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Ir al Tibidabo con niños


Cuando era pequeña estuve en un parque de atracciones que estaba en Montjuïc, me invitó el Club Super 3, del que era socia, el día de mi cumpleaños, conmigo vino mi hermana y mis tíos.

A mí me gustó mucho pero no sé por qué razón ese parque cerró, y ahora tenemos a este en su lugar. Tibidabo lleva décadas en pie, no lo conocía antes de tener hijos, porque iba al que os he comentado ahora y también a Port Aventura.  

Este lo conocí por mi marido que me dijo de llevar a los niños. En su momento, que hace unos años, nos arrepentimos porque eran demasiado pequeños y no se podían montar en casi nada. Esta fue la razón de dejar de hacer planes para ir a parques de atracciones.




Este año hemos vuelto a ir, algo que no sabía, es que en la web de Tibidabo se puede saber en cuántas atracciones podan montarse los peques basándose en la estatura  Al mirarlo supimos que se podían montar en casi todo, la peque también, así que nos hemos hecho el carnet todos. Por ciento y pico, podemos ir las veces que queramos. 

El lado malo es que siempre tendremos que pagar el parking, pero bueno solo nos cuesta 10€ el día. Este parque está muy alto en una montaña. Se pasa por la autopista larga y por el hospital Vall d’hebron donde nació mi hermana.

El camino hacia la cima de la montaña es bonito, por el recorrido hay un gasolinera por si hace falta. Al llegar, el parking suele estar llenito, y hay veces que se tendrá que esperar un rato a que se vacíe (en verano es peor).

El parking tiene varias plantas y en frente está la taquilla para comprar las entradas, si tienes el carnet, tienes que llevar el carnet de todos, y los muestras, te dan las pulseras y te vas a disfrutar.

Este parque es más pequeño que Port Aventura, no hagamos comparaciones, que son odiosas, pero me ha gustado porque tiene otro tipo de atracciones similares a las de feria y otras que no las ves en ningún sitio.

Tibidabo tiene su punto, es divertido para todas las edades. Tiene bastante cantidad de atracciones, el ambiente es muy bonito, las vistas son sorprendentes (ves toda Barcelona), el precio no es abusivo, estás en plena naturaleza y a partir de los 4 y medio, cinco (todo depende de la altura del hijo) pueden montarse en casi todo.

Mi hijo de 7 años se puede montar en todo, en algunas cosas solo y en pocas acompañado, la mediana que tiene 6  se puede montar en casi todo y en algunos acompañada, la otra igual que su hermana pero en unos sitios menos por la edad que tiene 4 y medio.

Hay nuevas atracciones para los más peques, esto me encanta porque si vas con niños más bebés podrán disfrutar. 

Nosotros ya hemos ido más de cinco veces porque como tenemos el carnet vamos siempre que queremos, muchos días festivos o en fin de semana lo pasamos allí. En invierno y otoño se disfruta más porque hace menos calor pero siempre está el inconveniente de la lluvia, mejor mirar la app del tiempo para comprobar que no lloverá.

En Halloween hemos ido, daba mucho canguele porque pensaba que el show consistía en matarnos de miedo pero no, fue muy divertido y el miedo se podía soportar. Todos los shows y eventos especiales son anunciados en la web.

Ahora que hace mucho frío en Barcelona, que tenemos el otoño más frío que han visto mis ojos, es mejor ir muy pronto y estar en horas de sol porque cuando no hay sol y sobretodo cuando se hace de noche, el frío es insoportable. 










Una de las novedades del Tibidabo que tenía muchas ganas de probar, era la atracción en la que te subes a un tren que va rápido y te pones unas gafas de 
realidad virtual.
 ¡Bufff era de lo más guay! Se pueden poner a partir de los 7 años.

Es una experiencia muy chula, la atracción se hace más emocionante porque parece que estás en otra dimensión, que vuelas, que haces saltos altos de una montaña a otra, bueno... hay que vivirlo para entenderlo. 

Mi marido se asustó la primera vez, al tener las gafas no sabía si volábamos de verdad y me preguntaba si yo estaba bien xD. 

