres el único que no dice nada y que escondes algo así que te ves obligado a participar, si evitásemos las respuestas masivas, no se colapsaría el grupo.

No hables mal de nadie: hablar mal de la profesora hemos dicho que no, nunca, pero vamos que esa base es para todo, no hay que criticar a nadie nunca para que sea comidilla de las malas viboras. Cuando tengo un problema con una madre lo hablo a solas y si tiene o no solución eso no hace que vaya luego a hablar de ella con los demás. Nunca lo he echo, y sé de quienes sí, yo me alejo de gente así como de la peste.

Grupismos no, hace años que terminamos parvulario: eso de hacer grupos específicos de critiqueo de unas cuantas madres (que lamentablemente las mujeres tiramos más de malajes), es vergonzoso. Me cuesta creer que madres dejen de hablar a otras por no compartir opiniones, porque una madre le avisó de que su hijo pegó o insultó a su hijo,  y le niega el saludo y el trato para los restos con frialdad, como si le debiese dinero o como si le hubiese hecho algo terrible. Ay y esas madres que cuando una se enfada con alguien el grupito le hace la ola, le sube los humos y hacen un completo boicot, ¡peor que los niños, adultos que aún no llegaron a madurar!

No todos quieren unirse, pregunta: pese a la buena utilidad que puede haber, yo lo veo un poco incordio, así que entiendo que haya quienes no quieran pertenecer a los grupos, ¿qué se gana? Para hacer amistad no hace falta, la relación se forja fuera de las pantallas. Y quienes son productivos (como yo) no tienen ganas de cuchichear. Todo lo que se habla en el grupo se puede decir en persona, siempre coincidiremos al ir a buscar a los niños al cole. 

No compartas fotos de otros niños: me parece genial que una madre que se alegre con las fotos de su hijo quiera compartirlas en el grupo pero por favor, antes de hacer que rule por todas partes hay que pedir permiso a los respectivos padres de todos los niños que salen en esas fotos. 

No hagas las cosas por tu hijo: si no sabes qué ropa tiene que ponerse (cuando lleva uniforme), si no te acuerdas qué día tiene que llevar fruta para almorzar en el patio, si no sabes el día de la próxima excursión o de los exámenes, etc es importante que preguntemos a nuestros hijos y que ellos lo pregunten a sus profesoras porque así les hacemos autónomos y responsables. 

No preguntar sobre los deberes: cuando no entendía lo que ponía en la agenda o cuando mi hijo olvidaba los libros, escribía en el recuadro de los padres, que mi hijo se olvidó, o que no entendí qué era, esto hizo que él se preocupara mucho más en no olvidarse nada y en escribir mejor la agenda, las veces que no entendíamos ni yo ni él, también lo escribía y al día siguiente la profesora se lo explicaba y lo aprendía. 

Existe Google: no entiendo por qué llegan a preguntar cosas que fácilmente podemos encontrarlas en Google solo si tecleamos un poquito. No cuesta nada buscar en vez de molestar a los demás. 

No se escribe a cualquier hora: no se puede estar escribiendo hasta las tantas como si estuvieras hablando con tu amiga, ni tampoco muy temprano llegando a ser el despertador de la clase. Yo por muchos motivos silencio el móvil (y me aparece la luz, así que lo giró boca abajo). 

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El cambio de infantil a primaria




Mi hija mediana empezará el cole en tres días, igual que sus hermanos, pero la diferencia entre ellos tres es que ella por primera vez pasará de infantil a primaria. Ya estuvo en p5 el año pasado, cuando empezó su escolarización, a pesar de no haber acudido a p3 ni a p4, le fue genial y se adaptó a las mil maravillas.

Su hermana pequeña irá a p5, echará de menos a su hermana, fue un gran apoyo en su momento, pero mantiene una buena relación con sus compañeros y será de las más grandes de infantil, por lo que lo que no se sentirá tan insegura. 

Mi mediana podrá verse con su hermano, hay excursiones y momentos del patio en los que podrán estar uno al lado del otro y eso es muy bueno para los dos. Este segundo centro es más grande y hay alumnos de primaria, secundaria y bachillerato. 

Es cierto que no me gusta tanto que se mezclen niños de diferentes edades en un mismo cole, no tuve una experiencia muy buena en primaria con niños de la E.S.O pero este colegio al que van mis hijos separan mucho incluso en la hora del patio y no coinciden con facilidad, lo que me tranquiliza.

Mi niña ha aumentado su autoestima porque ha aprendido a leer y a escribir muy fácilmente y eso ha hecho que no se preocupe por empezar primaria sin saber leer ni escribir. Aunque se supone que es obligatorio saber hacerlo a partir de primero porque antes no es obligatoria la escolarización, en el cole nos decían que más valía saber de todas formas para que el peque no sufriera en las clases y tuviese dificultad.

