Mostrando entradas con la etiqueta Montessori. Mostrar todas las entradas

El período simbiótico según el enfoque Montessori




Las primeras semanas después del nacimiento, un período de simbiosis 

La simbiosis, ese período después del nacimiento: donde el bebé tiene tiempo para adaptarse a vivir fuera del útero donde nos conocemos, y nos desenvolvemos un poco en el mundo exterior para enfocarnos en desarrollar los apegos importantes para que podamos convertirnos en una unidad familiar. Esto no solo es valioso para el primer hijo de la familia, sino con la incorporación de cada miembro de la familia. 

¿Qué es la simbiosis? 

La palabra simbiosis significa "una vida juntos". Una relación simbiótica de beneficio mutuo es cuando dos organismos dependen unos de otros y ambos se benefician. Por ejemplo; el coral y las algas tienen una relación simbiótica mutuamente beneficiosa: el coral proporciona refugio a las algas, a las algas les da su color a los arrecifes de coral y les proporciona nutrientes a ambos organismos.

 Entonces, ¿cómo se aplica esto a la unión con el hijo al nacer? En Montessori, nos gusta pensar en las primeras 6-8 semanas de la vida del bebé como un período de simbiosis. Damos la bienvenida al bebé en nuestro hogar, en nuestras vidas. Nos adaptamos al bebé, y al bebé a nosotros. 

La vida simbiótica con un recién nacido 

Después del nacimiento, el bebé depende de los padres para la alimentación y el cuidado. La madre proporciona el alimento perfecto para el bebé y, a cambio, la alimentación ayuda a contraer el útero de la madre. Coger al bebé también ayuda a la madre a reemplazar la sensación de barriga vacía donde fue cobijado el bebé. El padre también es visto como una parte importante de la relación simbiótica, como protección y para el cuidado físico de la unidad familiar. 

 Vinculación 

 Tocamos y cogemos a nuestro bebé y le miramos a los ojos para conocernos mejor. Durante la lactancia, esta unión con la madre se desarrolla aún más. El padre también puede vincularse con el niño a través del tacto, el olfato, mediante formas auditivas y visuales: durante las actividades diarias de cuidado, así como cantando, con sonidos y con la conversación. 

 Confianza. 

 El bebé aprende a confiar en el mundo exterior satisfaciendo sus necesidades, manteniéndonos cerca y teniendo un contacto físico cálido. Además, las voces de sus padres proporcionan un punto de referencia que reconoce desde el útero. Los movimientos suaves al vestir, cambiar, bañar y cuidar al niño, le genera confianza en el mundo y también le ayuda a crear una imagen de su esquema corporal. 

Algunos consejos durante el período simbiótico 

 El autocuidado de los padres durante el período simbiótico es muy importante. Esto puede ser más difícil cuando vivimos lejos de la familia o si no vivimos en tribu. Pide a tus amigos, a las familias de la escuela, a tus propios padres o incluso a tus vecinos que te ayuden a preparar las comidas, a que te ofrezcan ayuda para limpiar o para cuidar a los niños mayores. 

 No es necesario hacer muchas salidas en estas primeras semanas. El bebé aún se está adaptando al mundo exterior y en el hogar podemos ajustar el ambiente para que sea sensible a esto; ajustamos la temperatura para que sea un poco más cálido en los primeros días y las luces un poco más tenues. 

En Montessori se recomienda utilizar un topponcino al coger al bebé en estas primeras semanas para evitar que el bebé se sobreestimule. El topponcino es como una pequeña colcha que se puede colocar debajo del bebé y absorberá parte de la estimulación que el bebé recibirá al estar allí y que también absorbe el aroma del bebé y de los padres, convirtiéndose en un punto de referencia para el bebé. 

 Después del período simbiótico 

 Al final de las 6-8 semanas de vida simbiótica, a menudo vemos que el niño ya es muy diferente: comienza a mirar alrededor suyo mientras come; está tomando conciencia de los sonidos, de otros miembros de la familia y "del mundo exterior"; y tiene una conciencia creciente de sí mismo. Empezará a explorar desde este lugar de partida seguro hacia el mundo más amplio. En este momento es cuando se consolida la mejor base. 

 "Desarrollar el tipo correcto de apego durante el período simbiótico allana el camino para el desprendimiento natural y el nacimiento psicológico". - Dr. Montanaro, Un ser humano


Si te ha gustado y te ha servido, no te olvides y sígueme en Facebook :)

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Montessori y la crianza con apego



 El primer principio: la preparación para el embarazo, el parto y la crianza de los hijos. Hay que prepararse emocional y físicamente para el embarazo y el parto. Se tiene que investigar las opciones disponibles en los hospitales e informarse de los cuidados y la rutina del recién nacido. Una misma se tiene que educar continuamente sobre las etapas de desarrollo de la niñez, luego se establecen expectativas realistas y se permanece flexible. 

El enfoque Montessori para la crianza de los hijos también se enfoca en preparar la llegada de un nuevo hijo de manera reflexiva y cuidadosa. Se prepara un ambiente hogareño acogedor para el recién nacido, y se prepara para un parto lo más cercano posible a lo ideal (parto natural, sin epidural, no intrusivo y tranquilo). Las asistentes Montessori pueden dar indicaciones para poder preparar correctamente el hogar y pueden acompañar las primeras semanas para enseñar las rutinas y cuidados del bebé. 

El segundo principio: alimentar con amor y respeto. La lactancia materna es la forma óptima de satisfacer las necesidades nutricionales y emocionales de un bebé. Montessori también reconoce que la lactancia materna es a demanda, particularmente en el período simbiótico, es una parte importante para ayudar al bebé a desarrollar una confianza fundamental en el mundo. El período sensible para el destete comienza entre los 5 y 6 meses. Como siempre, el período sensible está marcado por varios signos de preparación que pueden ser diferentes en cada niño. Quienes aplican Montessori reconocen la necesidad de estar en sintonía con las necesidades individuales de cada niño en el momento del destete, y la importancia fisiológica y psicológica del proceso de destete. 