El tren de la bruja desde lo alto es muy emocionante, y al entrar en la cueva descubres cosas preciosas.

El columpio que te hace volar muy alto es de lo más, siempre que me monto me da cosilla pero miro hacia arriba en lugar de hacia abajo para disfrutar del momento.

El cine 4D es una pasada, tiene efectos muy guays y es una opción entretenida.





En invierno el horario va cambiando, es mejor antes de ir mirar en el calendario online de la web. Podemos utilizar boxes si queremos guardar pertenencias. 

Hay muchos puestos donde comprar bebidas y granizados, churros, helados, palomitas, souvenirs de Barcelona y Tibidabo, chuches ¡y el algodón de azúcar! En verano las abejas se pegaban al puesto y tuvieron que cambiarlo de sitio, en vez de estar arriba del todo ahora están en la plaza de ajedrez (como le llamo yo jajaja). Aquí veréis los servicios disponibles.













El barco y la montaña rusa son de mis preferidos. Pero me encanta la variedad que tiene porque se pueden hacer  muchísimas cosas. Las colas no son tan largas y no duran tanto, aunque hay momentos en los que se tiene que ser más paciente. 

Hay zonas de picnic para traer comida de casa, nosotros hemos comido en el restaurante de arriba y no nos gustó nada. Por no gustar ni las patatas fritas nos gustaron,  en esto estoy bastante decepcionada y deberían mejorarlo, por eso ya no hemos vuelto a comer allí, nos traemos la comida o vamos después de comer.

Lo que me gusta es que este parque de atracciones está más cerca de casa, en media hora llegamos. En Port Aventura tardamos de media dos horas. Y porqué no decirlo, cada uno tiene su encanto y ni uno reemplaza al otro. Son experiencias diferentes, y todas merecen ser disfrutadas.

Para las que tengáis bebés que gatean he visto en la zona de Lego donde los peques juegan que allí es el lugar idóneo y al lado hay un teatro de marionetas súper divertido. De noche es precioso porque hay muchas luces y hay caminos megarománticos con luces tenues. 

En verano se puede además jugar en las fuentes de luces que te mojan, y entre una planta y otra, se hace mucho ejercicio, todos terminamos cansadísimos y con la adrenalina por las nubes. Hay ascensores para quienes lo necesiten. 

¿Habíais ido al Tibidabo?

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Muerde la pasta: restaurante kid friendly



Los restaurantes que piensan en los padres y en sus hijos, son los favoritos por servidora, ¡cómo no! Hablé una vez de la necesidad de más restaurantes kid friendly, ésta vez os presentaré el restaurante Muerde la pasta.

La forma en la que lo conocimos fue muy curiosa, era un invierno en el que estábamos todos paseando y aprovechamos para comprarle una chaqueta a la peque, y se ve que esa tienda no estaba por ningún lugar, sólo en Hospitalet, así que nos fuimos hacia allá. 

Depaso tuve la oportunidad de conocer un centro comercial que se llama Splau, en la vida había ido, porque me quedaba lejos y porque ya tenemos otros centros comerciales preciosos en la otra punta.





Bueno, pues se ve que esa tienda había cerrado, y no encontramos la marca, creo que era zippy, por lo visto no había ninguna tienda física en toda Barcelona, lo dejemos pasar, y nos dimos una vuelta para conocer mejor el lugar.

Tienen un parque infantil gratuito en forma de barco que es maravilloso, justo al lado hay una cafetería en la que venden tartas, galletas, donuts y bizcochos, te puedes tomar algo mientras los peques juegan. Y cuando nos íbamos a ir, vimos que había un restaurante muy llamativo y que tenía un parque de bolas gigante.





Los peques insistieron mucho en que querían entrar porque les gustaba mucho, y así hicimos. Nos gustó la idea de tener un parque para jugar mucho más grande que el de Mc Donalds, y además con miles de bolas.