Cómo apoyarles en su nueva etapa

  1. Preguntarles cómo están, mantener el contacto con la nueva tutora, fijarnos en el comportamiento y en el estado de ánimo del hijo al empezar el nuevo curso por si vemos algo ayudarles a expresar sus sentimientos.
  2. Promover la autonomía en casa para que los hijos puedan valerse por sí mismos en el colegio y no se enfrenten con dificultades. 
  3. Aclarar al hijo siempre de que nos tiene para lo que necesite, que si tiene problemas en el colegio estamos los papis para resolverlo y actuar.
  4. Recordar que tenemos un amor incondicional hacia el hijo que nada lo puede cambiar, aunque se haya portado mal o  no saque buenas notas.
  5. En este curso empiezan a tener deberes y hemos de aceptar con buen agrado la situación para que no afecte a la actitud positiva del hijo y así siga las normas del centro.
  6. Si no vemos preparados a nuestro hijo para hacer todos los deberes o los vemos excesivos podríamos comentarlo con la tutora para ver qué hacer para respetar la adaptación necesaria en primaria.
  7. Siempre después del colegio se tiene que dejar jugar a los hijos todo lo que se pueda ya que en el colegio pasan demasiadas horas sentados y esa media hora de patio no cubre su necesidad de juego y movimiento.
  8. Acudir a todas las reuniones a las que se nos invite a acudir, podemos presentar nuestras dudas y preocupaciones sobre nuestro hijo en clase. La buena comunicación es imprescindible.
  9. Charlar juntos sobre lo que se hará en los primeros días de clase y qué ocurrirá para que crrar una expectativa positiva y alegre en el hijo. 
  10. Reforzar los aprendizajes en casa con materiales educativos. 
¿A vuestros hijos les costó adaptarse?


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¿Escolarizar a los 3 o a los 6 años?





De momento tenemos la libre elección de que nuestros hijos incien su escolarización cuando lo veamos apropiado, en España la obligatoriedad es a los seis años, al empezar la primaria.

Pero hay una gran recomendación en llevar a los hijos desde los tres años para que se habitúen, socialicen y aprendan cosas necesarias acordes a su edad que se indican en el currículum infantil y que les prepara para la primaria.

¿Cuándo escolarizar?

Pienso que el cuándo empezar a llevar a los hijos al colegio es un tema personal, hay veces que no hay más remedio que llevarlos muy pronto e incluso siendo bebés por no tener donde dejarles, el trabajo no es flexible. Hay quienes se gastan mucho de su sueldo contratando niñeras.

Mi opinión es que hemos de hacer lo que esté en nuestra posibilidad, exigirnos de más puede crearnos ansiedad y angustiarnos mucho. Cada uno se apaña como puede, no querramos seguir los pasos de alguien que no vive en las mismas condiciones, tenemos que tratar nuestro caso sin comparaciones.

Mala experiencia en p3

Mi hijo mayor empezó el cole con tres, lo típico de que  inicien su etapa escolar en en p3, lo llevamos porque consideramos que era lo mejor, porque todo el mundo lo hacía, y hay quienes te hacen pensar que es obligatorio. Considero que con tres años no pudo aprovechar bien el curso, no estaba preparado. 

También sufrió, no quería ir al colegio, y él era movido, y las maestras se quejaban de que no se quedaba quieto y que no prestaba atención, para menores de cuatro años es exigirles demasiado. Con cuatro años aún siguen siendo muy pequeños, y pasar tantas horas sentados no es atractivo para ellos, están en edad de moverse.

Después de muchos años, de experiencia, observación y comparaciones, por supuesto que por no llevar a mis hijos a una escuela que siga la metodología para mí, ideal, Montessori, mis hijos no se han beneficiado tanto en la escuela.

Inconformidad con el parvulario

En especial, me refiero sobre todo a la lectoescritura: antes no es mejor, forzar y presionar a niños que claramente no están preparados es hacerles odiar el aprendizaje y que su interés innato por leer y escribir se vea dañado.

Por mucho que se estimule y que se hagan actividades agradables y preferidas por los niños, si no es el momento no lo es, siempre es necesario recordar que cada niño tiene su ritmo, no tratamos con robots sino con personas que tienen sus diferencias.

La letra con presión no entra

No conseguir que todos aprendan lo mismo a la vez no es un fracaso, el fracaso es hacer perder el interés por no saber enfocar el aprendizaje. Si un niño no consigue de ninguna manera escribir las letras, pues se le anima a hacer letras de forma sensorial y divertida, sin utilizar fichas repitiendo la direccionalidad como si fuese un castigo (escribir muchas veces es un castigo que se aplica en la E.S.O).