El destete marca el comienzo de un proceso de separación de la madre, a medida que el niño toma consciencia de su independencia y de su yo como una entidad separada. Cuando el niño puede sentarse, muestra interés en comer la comida que come su familia y empieza la dentición, está listo para iniciar el proceso de destete. Si se toma el cuidado de introducir alimentos sólidos de una manera positiva alentando la independencia del niño, él tomará el paso natural de disminuir y eventualmente suspender la alimentación de leche sin la necesidad de que el proceso sea determinado arbitrariamente por el adulto. 

La necesidad de la madre se reemplazará naturalmente con el deseo de independencia del niño, si se propician los primeros pasos del niño hacia la autonomía. Anne McNamara escribió en un artículo: Los Montessorianos tienen que protegerse de la influencia en nuestra sociedad de sentirse preocupados por liberar a la madre del bebé en lugar de permitir que el bebé se libere de la madre. Las madres necesitan apoyo para que sus bebés puedan determinar cuándo y por cuánto tiempo necesitan amamantar. 

 El tercer principio: responder con sensibilidad. Construye los cimientos de la confianza y la empatía desde la infancia. Sintoniza lo que tu hijo te está comunicando, luego responde de manera consistente y apropiada. No se puede esperar que los bebés se relajen solos, necesitan padres tranquilos, cariñosos, empáticos para ayudarles a aprender a regular sus emociones. Responde son sensibilidad a un niño que está sufriendo o expresando emociones fuertes, y comparte su alegría. La importancia de esta crianza sensible se destaca en el énfasis de Montessori en las primeras semanas de vida. 

Las asistentes Montessori de la infancia ayudan a los padres a convertirse en observadores astutos de sus bebés, y a su vez a poder responder a las comunicaciones de las necesidades de sus bebés de manera adecuada. La crianza sensible en un hogar Montessori requiere que los padres aprendan a negociar la línea fina entre ofrecer ayuda y convertirse en el sirviente del niño. Los padres aprenden a ver a sus hijos primero, antes de intervenir apresuradamente, para que puedan determinar exactamente qué tipo de ayuda ofrecer al niño para que sus necesidades puedan satisfacerse, sin socavar su creencia en sí mismo como persona competente y capaz en su derecho propio. 

La doctora Montessori, dijo que el adulto actúa como un apoyo necesario para el niño que después de haber perdido el control de sí mismo por un momento, necesite un fuerte apoyo al que pueda aferrarse. 

 El cuarto principio: el contacto cálido. El contacto satisface las necesidades de un bebé, con el contacto físico, el cariño, la seguridad, la estimulación y el movimiento. El contacto piel a piel es especialmente efectivo, como durante la lactancia, el baño o el masaje. Llevar en brazos o en portabebé también se satisface esta necesidad. Los abrazos, el acurrucamiento, el masaje, y el juego físico ayudan a satisfacer esta necesidad en los niños. 

La doctora Silvana Montanaro escribió sobre la importancia de tocar en su libro “Entendiendo al ser humano”. Ella dijo sobre el período simbiótico (las primeras semanas de la sexta a la octava después del nacimiento): el contacto corporal en la posesión le transmite al niño la aceptación y la actitud de la madre, y puede brindar una gran tranquilidad que facilitará el paso al nuevo entorno. El niño puede entender a través de experiencias repetidas y directas con una madre amorosa, que el mundo externo responde rápidamente a sus necesidades de contacto, estimulación y alimentación. Siempre hay una respuesta a su llamada y él puede confiar en su alrededor, como lo representa la madre. 

También, destaca la importancia del niño: coger adecuadamente debe transmitir al niño nuestra alegría por la intimidad entre los dos, además del amor, respeto y admiración por su ser. Sin embargo, advierte contra la decisión de restringir los movimientos de un niño. Destacando que los niños que tienen libertad de movimiento desarrollan una fe básica en uno mismo, confianza en sí mismos, el sentido de independencia y autonomía, así como persistencia y alta autoestima. De modo que los padres Montessori deben reconocer que la necesidad de contacto con el niño debe equilibrarse con su necesidad de libertad de movimiento. Esto requiere una crianza sensible y el deseo de seguir al niño, no colocar las necesidades del adulto por encima de las del bebé en desarrollo. 

Llevar en brazos a un bebé y dedicarle tiempo en tu propio espacio nunca debe superar a lo demás, sino que debe ser equilibrado y ofrecido de acuerdo con las necesidades del bebé, que se comunicará fácilmente. La clave está en comprender y responder correctamente a sus comunicaciones. 

El quinto principio: garantizar un sueño seguro, física y emocionalmente. Los bebés y los niños tienen necesidades en la noche tal como lo hacen durante el día, desde el hambre, la soledad y el miedo, hasta sentir demasiado calor o frío. Dependen de los padres para tranquilizarles y ayudarles a regular sus emociones intensas. Las técnicas de entrenamiento del sueño pueden tener efectos fisiológicos y psicológicos perjudiciales. El dormir con seguridad tiene beneficios tanto para los bebés como para los padres. María Montessori, tuvo clara la necesidad de proporcionar al bebé una cama a ras del suelo donde pueda recostarse, y levantarse como desee. Sus pensamientos sobre dormir juntos no estaban expresados explícitamente. 

 Mary Matthews, una asistente Montessori de la infancia, escribió en un artículo: Un colchón en el suelo permite que el bebé se mueva libremente por la cama y entre la cama y el suelo. Si el niño necesita a sus padres, puede llamarles o buscarles. El niño que ha disfrutado de la simbiosis confía en que sus padres responderán si los necesita. El niño que duerme haciendo colecho, necesita la presencia de la madre o del padre para dormir cómodamente. Esta dependencia creada no ayuda. Mi opinión es que si al niño se le da la libertad de movimiento proporcionada por una cama en el suelo, y luego decide dejar esa cama para dormir en una cama compartida, esto refuerza la autonomía y libertad de decisión que deseamos cultivar colocando la cama en el suelo. 

 Anne McNamara indicó que no debemos centrarnos en si el niño duerme en su cama en el suelo o en la cama familiar, sino en el respeto por la libertad de elección del niño. 

 El sexto principio: proveer un cuidado consistente y cariñoso. Los bebés y los niños pequeños tienen una necesidad intensa de la presencia física de un cuidador consistente, cariñoso y sensible: idealmente un padre y una madre. Si es necesario que otra persona le cuide, elije un cuidador que haya formado un vínculo con el niño y que lo cuide de manera que fortalezca la relación de apego.

