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Los hijos que vienen después del primero...


Cuando tenemos el primer hijo, podemos no habernos informado lo suficiente porque nuestro alrededor nos hace pensar que ser padres es cien por cien instintivo, y yo no digo que no, pero haber recibido una educación nada respetuosa y el no haber podido absorber un buen modelo como ejemplo nos deja huella.

Los siguientes hijos siempre sorprenden

Los hijos que vienen después del primero, están echos de otra pasta. No, no se crían solos, pero casi. Si pones todo tu empeño en hacerlo todo bien con el primero, es como si hubieras educado a una tribu entera porque los demás hijos seguirán a raja tabla el ejemplo de su hermano mayor. 

Cada uno tiene su personalidad, claro está, no serán como copias, pero se sufre menos a la hora de educar y de corregir porque transgreden menos las normas y adquieren buenas maneras simplemente por fijarse en el mayor.

Esto significa que también avanzan mucho más en las habilidades y en el aprendizaje. Cada hijo que llega, es mejor que el anterior en todo y se ven mucho las diferencias.

A los niños les encanta aprender de otros niños

Que un niño tenga hermanos es una estimulación maravillosa para él, al ser hermanos, los ve todos los días, duerme con ellos, se levanta con ellos, juega con ellos, si es bebé los mira y oye con atención y se le ve con ganas de imitar y de introducirse al grupo a su manera según su capacidad.

Si no puedes ir al parque, si está lloviendo o si no viene familia a visitarte, el hijo tiene a hermanos con los que relacionarse y con los que poder contar siempre. Son relaciones que se refuerzan constantemente porque se ven día sí y día también.

Los hijos mayores disfrutan de sus aprendizajes y les sale del alma el deseo de transmitirlo a los otros, así que puedes ver que por ejemplo la pequeña de cuatro años aprenda a dividir porque su hermano quiso explicarle lo que aprendió. Se reparten conocimientos entre sí en forma de juego y de forma amigable con ilusión y emoción.

Aún así los padres somos clave, como siempre, tenemos que saber orientar bien nuestra crianza, solucionar conflictos entre hermanos sin que se disperse la discordia, propiciar el amor y la cooperación entre hermanos, evitar comparar y hacer que surja el odio o la envidia, ser justos y tratar a todos por igual, no tener a ningún favorito dándole un trato especial, etc.

La experiencia, porque criar no solo es dejarse llevar por el instinto sino también por la teoría, es necesario leer para desaprender lo incorrecto que nos inculcaron y poder ofrecer una educación respetuosa y positiva de calidad para nuestros vástagos. 

No se consigue hacer todo bien a la primera, es con la experiencia, con el tiempo a base de ensayo y error, como se logra el objetivo. Esto es lo que hace que con los siguientes hijos se esté más preparada, se sufra menos inseguridad, se tenga menos confusión, y que se hagan menos errores.

¿Vistes las evoluciones en los siguientes hijos con más diferencia?

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