Y es cierto que hay colegios que innovan, utilizan imprimibles o materiales manipulativos para hacer que los alumnos aprendan jugando pero en realidad se aplica en pocos centros y a medias, no es un método que se complete y generalice en todas las asignaturas, todavía se acude a libros y fichas.

Escolarización tardía con mejor resultado

Mis hijas fueron más tarde, la peque con 4 y la mediana con 5. Fueron antes de la primaria pero más tarde que su hermano mayor. Mis hijas no estaban preparadas para lo que se les exige en parvulario y no quería que se frustraran. Una mala experiencia puede cambiar la perspectiva del niño.

También fue porque mis hijos han llevado pañal hasta los tres y medio casi cuatro y en el colegio aunque se aguantan se lo toman mal y yo no soy de quitar el pañal para comodidad de nadie si eso hace que mis hijos sufran. 

En general me di cuenta que ninguno de mis tres hijos va bien en p4, se adentran en las letras pero no consiguen poder escribirlas y les daña por dentro. En este curso se hace escribir muchas veces, cuando realmente no tiene un resultado eficaz en la memorización de las letras.

El problema está en el cómo 

En p5 ya les veo más maduros y con más facilidad. Tengo el ejemplo de la mediana que nunca le hice hacer fichas de letras y entró en p5 de golpe y en poco tiempo escribió perfectamente, leyó con fluidez y memorizó las letras sin que se las hiciese repetir.

Logré que ella se preparase indirectamente a la escritura mediante actividades de vida práctica. Se acercó a las letras, no se veía capaz y no me metí, dejaba que ella hiciese lo que sentía sin indicaciones. 

La socialización la podemos encontrar en la calle, el mercado, las tiendas y en el parque juegan y conocen niños de diversas edades. Si quieren se relacionan y sino no, normalmente hasta los cuatro o cinco muchos niños no quieren relacionarse y no es malo. En las escuelas se les expone a muchos niños desconocidos y se les hace relacionarse un poco obligados.

Aún sabiendo desde el principio que la pequeña no estaba preparada la llevamos al colegio porque nos lo pidió, las dos querían y estaban entusiasmadas por ver a su hermano. Tener hijos de diferentes edades ayuda en el aprendizaje, la magia de mezclar edades en las aulas Montessori.

Mientras vayan al colegio por las tardes haremos actividades relacionadas pero presentándolas de manera distinta, con la peque trabajaré las letras SIN FICHAS, al menos en parvulario las evitaré porque no estoy de acuerdo. 

Nadie puede elegir cuando un niño está preparado, él mismo lo transmitirá con sus gestos.

Pues sí, enseñar en casa da la autoridad y el derecho a los padres de enseñar según el método que quieran, eso es lo bueno de no llevarles al colegio, sobre todo si presentan dificultades en seguir el ritmo de la clase o si no se les ve preparados. Sé de niños que han ido mal en parvulario y sus padres los sacaron y se esperaron a que empezasen primaria (hay profesores que hacen repetir curso en p5).

Pero claro eso implica no poder trabajar o quitar horas y por ende, recibir menos sueldo. Enseñar en un ambiente con solamente dos niños no es lo mismo a que hubieran más, eso es lo que más se nota. El espacio y otros factores hacen que el esfuerzo sea mayor. 



La escolarización temprana no es necesaria

Aunque en parvulario puede valer la pena hacerlo si se puede porque es una etapa delicada de los niños. Si en casi todos los países de Europa la escolarización es obligatoria a los seis e incluso algunos a los siete, demuestra que es muy precoz hacerlo antes. Está claro que el colegio es ante todo una necesidad de los padres, para tener tiempo libre o para conciliar con el trabajo pero no es tan necesario para los niños. 

Mi hijo mayor me preguntó muchas veces si yo podía ser su profesora en vez de ir al colegio (se me encogía el corazón de la pena de que sintiese que en el cole no está bien). La solución para que no vayan con atraso en la primaria es enseñar en paralelo lo que en cada edad se trabaja y el adulto elige cómo enseñarlo, esa es la libertad que una vez empezado el cole se pierde. El adulto ha de comprometerse y tiene una responsabilidad considerable pero en infantil es fácil y no olvidemos que los niños nacen queriendo aprender, si respetamos su ritmo y le damos libre movimiento y elección, nos sorprendemos.

¿A qué edad empezaron el cole vuestros hijos?

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El transporte escolar: sí o no



En España hay colegios que cuentan con transporte escolar pero en comparación con otros países, es poquísimo. Por donde nací y donde estamos nosotros ahora, nunca había oído hablar de esta opción, vamos que no existe, y cuando me enteré de que algunos colegios lo hacían me quedé boquiabierta.

Lo típico es utilizar el bus escolar solamente en momentos específicos como en una excursión, de colonias o al hacer piscina. Al pagar la actividad se incluye el precio del transporte y los niños van acompañados de varias profesoras. 