 El enfoque Montessori trata sobre el desarrollo del niño “completo”. Los padres Montessori necesitan crear ambientes que nutran cada aspecto del desarrollo de sus hijos. A menudo es más fácil enfocarse en el desarrollo intelectual, ya que esto involucra cosas que podemos ver y tocar: objetos de aprendizaje. Pero crear espacios seguros en los que se satisfagan las necesidades emocionales del hijo es vital para el desarrollo de relaciones sanas en el futuro. La doctora Jill Stamm dijo: el bebé depende biológicamente de tu capacidad de respuesta. Aunque nació con las capacidades de alegría, tristeza, miedo y muchos otros sentimientos, necesita ayuda para regular estos estados emocionales para que no abrumen su sistema. 

También debemos tener cuidado al reconocer que el proceso de separación es precisamente eso, un proceso. No sucede instantáneamente el primer día que sus padres están lejos de él. La separación vista a través de la filosofía Montessori tiene lugar en varios niveles, comenzando con el nacimiento, en los que el niño se separa del ambiente protegido del útero, y se une al mundo de la vida; destete, en el que se separa del pecho como fuente de alimento, y se adhiere al alimento de la familia y a la autoalimentación, movimiento, en el cual el niño se desliza, rueda, se arrastra, gatea y camina en pasos incrementales lejos de la madre, y se une al entorno inmediato del hogar, y el período de autoafirmación en el que el niño se declara autónomo y capaz de vivir independientemente. 

 El séptimo principio: practicar la disciplina positiva. Judi Orion, asistente Montessori de infancia dijo : lo que debemos tener cuidado aquí es no confundir esta necesidad de independencia y nuestro deseo de que sean independientes, con su necesidad simultánea de ser nutridos. El hecho de que puedan hacer cosas no significa que no necesiten cuidados. A veces empujamos la independencia a costa de la crianza. Creo que siempre necesitamos mantener un equilibrio. La disciplina positiva ayuda al niño a desarrollar una conciencia guiada por su propia disciplina interna y compasión por los demás. 

Una disciplina empática, cariñosa y respetuosa fortalece la conexión entre padres e hijos. En lugar de reaccionar al comportamiento, descubre las necesidades que conducen al comportamiento. Comunicar y crear soluciones juntos manteniendo intacta la dignidad de todos. La doctora Montessori habló muy elocuentemente sobre el tema de la disciplina. Su idea de disciplina no era la de una condición externa impuesta al niño desde el exterior, sino que es un estado natural que crece y se desarrolla desde el interior del niño, como cualquier otra conquista del desarrollo en la infancia. 

Según la teoría de Montessori, hay tres etapas en el desarrollo de la autodisciplina. La primera etapa es cuando el niño solo es capaz de obedecer los impulsos internos que lo impulsan, incluso si lo ponen en desacuerdo con los que le rodean (como cuando un bebé continúa tocando algo aunque se le haya dicho no varias veces). El bebé no está siendo deliberado en su “desobediencia”, simplemente está haciendo lo que él cree que lo impulsa a hacer. Explora su entorno aunque sus actos no coincidan con las peticiones de sus padres. 

La segunda etapa es cuando el niño es capaz de suprimir su impulso interno para cumplir con una solicitud externa, es decir, es mayormente capaz de hacer lo que se le pide, ya que su deseo de ser parte del grupo social anula sus impulsos instintivos. 

La tercera etapa es cuando el niño obedece alegremente. Él ha transcendido el estado de desarrollo en el que obedece debido a una solicitud externa: hace lo correcto porque es correcto, no porque alguien le haya dicho que lo haga. Esta etapa de disciplina solo se alcanza bajo un conjunto específico de circunstancias, donde el niño tiene la libertad de desarrollar su voluntad. 

Muy a menudo los padres creen que para criar a un niño obediente, deben “romper” su voluntad. Pero Montessori creía que para alcanzar la tercera etapa de la autodisciplina, la capacidad del niño para elegir debe fomentarse, y esto solo puede suceder en un ambiente de amor y apoyo, donde los niños tienen libertad para actuar dentro de límites claramente definidos.

 “La disciplina y la libertad están tan relacionados entre sí, que si hay cierta falta de disciplina, la causa se encuentra en la falta de libertad. Para obtener disciplina, es inútil contar con amonestaciones o exhortaciones habladas. Esos medios tal vez tengan al principio una apariencia de eficacia, pero después de un tiempo dejan de tener efecto”. María Montessori 

Esencialmente, el mal comportamiento es la expresión de la falta de libertad para satisfacer las necesidades de sí mismo. No es probable que el comportamiento autoritario de los padres cree una situación en la que se pueda establecer el estado natural de la autodisciplina de un niño. Los niños necesitan una guía cariñosa y un entorno propicio para desarrollar su voluntad, lo que les permitirá tener el control de sí mismos. 

El octavo principio: esforzarse por mantener el equilibrio entre la vida personal y familiar. Es más fácil ser emocionalmente sensible cuando te sientes equilibrado. Crea una red de apoyo, establece objetivos realistas, pon a las personas antes que a las cosas y no tengas miedo en decir que “no”. Reconoce las necesidades individuales dentro de la familia y resuélvelas en la mayor brevedad posible sin comprometer tu salud física y emocional. Sé creativa, diviértete con la crianza de tus hijos y toma tiempo para cuidarte. 

La teoría Montessori tiene tres componentes esenciales: el niño, el entorno preparado y el adulto preparado. La preparación inicial que se exige al adulto Montessori es que se examine a sí mismo, se vuelvan humildes y se pregunten de qué manera consideran al niño.Libro el secreto de la infancia. 

 La doctora Montessori dijo que el niño debe estar protegida por un entorno externo animado por la calidez del amor y la riqueza del valor, donde se le acepta por completo. Libro El niño en la familia.