El restaurante es italiano, algo que también nos gustó, somos de comer mucha comida italiana, y todo lo que hay allí está delicioso. Hay pastas, ensaladas, carne, pollo, lasaña, pescado, pizzas, arroces, verduras, tartas, helados, fruta, yogures, bebidas gaseosas, zumos, agua....¡de todo! Y para rematar encima es un bufete, que pagas una vez (y no es muy caro) y comes lo que te da la gana, y las veces que quieras.







Después de comer, los peques se iban a jugar al parque, es muy grande, tienen mucho espacio para correr, saltar, escalar y tirarse por toboganes. Tanto esa primera vez como las demás, siempre está lleno de niños, lo que hace que se relacionen y que hagan amistades. 

Mi marido y yo disfrutamos de lo lindo charlando juntos, sin interrupciones, sin incomodidades, sin que nos pregunten cuánto falta para irnos, todos estamos contentos, nosotros hablando mientras podemos picotear o beber, y ellos jugando en el parque sin parar, ¿qué más se puede pedir?











A mí me parece algo necesario, y más para los padres que no contamos con ayuda familiar, ni contratamos a niñeras normalmente y queremos tener momentos de paz, y de estar un poco a solas, sin que nadie se sienta aburrido.

Cuando llega el frío, y a veces la lluvia de invierno, es muy cómodo, ya que los peques juegan en un sitio cerrado. Lo bueno es que puedes ir por la mañana o por la tarde, y te puedes quedar ahí espachurrado unas tres o cuatro horas.

También es perfecto para celebrar fiestas, nosotros lo solemos hacer, porque se convirtió en el lugar favorito de los peques. Cuando mi marido o yo quedamos con alguien que tiene hijos, vamos a estos sitios para que se pueda conversar con calma y los hijos se entretengan.



Pero para más encanto, el diseño de Muerde la pasta es súper moderno, acogedor y relajante. La luz es muy tenue, y cuando estás sentado, te entra calma, puedes ponerte a leer, a escribir con el ordenador, a charlar, y lo haces con mucha comodidad. Las mesas son anchas y los asientos son agradables.

El parque de bolas no está cerrado y tiene dos salidas por los laterales así que si el hijo es muy peque, habrá que ir vigilándolo, nosotros los vigilábamos pero como son grandecitos no hacía tanta falta. El mayor siempre nos avisa si no ve a alguna hermana, pero les dejamos ir y venir solos, incluso servirse solos, y van al lavabo solos también.

Me gusta porque los bufetes también fomentan la autonomía de los niños. El único inconveniente es que a veces no llegan a algunos sitios como en la bebida, pero en lo demás sí. 

Este fue de los mejores descubrimientos, porque apenas conozco lugares en los que ir con mis hijos, pocos restaurantes y cafeterías piensan en los hijos de los clientes, y mal hacen, porque ellos también cuentan y no tendrían que quedarse sentados todo el rato. Aunque fuese un rincón con libros, un tipi, una cocinita, un mercado y otros juguetes de juego simbólico, sería suficiente. El detalle cambia mucho y hace que se tengan padres fans y fieles de seguir acudiendo al mismo sitio durante años.

¿Conocías este restaurante? 

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Naturlandia: diversión para niños en Andorra



Nosotros siempre vamos buscando nuevos lugares en los que nuestros hijos se diviertan, ésts vez toca Naturlandia, un parque de actividades de Andorra con muchas actividades para niños y adultos.

Nunca había ido a Andorra, es un país muy cercano a Cataluña, estamos frontera con frontera, e incluso el idioma oficial es el mismo, el catalán, pero no me había picado tanto la curiosidad porque Andorra realmente solo es conocida por el esquí y es algo que no me ha interesado.

La nieve me gusta pero para hacer lo que yo quiera con ella, no para esquiar. Aunque no digo que no vaya a ir nunca porque si esa es la única manera de tocar nieve pues se va, que da tristeza que en invierno no podamos disfrutar de la nieve ni un poco. 

En el colegio de mis hijos que es concertado, en marzo van a esquiar aquellos que quieran, algunas veces fue a Andorra, otras a Girona, aquí en Cataluña también tenemos nieve solo que hay que irse a los pueblos y a las montañas que tiran más por el norte. 