Me encanta el bus escolar

Personalmente me gusta mucho que se pudiese contar con el transporte escolar para que los niños fuesen al colegio. Nosotros no podemos contar con ello pero si tuviese la oportunidad lo contrataria. 

Lo respetuoso de este servicio es que todos los padres no tienen que pagarlo, solamente quienes hagan uso de él, así que cada uno elige si quiere o no sin imposiciones y el bus recorrerá los caminos necesarios para los niños que van en él sin alargar de más el recorrido.

Es más seguro

Como madre me gusta ya que los hijos se hacen más autónomos, dejan de depender de los padres a tal punto de llegar a casa sin que éstos vengan. Les quitamos ese miedo de atreverse a ir al colegio solos pero a la vez les protegemos de ir completamente solos por el camino a pie que tiene más peligros como que hubiese un atropello por no mirar bien el semáforo y por si alguien malintencionado se le acerca, en el bus está rodeado de gente que conoce, y hay más vigilancia. También evita que los niños se agoten al regresar a casa después del ajetreo escolar, ya que muchos viven a 20 minutos.

Tiene buen efecto en los niños y en sus habilidades sociales

Esto hace que los niños adquieran confianza en sí mismos, que su autoestima suba porque se ven reforzados por el hecho de sentirse autosuficientes. El camino a casa se hace divertido, a mí me encanta ir en bus, es como un paseo y además van acompañados de sus compañeros de clase, que se consideran amigos. 

Y el estar solos en el bus, hace que mejoren su relación porque mientras están sentados charlan y hacen juegos, se sienten más unidos ya que para no aburrirse se acercan más aunque se tratase de alguien con quien no tuviesen mucho trato.

Comodidad y menos tráfico 

El transporte escolar también hace que haya menos tráfico por lo que evitamos caravanas de coches por la gran cantidad de padres que van a buscar a sus retoños. Es mejor para el medio ambiente porque se contamina menos.

Nos beneficiamos también de que el transporte acerca a los hijos donde queramos que vayan, nuestra casa, la de la niñera, la de la abuela o de la tía, etc. Y esto evita que los abuelos que son ancianos se desplacen porque tienen dificultad de movilidad y que los padres que tienen problemas para poder conciliar vean que la situación se mejora.

Lo que sí que no me gusta es que a veces la parada del bus está muy lejos de la casa de los niños y lo correcto sería que fuese lo más cercano posible y si fuese delante de cada casa de cada niños entonces sería perfecto. 

¿Vosotras qué pensáis?

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Cómo empezar el colegio sin agobios


¡Yujuuuuu! Empieza el colegio, y nos mostramos contentos y con nervios para que empiece el nuevo curso. Es algo especial sobre todo para la chiquitilla mediana de la casa que empezará primaria, despues de la alegría que nos dio este verano con su diente caído  irá a otro centro que está separado de la etapa infantil, pero afortunadamente verá a su hermano así que se sentirá arropada en este cambio.

Evidentemente nosotros hablamos de la escuela como un lugar maravilloso y que nos encanta, aunque el sistema educativo me atragante, pero mientras la situación sea así y no se pueda hacer nada, hay que saber adaptarse y tener paciencia.

Jamás reaccionamos ante la vuelta al colegio como una desdicha, podemos hacerlo sin maldad exteriorizando el desagrado de que se acaben las vacaciones tan rápido, de que tengamos que volver al trabajo y por ende dispongamos de menos tiempo para estar todos juntos... pero hay que moderse la lengua para no transmitirlo a los hijos que son niños que estudian y les queda un largo camino (no les hagamos ver aburrido estudiar) y nosotros por nuestro bien, tendríamos que cambiar nuestra visión.

Trabajar puede ser agotador, y podemos no estar contentos con el sueldo que se nos dé, nos puede tirar para atrás madrugar y tener un tiempo libre muy limitado pero es necesario cambiar la actitud para poder rendir mejor y ser más feliz. Si no puedes cambiar la situación, cámbiate a ti misma.

Tips para una vuelta al cole agradable 

Tendríamos que acordarnos de todo lo necesario para nuestros retoños. La lista de lo necesario para el curso lo tenemos siempre a mano y vamos tachando, teniendo tres hijos es más lioso pero nunca nos ha faltado nada. 

Hay que mirar que no falte el material escolar, los libros y el uniforme. Mis hijos llevan uniforme, nosotros tenemos que comprar la ropa en el Corte Inglés porque el colegio los vende ahí, pero si en el cole de vuestros hijos no os exigen dónde comprar, podéis ir a Marks & Spencer, hay prendas muy bonitas y económicas y en Mimao hay zapatos y bambas colegiales de calidad para que los peques las desgasten jugando y aprendiendo. 