 Si la tarea del niño es construir el adulto en el que se va a convertir de manera única, entonces le corresponde al adulto facilitar ese crecimiento en lugar de imponerle su propia voluntad. El adulto Montessori renuncia voluntariamente a su propia agenda por el niño, y en cambio, aprende de él lo que necesita a continuación del adulto, y del ambiente y lo proporciona fielmente. Fundamentalmente, el adulto elimina los obstáculos externos al aprendizaje del niño, que irónicamente a menudo se precipitan los adultos. María Montessori dijo que la autoridad y la dignidad verdaderamente grandes de los padres se basan solo en la ayuda que pueden brindar a sus hijos para que se construyan a sí mismos. 

El niño solo puede construir bien si esta ayuda se brinda de una manera adecuada. Libro la mente absorbente.

Libros Montessori recomendados: 




Si te ha gustado y te ha servido, no te olvides y sígueme en Facebook :)

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Pautas para una niñera acorde a Montessori





Desde el nacimiento, los bebés son receptivos y responden a todos los aspectos de su entorno. Los bebés son seres humanos completos que absorben con la vista , oído, olfato, gusto y tacto en su alrededor.  Estas primeras experiencias se convierten en uno de los primeros recuerdos. Durante los primeros tres años de vida, el cerebro absorbe y procesa más información que en cualquier otro momento de la vida. 

  • Los bebés deben ser hablados, arrullados, se les ha de cantar y leer. 
  • Los adultos deben usar tonos suaves cuando interactúan con bebés. 
  • Los bebés deben ser sostenidos con frecuencia (coger a un bebé en brazos no es estropearle). 

Comunicación con el bebé

  • La comunicación implica no solo palabras y tono, sino también lenguaje corporal, actitud, acciones y reacciones. El cuidador demuestra en todo momento el aprecio genuino y el respeto por los niños hablando y escuchando con respeto. 
  • Habla en voz baja, lenta y claramente, mirando a los ojos del niño. 
  • La comunicación con el tacto se debe utilizar a menudo en forma de abrazos, mecerse en una mecedora con el bebé, acariciarle y masajearle.
  • Ejemplifica la gracia y la cortesía, utilizando palabras como "¿Puedo?", "Por favor" y "Gracias", incluso a los bebés más pequeños. 
  • Disminuye la velocidad y haz coincidir el ritmo con el del niño. 
  • Utiliza las palabras correctas para las cosas, no utilices palabras “de bebés” como: chicha, guagua, pupa,  etc. 
  • Practica la guía proactiva, en lugar de elogiar o castigar. 
  • Socializar es una experiencia cotidiana. 
  • Las intervenciones deben hacerse en silencio, con suavidad y solo cuando sea necesario. 
  • La elección dirigida debe ser implementada. 
Alimentación 

  • Alimentar a los bebés de acuerdo a sus necesidades. 
  • Sostén a los bebés mientras están siendo alimentados. 
  • Comer es una experiencia social. 
  • Mírales a los ojos mientras los alimentas para que sepan que estás presente y consciente. 
  • Habla muy poco a los bebés pequeños mientras comen, para que puedan simplemente concentrarse en el placer de sentarse y comer. 
  • La leche materna es la más beneficiosa. 
  • Introduce a los bebés mayores a lavarse las manos antes y después de comer. 
  • Pasar directamente directamente del biberón a una taza pequeña, no a una taza para beber. Esto ayuda a los niños a avanzar hacia la independencia. 
  • Involucra al niño para ayudar a limpiar los derrames. 
  • Tan pronto como el bebé pueda agarrar un utensilio, introduce cucharas y tenedores para su propio uso. 
  • Modelo de servicio apropiado y modales en la mesa. 
  • Servir alimentos caseros para bebés, preferiblemente utilizando materiales orgánicos. Los alimentos orgánicos tienen más sabor y textura que los alimentos para bebés preparados comercialmente. 
Cambio de pañales 

  • Los pañales de algodón ayudan a los bebés a sentir cuando están mojados y les ayudan a aprender cuando orinan. 
  • Esto es importante cuando el niño está listo para aprender a usar el váter. 
  • Los pañales deben cambiarse tan pronto como estén mojados o sucios. 
  • La maicena ayuda a proteger la piel de las rozaduras y es una alternativa natural al polvo. 
El sueño

  • Los bebés necesitan dormir no solo para descansar, sino también para permitir que sus mentes procesen las experiencias que han sido absorbidas mientras estaban despiertos.
  •  Coloca a los bebés boca arriba para dormir y reducir el riesgo de riesgo de muerte súbita. 
  • Permite que los bebés se despierten solos, si es posible. 
El entorno 

  • Los bebés deben experimentar una amplia variedad de ambientes. 
  • El tiempo en el suelo es crucial. 
  • Experimentar en el aire libre y la naturaleza debe empezar a hacerse a temprana edad. 
  • Ofrecer juguetes apropiados para el desarrollo en todas las etapas. 
  • Permite que los bebés jueguen solos y también con los adultos. 
  • Observa cuando el niño esté listo para nuevas experiencias y proporciona nuevas experiencias de aprendizaje ya que son apropiadas para el desarrollo. 
Competencia de apoyo e independencia 

  • Incluso los bebés necesitan sentir que son miembros importantes y necesarios de la familia y su entorno. 
  • Permite al niño tantas oportunidades diarias para desarrollar competencias e independencia. 
  • Incluir e involucrar a los niños en las rutinas diarias. 
Ir al baño

  •  Aprender a usar el baño es una habilidad práctica para la vida que el niño desarrolla cuando está listo, interesado, animado y se le brinda la oportunidad de practicar. 
  • Los pasos que conducen a poder ir al baño son: 
  • Reconocer cuando los pañales están mojados o sucios. 
  • Mantenerse seco durante al menos 2 horas
  •  Desea evitar mojar o ensuciar los pañales o la ropa interior 
  • Reconocer los signos físicos de que la vejiga o el intestino deben vaciarse. 
  • La posibilidad de llegar al baño.
  •  Ser capaz de bajar los propios pantalones o ropa interior 
  • Poder sentarse en el váter. 
  • Poder sentarse el tiempo suficiente para vaciar la vejiga o los intestinos
  •  Ser capaz de limpiarse
  •  Ser capaz de tirar de la cadena 
  • Poder lavarse y secarse las manos. 
  • Los calzoncillos de tela deben usarse durante el día para que los niños tengan la oportunidad de reconocer cómo se siente la "humedad". 
  • Los calzoncillos desechables de entrenamiento evitan que el niño pueda sentir cuando están mojados. 
  • La ropa con cinturillas elásticas permite que el niño se suba o baje su propia ropa. Los escapes son normales y deben esperarse. 
  • Deben ser tratados con respeto. 
  • Los niños han de ser involucrados en ayudar a cambiar su ropa y limpiarla. 
  • Mostrar a los niños cómo cuidar de su entorno. 
  • Habla con los bebés acerca de cómo están guardando los juguetes. 
  • Los bebés más mayores pueden ayudar a limpiar su área de juego. Los niños pequeños pueden llevar artículos o ayudar a poner la mesa. 
  • Cuando el niño es capaz de mantenerse firme, el cambio de pañales se debe hacer de pie, y se recomienda al niño que se haga cargo de gran parte de la rutina. Esta es una preparación directa para ir al baño. 
Presentación de actividades de aprendizaje para los bebés 

