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Aprender a leer con las letras rugosas






Aprender a leer con las letras rugosas

El aprendizaje de la lectura es similar al del caminar, ¿el niño aprende a caminar o se entrena naturalmente y progresivamente hasta que lo logra? Él no sigue cursos para aprender a caminar, se pone de pie instintivamente, se levanta, se cae, se agarra, se cae, de endereza, da un paso, se cae sin jamás desanimarse. Y un día consigue dar varios pasos. Quienes le rodean se emocionan y eso le estimula. Es con una alegría simple y completa como el pequeñín se pone a caminar después de un año de preparación directa e indirecta.

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Las tablas rugosas permiten al niño que adquiera una sensibilidad táctil de los dedos, cosa indispensable para una buena utilización del material Montessori, como con las letras y los números rugosos.


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Presentación de las letras rugosas





Descripción del material
  • Una caja que contiene las 26 letras del alfabeto: en rojo las consonantes y en azul las vocales (o al revés).
  • Una bandeja pequeña en el cual se pone un termo con agua tibia, un bol pequeño y una servilleta.
  • Una bandeja que contiene arena.
Edad de la primera presentación: 3 años
Objetivos directos:
  • Educar al oído a analizar los sonidos y a la fonética del lenguaje.
  • Aprendizaje visual de las letras, aprendizaje del trazado de la letra.
  • Preparación a la escritura y a la lectura (preparación de la mano y a la asociación de un sonido a un signo gráfico).
Objetivos indirectos:
  • Adaptación del ambiente.
  • Construcción de la inteligencia.
  • Desarrollo social.
  • Preparación para la escritura y la lectura.

Presentación:

No digas jamás el nombre de la letra, sino el sonido de la letra. (por ejemplo sería decir FFF y no EFE)

Ejemplo de presentación y actividades

Primera presentación con tres letras (pronunciando el sonido).
Buscar en la caja y en el plato pequeño sin el termo con el niño en la estantería.
Nombrar el material.
Meter los dedos de la mano derecha en el agua luego frotarlos con la servilleta para despertar la sensibilidad. Invitar al niño a que lo repita.
Preguntar al niño: ¿Qué escuchas en tu nombre?
Decir la letra citada por el niño, ponerla en la mesa y tocarla con el índex en el sentido de la escritura y pronunciar el sonido de la letra y no el nombre.
“Ves la forma que ella tiene en su nombre, S como Sofía”
Invitar al niño a hacerlo varias veces, diciéndole: “puedes tocarla”.
Citar otros ejemplos: S como SOL, S como SALA.
Decir “cuando digo mamá, ¿qué escuchas? Ó ¿cómo se llama tu mamá? ¿Qué escuchas en Margot?
Continúe presentando otra letra citada por el niño y haga el mismo ejercicio.
Empiece así presentando dos o tres letras a la vez como máximo.
Luego haga una lección del lenguaje de 3 tiempos (insistiendo en el segundo tiempo).
Invitamos al niño a trazar las letras que conoce en la bandeja de arena.
Invite al niño a repetir.
Recoger la caja y la bandeja y dejarlas en la estantería.

Otro día: 3 nuevas letras + las que ya vió

Utilizar las tres letras que ya conoce para verificar que se acuerda. Introducir tres letras más.
Control del error
Es visual, táctil y auditivo.
Nota: decir el sonido de la palabra y presentar las letras contrastadas, la actividad debe ser muy lúdica. Se pueden juntar las tablas para formar palabras. Anotar en un papel las letras que se presentaron a cada niño. Hacerlo todos los días si es posible.

 

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Las tablas liso-rugoso



Primera etapa

Educadora:

  1. Solicita al niño “ven a trabajar conmigo ahora”.
  2. Lleva al niño a la estantería, coge la caja de las tablas liso-rugoso, regresa a la estantería para buscar la bandeja con el agua, luego ponlo en la mesa de presentaciones. Ella pone la caja arriba en la derecha, en su tapa.
  3. Versar agua en el bol, introducir tres dedos de cada mano en el agua, uno después del otro, secar con una servilleta. Invita al niño a hacer lo mismo.
  4. Coge las tablas. Colócalas en la mesa mezcladas.
  5. Coge la más y la menos rugosa de las tablas. Tócalas. Haz que las toque el niño.
  6. Pregunta: ¿Sientes la misma cosa cuando tocas?
  7. Hagamos una pila. Mantén la más rugosa delante de él.
  8. Coge la primera tabla de la pila, tócala. Toca la que está delante de ella (con las dos manos, una después de la otra). Haz que la toque el niño.
  9. Pregunta: ¿Sientes lo mismo en tus dedos? No, entonces la ponemos ahí. Y ella hace una segunda pila.
  10. Cuando se reúne un par, se separan de alto en la izquierda. Luego se pone una pila sobre la otra pila.
  11. Coge la primera de la pila y empieza de nuevo el ejercicio.
  12. Comunicale: “Cuando te hayas entrenado bien, podrás hacer este ejercicio con los ojos cerrados”.
  13. Recoge y coloca la caja en la estantería.

Segunda etapa

Una vez que el niño se ha entrenado bien con los ojos cerrados y ha tenido la lección de vocabulario. La educadora:

  1. Coge la más y la menos rugosa de las tablas. Las toca con los tres dedos, de las dos manos. Hace tocarlas al niño.
  2. Pregunta: ¿Sientes lo mismo cuando lo tocas?
  3. Aleja las dos tablas.
  4. Coge una tabla intermediaria, ponla entre las dos.
  5. Di: “¿Pones las demás tablas, de la más rugosa a la menos rugosa?
  6. Cuando el niño lo hace, dile: ¿verificas tocando las tablas, empezando por la izquierda?
  7. Ella no verifica, solo el niño, se autocorrige.

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