A dormir más pronto

Nos guste o no, los niños tienen que cambiar su horario de dormir, hemos de ir haciendo lentamente que duerman más pronto y que también vayan madrugando más. Los nuestros empiezan el colegio el día 12, por lo que vamos haciendo estos días el cambio.

Lo que más puede fastidiar la vuelta al cole es ir demasiado cansado, así que no hay que dejar para el último día este cambio, eso de aprovechar los últimos días de vacaciones siguiendo con el mismo ritmo no será tan bueno para ellos.

Todo hecho antes de dormir

Para que por la mañana no perdamos tiempo buscando libros, deberes, materiales ni ropa, debería prepararse con antelación. Que cada hijo sea responsable de lo suyo y lo deje puesto en su habitación o dentro de la mochila. Esto hace que nos despertemos relajados y que no nos estresemos con miedo de llegar tarde al colegio.

Ayudar a adaptarse de nuevo

Aunque los hijos hayan estado tantos años yendo al colegio, después de las vacaciones parece como si fuese un lugar extraño incluso les puede dar vergüenza ver de nuevo a sus compañeros de clase y a las profesoras.

Pueden tener dudas, preocupaciones o miedos y hablar con ellos sobre el comienzo de curso puede aliviarles. Es bueno que se levanten con tiempo para desayunar y vestirse sin prisas que son incómodas y llevan a discusiones. 

El desayuno cuenta

El desayuno no es tan imprescindible como nos lo hicieron pensar, y si el niño no tiene hambre no se le ha de obligar a comer, pero es cierto que el desayuno aún así sigue siendo necesario porque al dormir se pasan muchas horas sin comer ni beber y en la escuela se exige mucho de ellos por lo que un buen desayuno les ayuda en su rendimiento escolar.

Aviso desde ya que el desayuno perfecto no es galletas, leche, zumo de bote y bollería. Todos lo hemos utilizado para acelerar nuestro trabajo y porque no requiere de esfuerzo pero es lo peor que podemos dar a nuestros hijos.

A mí que se me da mal cocinar y no tengo tiempo, me cuesta ponerme pero me estoy comprometiendo conmigo misma en hacer desayunos más sanos y naturales. Con poco o cero azúcar y sin leche, porque hay más maneras saludables de adquirir calcio.

Seguir con juegos en el aire libre

Para que no asemejen a dejar de pasarlo bien con la entrada al colegio, los hijos tendrían que seguir haciendo actividades y acudiendo al parque. Por muy pronto que les hagamos dormir, que tengan que cenar y que ducharse ¡ah y hacer deberes! No pasa nada que jueguen en el parque, hay tiempo para todo y es bueno para su desarrollo.

Las extraescolares no habrían de imponerse, es mejor que sean ellos quienes elijan si quieren hacer algo o no y el qué. Lo que no debe faltarles nunca es el juego libre. Y promover una salud física saludable haciendo juegos de movimiento como carreras, saltar la comba, ir en bicicleta, en patines etc. 

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Prevenir mareos de los niños en el coche




Hemos hecho viajes en avión, y nunca pasó nada extraño, y no se nos pasaba por la mente tener que prevenir mareos de los niños, hasta que un día fuimos en coche unas dos horas y media, y la peque vomitó. Nos sorprendió porque no tenía indicios de que le fuese a pasar, pero por la situación del día, que tuvimos mucho trabajo, no comimos bien ninguno, y decíamos de comer algo al llegar.

Pasó cuando faltaban cinco minutos para llegar al hotel, llevábamos toallitas con las que pudimos limpiarla, y al llegar le cambiemos de ropa y dejemos la sucia en la lavandería. Los días siguientes estuvo bien y el día de vuelta no sucedió nada, así que me alegro de que haya sido ese día y que no le pase siempre, porque me daría angustia saber que lo sufriría siempre.

El mareo por movimiento o cinetosis, generalmente va acompañado de ganas de vomitar y es un trastorno del equilibrio debido al movimiento en las personas que viajan, tanto en coche como en avión, tren o barco. La causa es por una pérdida de equilibrio en la que interviene la descoordinación entre la vista y las sensaciones que recibe el oído interno y nuestro sistema osteomuscular. No suele pasar en niños menores de dos años pero a partir de esa edad la sensibilidad al mareo puede darse hasta los 12 años. Luego disminuye su frecuencia aunque hay adultos que siguen teniéndolo para siempre.