  • Ten preparados materiales y actividades a mano para cuando el niño exprese su disposición. 
  • Elije materiales y actividades que le interesen al niño y que le atraigan los sentidos.
  •  Presenta la idea en un espacio de trabajo utilizando un tapete colocado sobre una alfombra. Esto ayuda a desarrollar el sentido de orden del niño, así como a aprender a establecer y limpiar su área. 
  • Presenta actividades familiares y desconocidas. 
  • Presenta las actividades solo cuando el niño esté concentrado, cómodo y descansado. 
  • Espera la atención del niño antes de presentar la actividad. 
  • Durante la presentación, muévete lentamente para que el niño pueda ver lo que está haciendo. 
  • Sostén los objetos al nivel de la vista del bebé hasta que la visión se desarrolle adecuadamente. 
  • Si el niño se frustra o se irrita, termina con calma la actividad y lleva al niño contigo para devolver los materiales. 
  • Permite que el bebé explore libremente, siempre que no esté en peligro. 
  • Observa y comparte información con los padres 
  • A lo largo del día, el cuidador debe tomar notas sobre el niño en un diario. El diario debe incluir, pero no se limita a ello, información sobre la rutina diaria, alimentación, sueño, cambio de pañales, así como hitos especiales del desarrollo. Se puede usar una cámara digital durante el día para documentar actividades e hitos.


Si te ha gustado y te ha servido, no te olvides y sígueme en Facebook :)

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Sumar y restar de forma manipulativa con la recta númerica



Para iniciarnos en las sumas y en las restas, e ir aumentando la dificultad, primero los niños tienen que entender qué es sumar, y qué es restar, es decir, que a uno le añadimos y al otro le quitamos. Por lo que la forma más natural y sencilla es jugando a vender y a comprar, jugando repartiendo juguetes, repartiendo frutas para comer, etc. De esta manera se practican problemas matemáticos jugando.

En el colegio de mi hija están empezando con la recta númerica, y para apoyar este aprendizaje desde casa, he estado buscado, y encontré un imprimible que me encantó, porque sirve para muchas operaciones que queramos hacer, tanto para sumar como para restar.

Hay dos círculos, en cada uno ponemos cantidades en forma de legumbre, de bolas, o de dibujos, y ponemos en el medio el más o el menos según la operación que se vaya a realizar, se puede después de plastificar, utilizar bolígrafos que son borrables, o sino se escribe el signo en papeles y se va cambiando que es lo que hicimos.

Otras veces utilizaremos los números, porque al tener la recta númerica, se va contando más números en el caso de las sumas, y se va restando números en las restas, con el dedo el peque va contando y en el número correcto pone una pinza.

Para imprimir la ficha clicad aquí, los contadores y los números que hemos utilizado son de madera de calidad, de un sólo color para no despistar al peque, y que son parte un material Montessori que expliquemos aquí cómo presentarlo y qué otras actividades se podían hacer con ellos, que nos sirve para asociar número-cantidad y para adentrarse en pares e impares. Este material es muy útil para matemáticas y lo recomiendo muchísimo.





Si te ha gustado y te ha servido, no te olvides y sígueme en Facebook :)

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Cinco frases Montessori para enseñar al hijo a desarrollar una mentalidad Montessori



Empezar el colegio con confianza y positividad es una excelente manera de preparar al hijo para que vaya bien en el curso. Y hay cinco frases prácticas que se pueden usar en el hogar para ayudar a reiterar lo que el pequeño aprende y que le permitirá tener una mentalidad Montessori.

 1. “Estás haciendo un gran progreso”: La educación Montessori se centra en la motivación intrínseca y en el desarrollo de una mentalidad de crecimiento. En lugar de elogiar la rapidez con que el hijo completó su trabajo, o lo fácil que fue para él, comenta cómo se concentró durante mucho tiempo y perseveró a pesar de los desafíos. Al elogiar los esfuerzos del hijo por el resultado, eso le ayudará a aprender que todo es posible si se lo propone. 

Resultado de enfoque: “Estás haciendo un gran trabajo”. 
Enfoque de esfuerzo: “Veo que te has concentrado mucho en tu trabajo”. 

2. “Esa es una gran pregunta, ¿crees que puedes resolverla?”: Alentar la independencia es un concepto Montessori importante que conducirá al hijo a desarrollar un fuerte sentido de sí mismo. Cuando tu hijo te haga una pregunta, aliéntale a buscar la solución y perseverar hasta que descubra la respuesta. Al mostrarle al hijo que es capaz de buscar respuestas, aprenderá a confiar en sí mismo y en su capacidad para resolver problemas. 

Pregunta del niño: “¿Sabes dónde está mi zapato?”.  
Respuesta de los padres: “¿Cuál fue el último lugar donde lo dejaste? Podrías empezar buscando allí.

 3. “¿Qué piensas de tu trabajo?”: El autoanálisis es una gran parte de la educación Montessori. Le enseña al hijo a convertirse en su propio guía, y en su propio maestro, a través del poder del autodescubrimiento. Para alentar al hijo a desarrollar las habilidades de autoanálisis, invítalo a evaluar su propio trabajo, en lugar de mirar a los demás para recibir su aprobación. 

Enfoque de aprobación: “Tu imagen es hermosa”. 
Enfoque de autoanálisis: “¿Qué piensas de tu foto? ¿Cómo decidiste qué dibujar y qué colores usar?”. 

