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Mis hijos no tuvieron chupetes




Los chupetes son de los accesorios más solicitados y más destacados cuando queremos tener un bebé, pocas veces  vemos escenas de bebés sin chupetes.

A mí me gustaban, y tenía pensado ponérselo a mis hijos pero mi marido me decía que no porque no era bueno. Yo con mi máxima ignorancia y apego a las tradiciones, me enrabiaba al ver que no podría ponérselo.

Me agobiaba al pensar que cuando llorase el bebé no tendría el santo remedio de ponerle el chupete, y yo no tenía ni idea de bebés, creía que no había más manera de calmar a un bebé.

Sufrí lo mío porque además mi hijo fue un bebé de alta demanda, por lo que me quejaba con razón. Los llantos retumbabam en mi mente y se me hacían enternos, no encontraba momento de descansar mentalmente.

Con los demás hijos hicimos lo mismo. Ya me acostumbré y me di cuenta de que tampoco era tan necesario. Cuando coges al bebé se tranquiliza y si está muy alterado, darle el pecho es la solución.

Por mucho que yo no entendiese y que me cansara que mi hijo utilizase el pecho de consuelo, los bebés actúan así por su necesidad constante al apego con la madre. Todos lo hemos hecho de bebés, y no tiene nada de malo que esté ahí enchufado :)

Luego con Montessori, que es una pegagoía respetuosa con el desarrollo natural del ser humano, aprendí que los chupetes son para la comodidad de los padres igual que las hamacas, pero no es lo que ellos necesitan, ni tampoco les beneficia.

Podemos ver publicidad de lo buenos que son los chupetes porque interesa venderlos, pero no es más que un callaniños, como si pusieses un tapón en un agujero para que no saliese agua, tapamos el problema, y no lo solucionamos. Si el bebé llora, está transmitiendo que nos necesita, y tenemos que tratar de hacer lo posible de forma respetuosa.

Además vemos que el chupete puede interferir en la lactancia y retrasar el lenguaje. Evidentemente si “tapamos” la boca a la criatura desde muy chicos, hay riesgo de que desarrollen menos su habla debido a que ha practicado menos y se ha expuesto menos a emitir sonidos.

Tampoco voy a decir que el chupete es el mal, hay situaciones como al estar en la calle, en una reunión, fiesta, o el bebé solo con el padre, y no hay manera de calmar su llanto, puede ser útil. Pero si desde un principio no se lo damos, luego ya no lo aceptarán nunca jamás. Mis hijos lo escupían cuando se lo he dado en una de esas circunstancias, como diciéndome “póntelo tú” xD

Pero debería utilizarse puntualmente, en casos necesarios y poco rato. Y si nos ponemos a pensar también nos libramos de luego tener que quitarle el vicio al peque de chupar su chupete. ¡Cuánto estrés! 

¿Tus hijos utilizaron chupetes?

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