Pautas para prevenir mareos

  • Recomendar al niño que tenga la vista fija en el horizonte, mirando recto o por las ventanas.
  • No hacer que el niño se entretenga haciendo otras cosas como leer, dibujar o jugar porque el se fija en algo y luego al levantar la mirada tiene más probabilidad de marearse por el cambio brusco.
  • Evitar que el niño tenga hambre o que esté hinchado por comer demasiado. 
  • En los viajes largos es mejor tomar algo ligero cada dos horas.
  • Al conducir se tiene que evitar la conducción brusca, con especial cuidado en las curvas y frenazos.
  • En el coche conviene mantener una buena temperatura, evitando el calor excesivo o la calefacción muy fuerte, nosotros ponemos el aire acondicionado durante todo el trayecto y estamos de perlas.
  • Distraer al niño para que no se maree, charlando, inventando historias, haciendo juegos de preguntas, diciendo trabalenguas, jugando al veo-veo o a cualquier juego en el que se haga referencia al alrededor.
  • Si el niño se está empezando a marear, debería bajar del coche para moverse un poco y comer algo.
  • Si tienen sueño y se duermen no se marearían, porque al dormir no se producen los mareos, viajar en horarios que el niño suele dormirse previene que se produzca.
  • Llevar bolsas para poder vomitar por si acaso.
  • No fumar dentro del coche.

Seetroën, las gafas que evitan mareos 


Estas nuevas gafas diseñadas con cuatro aros sin cristal que hacen que puedan ser compartidas, tienen un líquido que se mueve de un lado a otro y hacia adelante y hacia atrás. Se ha utilizado la tecnología Boarding Ring. Según las indicaciones, las gafas se ponen al notar los primeros síntomas de mareo, tras diez o doce minutos, el dispositivo permite a la mente que se resincronice con el movimiento percibido por el oído interno mientras que los ojos se mantienen fijos en un objeto inmóvil como un smartphone o un libro. Estas gafas están patentadas y testadas, son paramédicas y tienen una eficacia del 95%, pero ha de ser utilizado por mayores de diez años, su precio es de 99€.

Las pulseras antimareo

Para los peques y como medio más económico tenemos las pulseras antimareo, no sé si funcionan porque nunca en al vida las he utilizado, ni yo ni gente cercana a mí, pero como todo, imagino que quizá no sirve a todo el mundo, pero por probarlo, si es necesario, me parece bien. Están hechas con productos naturales, basándose en la acupuntura, recomendadas a partir de los tres años. 

¿Vosotros o vuestros hijos os mareáis durante los viajes?



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Las notas: ni premio ni castigo


Cuando eres pequeño simplemente te entregas a tu ambiente y disfrutas todo lo que puedes, te tomas el parvulario como un lugar de juegos y de encuentro con otros niños de la misma edad con quienes entablar amistad.

¡Qué bonita esa época en la que se iba sin miedo a no saber hacer algo bien, ni a ser juzgado por nuestros errores!

Pero desde que empezamos en Educación Primaria, esa libertad de elección, ese aprendizaje sin dramas, esa atracción por lo que nos envuelve, desaparece. 

Quisiéramos muchos un colegio que se basase en una metodología alternativa, pero la realidad es que no está al alcance de todos los bolsillos, y otra vez de nuevo, ponemos los pies en tierra para analizar la situación.

La pesadilla viene con los exámenes que empiezan desde primero, con la excusa de que es para valorar al niño, ya crean desde pequeños ésa ansiedad por tener que estudiar y angustiarse por los resultados.

He visto madres atosigadas y hasta el moño de que sus hijos de seis años estuviesen estudiando hasta las tantas, cuando la criatura acababa de empezar Primaria, ¿esta son maneras de hacer ver la etapa escolar que les espera?

Cuando recibimos las notas, que nos las dan cada trimestre, no les echamos cuentas, para qué mentir, la evaluación no me convence, no soy profesora pero sí madre y no soy una ignorante tampoco, leo mucho y mi observación cada vez es más concisa.

A veces a los niños se les juzga por una ficha, por una palabra, por un acto, y muchos profesores se olvidan de las demás cosas que sí saben hacer. El error llega a generalizarse tanto y las exigencias agotan tanto en las clases que impiden que se valoren los esfuerzos y los avances reales e importantes de los alumnos.

Yo no podría decidir qué nota poner a un niño de seis años basándome en un exámen que hizo, porque puede ponerse nervioso, se puede bloquear, quedarse en blanco, estresarse por miedo a hacerlo mal, continuamente nos dan la brasa de que equivocarse es fracasar.

Con las notas ¿aplaudimos o nos enfadamos?

Si el hijo ha sacado malas notas, no hay que descargar en él la furia que nos produce por no haber cumplido en él nuestras expectativas, ni por la frustración que pudiéramos llevar dentro de un fracaso interior de nuestra etapa escolar.  

Es necesario ponerse en el lugar del hijo que es quien peor se siente aunque lo niegue, lleva todo el curso atareado, lleno de deberes para todos los días de la semana después de estar en el colegio de ocho a cinco de la tarde. Los niños que también acuden al colegio por la tarde no deberían seguir haciendo deberes, tienen suficiente con todo lo que les toca.

¿Castigar para que el hijo estudie mejor?