4. “Dime de qué manera te gustaría ayudar”: Asumir responsabilidades es importante para el desarrollo del niño y su comprensión de cómo funcionan las comunidades. En el salón de clases Montessori, los niños son responsables de cuidar su entorno y se enorgullecen de regar las plantas, de empaquetar, y mantener ordenado el aula. Es importante que los niños aprendan a asumir nuevas responsabilidades, pero también que puedan pedir ayuda cuando la necesiten. Si el hijo se siente abrumado por la dificultad de una tarea, aliéntalo a pedir ayuda para que la tarea sea más manejable, sin ofrecerle “salvar el día”. 

Tomando el control: “Déjame hacerlo por ti”. 
Fomentando la independencia: “¿En qué parte te gustaría ayudar?”. 

5. “Parece que realmente estás disfrutando de tu trabajo”: Alentar al hijo a perseverar frente a la adversidad es una habilidad necesaria que los capacitará para valorar el proceso y superar los desafíos así como el progreso. Con algunas actividades y tareas, su hijo puede sentirse tentado a darse por vencido, especialmente si no le es fácil. Aliéntalo a valorar el proceso, a reflexionar sobre lo que disfruta al completar su trabajo y las lecciones que aprende. 

Elogiando resultados: “Completaste tu trabajo a la perfección”. 
Fomentando la resiliencia: “Cuéntame acerca de tu trabajo, ¿cuál fue tu parte favorita?”.

Si te ha gustado y te ha servido, no te olvides y sígueme en Facebook :)

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Vida práctica Montessori: recortar papel



Descripción del material 

  • Una bandeja o una cesta con unas tijeras de punta redonda. 
  • Una caja con series de tiras de papel de distintos tamaños (descargar aquí).



Edad de primera presentación: 3 años.

Objetivos directos 
Ofrecer al niño la oportunidad de recortar papel de manera ordenada, armoniosa y autónoma

Objetivos indirectos 

  • Coordinación motriz de los movimientos: desarrollo y autonomía psicomotriz. 
  • Desarrollo de la voluntad y de la concentración. 
  • Preparación de la mano para la utilización de herramientas y precisión del gesto. 
  • Construcción del pensamiento lógico. 
  • Construcción de la confianza en sí mismo. 


Presentación 

Presentar una serie mediante presentación. Una vez que el niño integra la primera serie, pasar a la segunda y así sucesivamente hasta la última.


  1.  Invitar al niño a que vaya a buscar el material en la estantería. 
  2. Disponer en la cesta varias hojas de una misma serie (aumentando la dificultad en cada serie, la primera es de un solo corte de tijeras). 
  3. Coger las tijeras con la mano derecha y el papel entre el índice y el pulgar de la mano izquierda, luego recortar por encima de la bandeja. 
  4. Recoger el material una vez el interés del niño se termina. 
  5. Reciclar o tirar a la basura el papel recortado. 


Punto de interés 
Las líneas para recortar y las tijeras

Tips para enseñar a recortar

Elegir las tijeras
  • Unas tijeras para preescolar
  • Tijeras para la mano izquierda para los zurdos.
  • A algunos niños les va mejor las tijeras adaptadas.


Coger bien las tijeras: ver vídeo



Actividades para preparar

Recortar plastilina, ello exige menos presión y precisión que recortar el papel, luego se puede pasar a la lana o a al hilo.


Si te ha gustado y te ha servido, no te olvides y sígueme en Facebook :)

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

La concentración en Montessori


La concentración es la piedra angular del aprendizaje. Ya sea que estemos aprendiendo a atar nuestros zapatos, a cocinar, o a realizar ecuaciones matemáticas complejas, hay una concentración específica requerida para completar la tarea a mano.

La doctora María Montessori entendió este poder y diseñó su metodología para nutrir la habilidad de la concentración como base para la vida. Después de todo, a un niño que está interesado en su trabajo le será más fácil concentrarse y absorber el conocimiento.

Dentro del aula Montessori, la capacidad de concentración se nutre al proporcionar a los niños el tiempo y el espacio para trabajar sin interrupción. El ciclo de trabajo Montessori proporciona a los niños un tiempo casi ilimitado para completar un ciclo de actividad, y ofrece abundantes oportunidades para maximizar los periodos sensibles para el aprendizaje.

Del mismo modo, Montessori alienta a los estudiantes a reflexionar y consolidar sus aprendizajes a través de la repetición y la práctica. En particular, las actividades de vida práctica, que a menudo tardan de 10 a 15 minutos en completarse, están diseñadas para desarrollar la coordinación y enseñar a los niños a seguir los pasos en una secuencia. Todos estos ayudan a construir el enfoque y la concentración.

Desarrollar la concentración en casa

El respeto: para empezar a fomentar la concentración, es importante entender las necesidades del niño. Así como los adultos necesitan tiempo y espacio para concentrarse, nuestros hijos también lo necesitan. Respeta la necesidad de tu hijo de descubrir cosas por sí mismo sin necesidad de corregir, elogiar, o interferir en su trabajo.

El tiempo: en el ambiente Montessori, rara vez se interrumpe a un niño mientras se concentra en su trabajo. En momentos en que las interrupciones deben prevalecer, es ideal para que el hijo sepa algo con antelación, para proporcionar a su trabajo el respeto que merece. El “trabajo” de tu hijo es importante.

La elección: Observa los intereses de tu hijo para que puedas guiarlos en la extensión de su concentración. Por ejemplo, si a tu hijo le gusta verter, proporciónale una opción: “Veo que te gusta verter, ¿te gustaría verter arroz o agua hoy?”.

El modelado: Nuestros hijos observan cada movimiento que hacemos. Al exagerar nuestros propios esfuerzos al concentrarnos, alentamos a nuestros hijos a tomarse en serio la tarea de la concentración.

La repetición: Cuando tu hijo completa una actividad, anímale a que lo intente de nuevo, o que practique la habilidad que está desarrollando con un material diferente. Por ejemplo, si tu hijo está trabajando un acertijo, anímale a que lo complete de nuevo o que realice otro. De esta manera, se ejercita su capacidad de concentración en la resolución de problemas.