Naturlandia es el parque de atracciones oficial de Andorra, es el único que tienen. En cuanto entras a Andorra se ve información y publicidad del lugar, eso me hizo pensar que quizá estaba por allí el parque pero ¡qué va! Se inicia el recorrido desde Sant Juliá de Lòria, y se sube una montaña que no se acaba, por allí se va viendo muchas casas, algunas habitadas y otras en venta, ¡qué bonitas eran, cuando ves el ambiente tan natural dan ganas de vivir allí!












Cerca de Naturlandia hay un hombre de pie que va dando publicidad de un restaurante que  hace paella y carne a la barbacoa, y tiene buenos precios para familias. Lo que pasa es que el parque cierra a las seis de la tarde y el restaurante abre a las ocho o por allí y claro, durante toda esa hora, ¿dónde esperas? Este es el problema, porque el restaurante está muy arriba de la montaña y si no estás cerca raramente vas, además de que no es fácil encontrarlo por la estrechez de las calles y la inaccesibilidad en coche a algunas calles.






Lo bonito del lugar es que está rodeado de naturaleza, hay hierba y piedras, no olvidarse de llevar bambas porque yo muy señorita fui en zapatos y me clavaba las piedras xD

Tener las montañas de fondo es precioso, es lo más destacable del paisaje y lo más característico de Andorra. Ir en invierno tiene que ser mucho más molón por la nieve y se disfruta más porque no te sofocas con el calor. En este parque encontramos muchas actividades físicas y divertidas para poder jugar de forma individual o en grupo. 


Para hacerlo más emocionante y para hacerte ir en las dos épocas más importantes del año, tienen actividades distintas en verano y en invierno, ya lo digo yo que la nieve es mágica :)

Cuando fuimos miramos todas las actividades porque te indica cuales pueden hacer los niños en función de su edad. Teniendo a niños pequeños esto asusta porque no me gusta pagar para que luego no se puedan montar en casi nada, para eso que los dejen entrar gratis almenos. 

Lo malo es que cierran a las seis, nos dio tiempo de estar en todas las actividades de la zona pero la otra parte, que se divide en dos, está más arriba, y a parte de que se paga de nuevo, cosa poco razonable, ya que paguemos 80€, en el otro parque se tarda en llegar y cerrando a las seis poco tiempo se va a tener. El de arriba es tipo zoo, viendo animales y haciendo algunas actividades relacionadas.










Habían actividades que no estaban operativas así que esto quiere decir que había menos variedad para jugar. No sé si es fijo o fue ese día. Cuando se es cinco personas hacen un descuento del 10%, el parking es gratuito (casi todas las matriculas eran de España jajaja estábamos rodeados de compatriotas). 

Los niños se pudieron montar en todo, los monitores no fueron tan restrictivos como en otros parques de atracciones. Había un juego de meterse en una burbuja en el que ellas no pudieron porque pesaba mucho y luego en el juego de escalar la casita de actividades de madera sólo pudo subirse mi hijo mayor y tuvo que ir acompañado por un adulto. Y tampoco al jumping. 

Lo más impactante era el jumping que se tenía que subir a un hinchable alto y saltar desde arriba. Y la casita de madera que es muy alta y hace esforzarse para llegar hasta arriba y finalmente se baja tirándose por una tirolina y es genial. 

Se puede encontrar quiosco para comprar bebidas, y si no hay dentro hay una máquina de bebidas con moneda. Hay lavabos, y un minibar si no me equivoco.

En el tobotronc nos subimos mi hijo mayor y yo, las niñas podían subir por la altura. Fue divertido, estuvimos charlando mucho porque primero se sube,se sube tanto que hasta a veces cansa porque es cuesta arriba y dura mucho, incluso parece que nunca se termine y te da miedo quedarte ahí xD

Enfin, llegas a la cima de la montaña porque se utiliza la superficie de una montaña que está llena de árboles y huele a hierba fresca. Da cosa mirar abajo porque se está muy arriba. Al subir vas en una superficie plana corta y hay dos personas para confirmar que estamos bien y que sabemos utilizar la palanca que hacia adelante sube la velocidad, mientras la sube va bajando y subida del todo frena. 