El castigo es contraproducente, solo daña el autoestima y hace hundirse aún más al hijo. 
Pese a que nuestro hijo haya podido suspender, tiene que tener claro que los padres les seguimos queriendo igual, las notas no aumentan ni disminuyen nuestro amor por él y que le seguimos viendo con los mismos ojos llenos de ilusión y de aprecio. 

Ni por asomo hay que ridiculizar, ofender o insultar a los hijos. No sé en qué mente cabe que con violencia o de forma desagradable consigamos que las cosas cambien. Necesitamos una buena relación entre padre e hijo, y ser tan superficial como para rechazar a un hijo por sus notas es deplorable.

Utilizar el castigo como método de correccio o de avance para un niño, no es sensato. Lo mejor es crear una estrategia de estudio individualizado, mostrar apoyo al chiquillo, reconocerle que es capaz y que que no lo haya logrado esta vez no quiere decir que no podrá. El ánimo y el buen trato pueden transformar, la comprensión ante una situación delicada, el grsn ejemplo de mostrar que el error no nos condena a ser fracasados, aprender del error, mejorar nuestra actitud, darnos oportunidades, y encontrar en los padres ese apoyo  incondicional es de las mejores formas de mostrar el amor paternal-maternal.

Todos los niños merecen vacaciones aunque suspendan

Ni “te quedas todo el verano sin playa”, ni sin parque, ni sin juguetes nuevos, sin jugar, sin estar con amigos, sin hacer su actividad favorita, sin helados,etc.

Al terminar el curso hay que apuntar donde el niño necesita mejorar y dedicar una hora al día, con preferencia por las mañanas que es cuando tienen más capacidad de concentración. No hay que estar dale que dale porque presionar tampoco soluciona nada, mejor hacer poco pero bien hecho estando el niño receptivo que mucha cosa y agobiar con tanta información de golpe.

El resto del día el niño debería poder jugar y hacer otras actividades sin diferencia alguna. Que se ponga a leer un rato por la tarde eso sí porque leer es un placer que se crea leyendo a menudo.   Leer hace que se memorice bien la ortografía, que se lea mas fluidamente, se trabaja la comprensión lectora y se disfruta. Leer ha de considerarse como una diversión y no como una imposición. Los libros han de presentarse con atracción para que sean leídos con ganas.

El colegio suele dar deberes y si saben que los niños tienen ciertas asignaturas con las que les cuesta más pueden aconsejar ejercicios o libros. Lo bueno siempre es variar los libros y/o fichas con materiales manipulativos

En el momento en el que hacen los ejercicios es bueno que estemos cerca haciendo otra cosa pero sin hacer ruidos y sin la televisión puesta, que preguntemos qué hace, que nos mostremos interesados en lo que nos cuenta, si tiene dudas le explicamos con paciencia. Nunca deberían mandarse hacer qnte nuestra pasividad o en un momento que no estamos disponibles, tampoco han de ser un entretenimiento para dormir. 

No hemos de exigir a nuestros hijos que sean mejores simplemente por compararles con los hijos de otros. Cada niño tiene su ritmo, el deseo de aprender a de nacer por gusto y no por ganar a nadie. El aprendizaje no es una competencia, no hay ganadores ni perdedores. 

Hay niños que tienen dificultades de aprendizaje que les impide centrarse en los estudios. En lugar de tacharle de vago, se ha de charlar en familia o buscar ayuda profesional. Muchas veces el niño no tiene las herramientas necesarias para afrontar su curso escolar, cabe recordar que el colegio tradicional presenta una enseñanza estandarizada para todos y que no se tienen en cuenta las necesidades de los niños.

¿Premiar por lo alto las buenas notas?

Tirar la casa por la ventsns y hacer un regalazo al niño para que se sienta un privilegiado y que lo que ha hecho merece un premio tampoco es bueno.

Los niños han de sacar buenas notas por su bien, han de interesarse por ellos mismos, y no a cambio de nada. En esta vida no siempre el esfuerzo y dedicación es recompensado de forma material. El estudio tiene como recompensa aprender cosas interesantes y beneficiosas para uno mismo y para que el dís de mañana se pueda trabajar en algo que nos guste, los padres han de orientar a los hijos desde pequeños para que  no se sientan indecisos.

Dar regalos es bueno, es una muestra de interés por la persona y de amor, parte del desarrollo natural del niño tiene lugar mediante el juego, los niños necesitan juguetes y jugar de diferentes formas, un juego variado es propiciar un buen desarrollo. Pero no a cambio de nada porque sino convertimos a nuestros hijos en interesados y en materialistas. Hay que llegar a un equilibrio.