El orden: Las aulas Montessori están ordenadas y tienen un rincón para cada cosa. Crea un espacio Montessori en tu hogar donde tu hijo pueda acceder a diversas actividades. Crear un sentido del orden guiará a tu hijo en sus esfuerzos por organizar su pensamiento y desarrollar la habilidad de concentración.

El ambiente: Nuestro mundo moderno está lleno de sobreestimulación. Desde Ipads hasta actividades extracurriculares, nuestros hijos están expuestos a una sobreabundancia de estimulación sensorial. Para crear un aprendizaje efectivo en el entorno, es importante crear un espacio calmado que esté exento de distracciones.

Practicar Montessori en el hogar proporcionará continuidad entre el hogar y la escuela, y alentará al hijo a alcanzar un nivel más profundo de concentración durante un período prolongado de tiempo. Esta habilidad es crucial para enseñar a los niños a perseverar, resolver problemas y conocer conceptos y tareas más complejas como base para el aprendizaje de por vida.


Si te ha gustado y te ha servido, no te olvides y sígueme en Facebook :)

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Presentación de los números rugosos Montessori




Descripción del material

  • Una serie de números del 0 al 9.
  • Una bandeja con un bol con agua tibia y una servilleta.
Edad de primera presentación: 4 años (cuando el niño ha visto las barras numéricas)

Objetivos directos


  • Ofrecer la representación de los números, contar.
  • Objetivos indirectos
  • Desarrollo de la mente matemática.
  • Preparación al cálculo mental.
  • Desarrollo de la inteligencia.
  • Desarrollo social (contar).

Presentación

No introducir el 0.
Evitar presetnar el 6 y el 9 al mismo tiempo.

Primera presentación: 3 números

  1. Ir a buscar la caja de los números rugosos y la bandeja con el niño en la estantería.
  2. Ponerlos en la mesa.
  3. Nombrar el material.
  4. Mojar los dedos de la mano que trabaja en el bol y secar frotando la punta de los dedos en la servilleta.
  5. Coger una tablilla, ponerla en la mesa.
  6. Tocarla con el índice y el corazón, en el sentido de la escritura, y decir por ejemplo con el 5, “es el 5”.
  7. Proponer al niño que haga lo mismo.
  8. Hacerlo con otros dos números.
  9. Pedir al niño “muéstrame el 5”
  10. Preguntar al niño: ¿Cuál es?

Otro día: otros tres números
Presentar otros tres números de la misma manera.

Nota:
En paralelo podemos utilizar la bandeja de arena (yo he utilizado harina) y la pizarra para que el niño pueda representar el número.
Introducir el 0 una vez que el niño ha visto la caja de husos.
Cuando el niño conoce los números rugosos que los asocie a las barras numéricas.

Control del error
Visual y tactil


  • También podéis jugar con las cantidades, yo he utilizado garbanzos por ejemplo.


Este conjunto de tablas con los números de lija Montessori lo podéis encontrar en Mumuchu


TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

Los números largos Montessori (del 1 al 9000)


Aprender matemáticas con Montessori es divertido, intuitivo y bonito. Los peques manipulan lo que aprenden, no basan sus aprendizajes en la imaginación, ni tienen que limitarse a escribir con un lápiz la lección. Aprender las unidades, decenas, centenas y unidades de millar nunca fue tan sencillo, de forma muy visual, con un material de calidad como es la madera, y con las perlas para poder asociar número con cantidad.

Cada uno tiene un color distinto para ser distinguido con facilidad: las unidades son verdes, las decenas de color azul, las centenas de color rojo y las unidades de millar verdes. 


Las tarjetas de los números largos Montessori son completamente de madera, los números están representados de forma clara, con colores de calidad apreciables sin defectos. Vienen con una bandeja para colocar en ella los números y tenerlos ordenados.

Encontramos las tarjetas pequeñas para trabajar los números del 1 al 9000 que es el que tenemos nosotros y las mismas tarjetas pero en un formato más grande. Cuando empezamos y todavía no se trabajan las unidades de millar, podemos encontrar las tarjetas del 1 al 1000, tanto en tamaño  grande como en pequeño.

Los peques se emocionan cuando ven que descomponiendo los números y componiéndolos de nuevo, vemos lo mismo, y así se dan cuenta que por ejemplo 3000 y 900 son 3900, y me fijé que desde ese momento entendían mejor los números largos. 

Cuando son largos y aún no han trabajado las centenas ni las unidades de millar, les cuesta entender y detectar de el nombre de éstos, se confunden, pero una vez se muestran por separado diferenciados mediante la codificación de colores y se descomponen, queda muy claro y les hace absorber toda esta información fácilmente. 

Descripción del material

Bandeja de madera con tarjetas pequeñas, también de madera, con números que van del 1 al 9, del 10 al 90, del 100 al 900 y del 1000 al 9000.



Edad de primera presentación: 4 años y medio. 

Objetivos directos 
  • Representación de los símbolos del sistema decimal y de la representación de las posiciones. 
  • El lugar del 0. 


Objetivos indirectos 
  • Desarrollo de la mente matemática. 
  • Preparación para el cálculo mental. 
  • Desarrollo de la inteligencia. 
  • Representación algébrica de los números.
  • Preparación indirecta a la geometría. 
Presentación 

Primera presentación (1-10-100-1000) 

  1. Ir a buscar la bandeja en la estantería. 
  2. Colocarla en la mesa. 
  3. Nombrar el material son “los símbolos grandes del sistema decimal (o los números largos)”. 
  4. Hacer la lección en tres tiempos. 
  5. Coger la tarjeta 1, preguntar “¿qué es?", y dejar en la mesa.
  6.  Coger la tarjeta 10, preguntar “¿qué es?. Y dejar en la mesa debajo del 1
  7. El niño responde “10”. Decir “Es 10, ¿cuántos ceros hay en el 10? Uno, es 10"
  8. Coger la tarjeta 100, preguntar “¿qué es?”, y poner en la mesa debajo del 10. El niño responde “100”. Decir “es 100, ¿cuántos ceros hay en el 100? Dos, es 100”. 
  9. Coger la tarjeta 1000, preguntar “¿qué es?” dejar en la mesa. El niño responde “1000”. Decir “Es 1000”, ¿cuántos ceros hay en el 1000?” tres, es 1000”



Retomar las tarjetas y decir, es 1, es 10, es 100, es 1000.
Decir “muéstrame el 100 y luego el 1000". 