Lo más chuli es la bajada porque vas muy rápido, y disfrutas el recorrido, al ir más veloz, se hace más corto que la subida. Me gustó que se pudiera elegir la velocidad porque a veces da impresión y no te ves capaz de soportar la rapidez, hemos cambiado de velocidad cuando hemos querido sin problemas. Alguna vez hemos frenado despacito y nos ha ido bien.  Hay que vigilar no chocar con otras personas que puedan haber delante, nosotros no tuvimos que frenar ni ir más lentos porque los demás tenían mucha distancia con nosotros. En el quiosco de al lado se pueden recoger fotos que te hacen, porque no dejan llevar cámaras ni tampoco bolso, si no vas con acompañante puedes guardarlo en una box con llave que está al lado del lavabo.





Dimos una vuelta por Andorra aprovechando nuestra estancia. Andorra es un país pequeño, simple, rodeado de montañas, es como un agujero dentro de la naturaleza, que le da su encanto. 

Nos hemos recorrido todo el país en poco tiempo, es muy diferente a Barcelona que puedes encontrarte siempre con lugares nuevos y no tiene fin. Los barrios son grandes y tienen muchas calles. 

Los restaurantes son muy caros y dejan mucho que desear, es lo que menos me ha gustado, otra vez si venimos estaremos en un apartamento con cocina porque hemos estado muy decepcionados. 

Centros comerciales solo tienen L’Illa, que no está mal pero acostumbrados a los centros comerciales de Cataluña a los que vamos y que son más de cinco y de hasta tres y cuatro plantas pues claro, hay más tiendas y más restaurantes.

Cuando fuimos estaban en obras en muchas partes e iban a construir un metro según indicaban en un cartel.  Andorra está tratando de mejorar pero me sorprende lo poco que han invertido como país para ser una referencia turística y poder competir con Cataluña y Francia, que falta le hace porque también tienen montañas, nieve y mucho ocio.

Aún así Andorra tiene su encanto, en los supermercados hay más variedad de productos, y otra cosa a favor, hay muchos parques públicos con muchas actividades para hacer, cosa que nos ha impresionado. Al ser padres lo más importante es el juego, y si hay parques currados pues será un lugar a tener en cuenta.

Mi zona preferida es Andorra La Vella y Escaldes, las demás las veo demasiado pueblerinas y muy alejadas de todo. Yo en un sitio muy silencioso y exento de bullicio, me muero de pena. Si no esquías y en verano no se puede evidentemente, te quedas en la zona baja. 

Los precios en Andorra no son nada low cost, aunque el coste del IVA es menor a España, tienen precios iguales o más altos. Visitando tiendas de todo tipo hemos visto que nos salía más a cuenta comprar en España, eso de regatear no es lo mío, no estoy en el mercaillo y sdemás como compradora merezco un precio justo, yo y cualquiera, dar precios diferentes es tomar el pelo. Sin olvidar que algunos productos no tienen garantía y si luego te va mal, te fastidias. Ni juguetes que he visto diez euros más caros ni electrónica ni nada. Da pena porque tiempos de antaño iban los españoles de shopping a Andorra por su precio pero ya no es lo mismo. 

A Andorra venimos con el GPS como todo hijo de vecino, son unas dos horas y pico, por el camino que es complejo pues tardamos mucho. Hay muchas curvas  y ves pueblos catalanes que son bonitos.

El clima en verano es demasiado, pensábamos que por estar más arriba haría menos calor pero es la misma que en Barcelona. La única diferencia que veo es que por mucho que pique el sol, hace más airecico y frío, no como aquí que es caliente. Y algo que no pude darme cuenta hasta llegar a casa, fue que el aire que respiramos en Andorra es más puro, llegas a Barcelona y te ahogas con la inmensa humedad que nos invade. 













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