Hay que enseñar al niño a sentirse satisfecho por sus logros, no a buscar el éxito escolar solo para ser elogiado o premiado. Adler

Que se sientan contentos de conseguir sus objetivos, tiene que hacerles sentir satisfechos del esfuerzo. Los regalos más apareciados por los niños son el reconocimiento paternal, oir decir “enhorabuena, lo has conseguido”, abrazar, sonreir, mostrarse contento y ofrecer un tiempo de calidad en familia. Los momentos en familia son los más necesitados por los niños y los que más les hacen felices, no necesitan más. Si hacemos otras cosas que sea porque se planea con naturalidad y no por las notas.

¿Cuadernos para verano?

No me gustan nada esos deberes de fichas que hacen que los niños tengan que estar atados a deberes cada día. Pero como mis hijos van a un colegio tradicional, ves tú a decir que no que les ponen mala nota y se acabó. Qué vamos a hacer, pero intento no agobiar y hacerlo al ritmo del niño para que no se le atragante el aprendizaje.

Los niños necesitan desconectar, dos meses tampoco son para tanto y pasan muy rápido, en ese tiempo no se les va a olvidar lo aprendido y si pasase, es tarea del maestro refrescar la memoria y reforzar las enseñanzas pasadas en vez de querer taladrar la información a la fuerza en días veraniegos para el disgusto de los críos.

Con esto me refiero a cuadernillos de repasar lo del curso o adelantarse al curso que viene, cuando en realidad nuestros hijos sacan notas buenas y no hace falta. Cuando el niño saca malas notas, entonces sí, sl ver que tiene dificultad con algo y que se refleja en sus notas, habrá que ayudarle pero es mejor que sea poco tiempo y de forma divertida a ser posible para que el conocimiento entre con pasión en el corazón del niño.


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Cómo proteger a los niños del sol


En verano hace mucha calor, sabemos cómo resfrescarnos, prevenir ahogos, utilizar flotadores y manguitos  de calidad que no sean hinchables, ¿pero qué falta más? ¿Hemos terminado o aún queda algo? Nos falta saber proteger a los niños del sol.

La exposición al sol es beneficiosa para todos porque estimula la síntesis de vitamina D, favorece la circulación sanguínea y actúa como tratamiento para algunos problemas de piel. Sin embargo, una sobreexposición que pasamos al sire libre en verano puede ocasionar problemas para la piel.

Si no protegemos la piel del sol, a parte de quemarnos también, el exponernos demasiado en el sol puede provocar manchas, arrugas, cataratas y cáncer cutáneo, en especial a nuestros hijos. Si los peques tienen los ojos claros o la piel clara, hemos de ponerles lociones fotoprotectores con un factor mayor de 15.

La aparición del cáncer de piel se relaciona, pues, con la exposición a los rayos solares durante períodos de tiempo largos y con exposiciones intermitentes e intensa.

Recomendaciones 

  • No hemos de exponer nunca directamente al sol a los niños de menos de un año ni han de utilizsrse fotoprotectores con ellos. Hasta los tres años la capacidad de respuesta de la piel, no está bien definida, y ha de ser limitada.
  • Se ha de evitar exponerse al sol en las horas centrales del día (entre las doce de la mañana y las cuatro de la tarde). 
  • La sombra es la mejor protección. Hay que resguardarse de los rayos del sol bajo la sombrilla o árboles, aunque la proteccio no es completa porque en superficies de agua, arena, nieve y hierba se reflejan las radiaciones solares, y se recomiendan piscinas en forma de iglú o  tienda de campaña para dejar más protegidos a los bebés.
  • Se ha de proteger el cuerpo del peque con ropa adecuada y sombrero. En los más chiquititos, el uso de gorra,  gafas de sol, pantalones y camiseta es imprescindible al menos hasta los tres años. Los bañadores con manga que tienen protección de los rayos uva son ideales.

Acerca de la ropa: los colores oscuros protegen más que los claros, así como el algodón, la viscosa, el rayón y el lino protegen menos que el nailon, la lana, la seda y el poliéster. El sombrero de ala ancha hará sombra en la cara y cuello.

Respecto a las gafas: son necesarias para evitar daños oculares. Han de tener una protección 100% frente a los rayos UV y estar homologadas por la Unión Europea. 

  • Utilizar un fotoprotector para niños que sea resistente al agua, al sudor, y a los roces, siempre de SPF superior a 50 y con el símbolo, aplicándose cada dos horas y tras bañarse. Para menores de tres años se deben escoger fotoprotectores de bebés. Ha de aplicarse solo en las zonas del cuerpo que estén expuestas al sol.
  • Mantener hidratados a los churrumbeles durante la exposición al sol, dándoles mucha agua y fruta.
  • No solo tenemos que protegernos del sol en verano, sino durante todo el año. Las medidas de peotrcxio del sol deben tomarse sunque esté nublado o haga viento. 
  • No aplicar perfumes ni colonias con alcohol al exponer al peque al sol porque pueden resultar fotosensibilizantes.

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