El mismo día u otro día: pedir al niño que traiga el símbolo citado 

  1. Pedir al niño que vaya a buscar el tapete. 
  2. Coger la caja de símbolos del sistema decimal. 
  3. Disponer en el tapete las tarjetas en cuatro columnas por categorías del 1 al 9, del 10 al 90, del 100 al 900 y del 1000 al 9000 (hay que dejar las tarjetas desordenadas para que el niño las ordene). 
  4. Trabajar en un primer tiempo por categorías (unidades, decenas, centenas, millares). 
  5. Pedir al niño: Podrías colocar en el tapete 1 unidad, ahora coloca 5 unidades, y así con todas las unidades. 
  6. Pedir al niño: Podrías colocar 2 decenas, ahora podrías colocar 6 decenas, etc. 
  7. Pedir al niño: Podrías colocar 4 centenas, ahora podrías colocar 7 centenas, etc. 
  8. Pedir al niño: Podrías colocar 2 millares, podrías colocar 9 millares, etc. 
  9. Pedir al niño que cuente los ceros. 
  10. Recoger el material. 


Control de error: el conteo

Actividades extra



En este material también podemos utilizar las perlas Montessori para sacarle más partido y así hacerlo más vivencial y aclaratorio. Experimentar a tal punto de poder tener entre nuestras manos la cantidad exacta de de los números es increíble. Las perlas Montessori de colores, las perlas doradas, y la tabla de Seguín son posts en los que publiqué actividades para utilizar las perlas tanto las de colores que representan a las unidades como a las doradas que representan a las decenas.


Para este material que aumenta la dificultad y el nivel pasando a números muchos más grandes que antes donde trabajábamos las unidades y las decenas, hemos utilizado el set de 9 cuadrados de 100 perlas para las centenas y el set de 9 cubos de madera de 1000. Y para las unidades podéis utilizar las perlas de colores o sino las perlas doradas que vienen solas.





Para que los peques puedan utilizar las tarjetas de números largos sin tener que necesitar a nadie, estos imprimibles gratuitos son geniales; por un lado el número está escrito y tienen que leer y formar los números juntos, detrás están los números descompuestos de forma clara con el mismo color y todo para que puedan autocorregirse.




Y en este segundo imprimible, encontramos las perlas con sus respectivos números, donde los niños pueden corregirse solos siempre, doblando la tarjeta tras imprimirlas y plastificarlas. Al final del documento viene una tabla donde los niños tienen que escribir con un rotulador el número en la fila correspondiente. 




Si te ha gustado y te ha servido, no te olvides y sígueme en Facebook :)

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR

La serie rosa Montessori para la lectoescritura


En casa tomamos las pautas indicadas en Montessori para que nuestros hijos disfruten de sus aprendizajes. La manera en la que llegué a conocer el metódo Montessori, fue justamente al ver que mi hijo mayor tenía dificultades para aprender lo que se pedía en la escuela. La manera en la que se hacía en el colegio, no era la más agradable para él, eso me hizo tener que buscar por mi misma otras alternativas.

Mi hijo aprendió a leer y a escribir mediante el método Montessori, y ahora sus hermanas, están aprendiendo también. Me gusta mucho que sea así, porque aprenden con entusiasmo, con alegría, con ganas y con emoción. Poder aprender de forma manipulativa,  a modo de juego, sin que nadie le corrija, sin que nadie intervenga, les hace amar aún más lo que hacen.



Contrariamente a lo siempre se pensó de que los niños con autoritatismo de por medio, aprendían mejor, no. Los niños detestan que se esté encima de ellos siempre, necesitan su espacio, aprender por sí mismos, no ser señalados por sus errores continuamente. Los materiales que permiten un aprendizaje respetuoso, ameno y autocorregible son los que necesitan los peques.


En el ámbito de la lectura, el material Montessori disponible no suele encontrarse en tiendas sino en webs. Porque es un material que nos iría genial que viniese preparado por su alto contenido valioso y por el extremo trabajo que causa a los que lo preparamos con programas. Cuanta más variedad quieres y cuánto más quieres profundizar se aumenta, por eso quienes van haciendo sus creaciones y las suben a Internet hacen un gran favor a todos los niños pequeños que están en esta etapa.


Lo que podéis encontrar en tiendas son las órdenes Montessori, luego hay imprimibles en inglés y en francés que son de pago pero valen como mucho un euro o dos el documento. Hay documentos muy bien trabajados, que permiten sacar más jugo de los aprendizajes. Lástima que aún no haya toda esa cantidad de contenido en español, en Mimontessori encontraréis bastante cosa muy bien hecha y gratis.



Yo hice varios documentos en su momento y los vuelvo a mencionar para quien les interese, son todos de la serie rosa. Este tipo de tarjetas van aumentando de nivel, y cada nivel tiene una dificultad mayor que es señalada con colores, el primer nivel digamos sería el rosa, el segundo el azul y el tercero el verde. 

Todos mis documentos son gratuitos, pero sí me gustaría que si os sirve y os gusta que compartáis este post, ¡gracias! pues este pdf es de completar palabras, lectura de frases en minúscula, palabras en minúscula de imprenta, palabras en mayúscula, palabras en minúscula cursiva.



La imagen se empareja con las palabras o frases, y para que los peques se autocorrijan, hay que poner un indicativo, por ejemplo un goumet del mismo color detrás de la tarjeta que es lo que más se hace. Todas las lecciones de la serie rosa, las podéis leer aquí y pautas para enseñar a leer y a escribir podéis leer aquí.

Para componer las palabras y/o frases es necesario el alfabeto móvil Montessori, el cual tiene diversas versiones, por ejemplo podéis encontrar el alfabeto junto con números y símbolos con hendidura , las típicas letras de madera en cursiva que son las que tenemos, el alfabeto en dados en letra script en mayúscula y en minúscula. 


Si te ha gustado y te ha servido, no te olvides y sígueme en Facebook :)

TAMBIÉN TE PUEDE INTERESAR